martes, 8 de marzo de 2011

LA VIGENCIA DE LOS APOSTOLES ¿QUE DICE LA BIBLIA? P9

Veamos Ahora  Efesios 4:11 Este es uno de los versículos que con respecto al tema
esta causando controversia “Y el mismo constituyo a unos apóstoles; a
otros profetas; a otros, evangelistas; a otros pastores y maestros”. 

Este versículo es utilizado por la gente del movimiento  apostólico y profético para afirmar que es bíblico la función de los 5 ministerios en la iglesia de hoy, no obstante una
lectura cuidadosa de dichos pasajes escritúrales nos mostraran cuan erradas son
las afirmaciones que se hacen de los mismos cuando se les trata de forzar en su
interpretación contextual
, veamos por ejemplo que comenta Mattew Henry: 

“El Apóstol nos dice lo que Cristo dio en su ascensión: El dio a algunos ser apóstoles, de hecho ya había establecido a algunos antes de su ascensión, Mateo 10:1-5, pero uno fue
añadido, Hechos 1:26. Y todos ellos fueron solemnemente instalados y públicamente confirmados en su oficio, por la manifestación visible del Espíritu Santo de una manera extraordinaria sobre ellos. Note, que el gran don que Cristo dio a la iglesia a su ascensión fue el ministerio de paz y reconciliación. 

El don del ministerio es el fruto de la ascensión de Cristo y los ministros tienen sus diferentes dones que fue dado a ellos por el Señor Jesús. Los oficiales que Cristo dio a su iglesia eran de dos portes —Unos extraordinarios, avanzados a un oficio mayor en la
iglesia: como fueron los apóstoles, profetas y evangelistas.

Los apóstoles eran los  jefes.  Estos fueron inmediatamente llamados por Cristo, envestidos de extraordinarios dones y el poder para obrar milagros y con la infalibilidad en la entrega de su verdad; y, ellos fueron testigos de sus milagros y doctrina, El los envío a ellos a expandir el evangelio y a plantar y crecer iglesias.

Los profetas parece que son aquellos escritores del Antiguo Testamento, quienes identificaron las cosas que habrían de venir.

Los evangelistas eran personas ordenadas (2Tim 1:6) quienes los apóstoles tomaron como compañeros en sus viajes (gal 2:1) y eran enviados a permanecer y a establecer iglesias como las que los apóstoles habían plantado (Hechos 19:22) estos no estaban fijos en ningún lugar en particular y generalmente continuaban hasta que eran reasignados, 2 Tim 4:9.

—Luego en segundo lugar vienen los ministros ordinarios empleados en una esfera mas limitada; como los pastores y maestros. Algunos toman estos dos nombres y lo asignan a un  solo oficio, ambos son ordinarios y atañen al ministerio de la iglesia; los pastores son fijos y cabeza particular en las iglesias, designados para guiar, instruir y alimentar en la manera en que han sido designados por Cristo. Estos frecuentemente son llamados obispos y ancianos.

Los maestros son aquellos  que su trabajo es predicar el evangelio e instruir a la gente por la vía de la exhortación” 

Esta explicación es contundente, sin embargo leamos cuidadosamente una vez más el
versículo y su contexto: 

(Eph 4:11)  Y El dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, 

(Eph4:12)  a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo; 

(Eph 4:13)  hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 

(Eph4:14)  para que ya no seamos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error; 

(Eph  4:15)  sino que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo, 

(Eph 4:16)  de quien todo el cuerpo (estando bien ajustado y unido por la cohesión que las coyunturas proveen), conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro, produce el crecimiento del cuerpo para su propia edificación en amor. 

El versículo 11 dice
claramente que las designaciones de apóstoles, profetas, evangelistas, maestros
y pastores; primeramente son designaciones directas del Señor, son específicas y
únicas, quiero decir que no existe promoción ministerial, es decir que un pastor pueda ser promovido a apóstol o que un profeta pueda ser promovido a un evangelista, etc. para ejemplo basta con los mencionados, esto en virtud que la iglesia del Señor no es democrática o cualquiera otras cosa, sino que es Teocrática, es gobernada y dirigida por Dios, no existen puestos de jefatura o cacicazgos, todos sus servidores son siervos y la única cabeza es Cristo. 

En ese sentido muchos de los  falsamente autodenominados apóstoles y profetas, eran pastores en sus inicios, pero con la llegada de esta nueva corriente doctrinal fueron promovidos sabe Dios a saber por quien a apóstoles o profetas, con lo cual demuestran que no fue el Señor Jesús quien los designo inicialmente como pastores sino que influenciados por este falso movimiento apostólico y profético se han dejado seducir por hombres de entendimiento corrupto y han demostrado con ese cambio de “posición” que nunca fueron llamados por Cristo. 


Por otro lado las funciones de estas designaciones son claras y entre ellas están las de capacitar a los creyentes para la obra del ministerio, el objetivo es la edificación del cuerpo de Cristo, no traer nuevas revelaciones o nuevas doctrinas sino edificar el cuerpo de Cristo sobre el fundamento establecido, nadie edifica si no se ha puesto primero el  fundamento, entender esta verdad meridiana es de vital importancia porque de lo contrario corremos con el riesgo de hacer precisamente lo que hacen estos apóstoles y profetas modernos que piensan que son los llamados a establecer el fundamento o las bases del movimiento cristiano, cuando ya hace mas de 2000 años Dios mismo estableció cual es la base, es decir el fundamento donde los edificadores deben edificar. 

El versículo que sella como una piedra de corona la verdad mostrada en la Biblia
de que el fundamento ya esta puesto es el siguiente: 

(Eph 2:20)  edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular. 

No hay un solo versículo en toda la Biblia que hable de establecer nuevas doctrinas o de traer revelaciones sobre las cuales edificar la Iglesia y la razón mas contundente de que sea así es que el fundamento ya fue puesto, por eso los versículos que continúan dicen lo siguiente: 

(Eph 2:21)  en quien todo el edificio, bien ajustado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor, 

(Eph 2:22)  en quien también vosotros sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu. 

En cuanto al evangelista, pastor y maestro de los que habla Efesios 4:11-15, podemos ver por las instrucciones que el apóstol Pablo le da a Timoteo y a Tito, sobre los requisitos con los que debían contar los servidores de la iglesia, solo se mencionan como ministerios a obispos y ancianos, lo cual nos muestra que esos ministerios (apóstol, profeta, evangelista, maestro y pastor) exactamente como tales fueron ministerios que al trascurrir los años de la historia de la Iglesia fueron asumidos por los ancianos u obispos, lo cual implica que están vigentes en la actualidad pero como funciones.

De hecho en 1 de Timoteo 3 una de las características de los ancianos es que sean “aptos para enseñar”, ellos enseñarían La Palabra de Dios y en ese sentido algunos también estarían evangelizando (entendemos con  el  don de  evangelismo)  y otros estarían pastoreando y enseñando a la Iglesia.

En  realidad el término en el griego para pastor, anciano, obispo es básicamente el mismo vocablo. La palabra evangelista no define tanto una función dentro de la Iglesia, sino más bien alguien que tienen el don del evangelismo.

En cuanto a los profetas, a  diferencia de lo que pensamos hoy de que el profeta es alguien que predice el futuro, lo cierto es que la función primaria del profeta ha sido la de exponer la voluntad de Dios. Notemos como 1 de Corintios 14:3 nos dice que el que
profetiza lo hace para “exhortación,  edificación  y consolación”.

Aquí no aparece la palabra predicción en ningún lugar y en cuanto al apóstol, decimos apóstol solo en el sentido mas exacto que el Nuevo Testamento le da y  es la de ser un hombre que es enviado por una iglesia. 

Como podemos ver hay una base muy amplia para con firmeza rechazar este movimiento “apostólico y profético moderno” que se ha levantado en los últimos años, es antibíblico en el sentido interpretativo, según pudimos ver por los comentarios expuestos respecto a los versículos comentados, en ese sentido Efesios 2:19-20 donde se habla de la iglesia basada en el fundamento de los apóstoles y profetas, esta claro que se esta refiriendo a la línea profética venida directamente del Antiguo Testamento, cuyas profecías son infalibles y están en la Palabra de Dios hasta el día de hoy y cuando se refiere a los apóstoles obviamente se refería a aquellos hombres escogidos para establecer la iglesia de Jesucristo. 

A manera de conclusión de los 5 ministerios mencionados en Efesios 4:11, los dos primeros oficios ministeriales de apóstoles y profetas eran oficios extraordinarios, limitados a un tiempo, es decir temporales sobre todo intransferibles; los cuales estaban destinados a terminar cuado la iglesia hubiese sido establecida y la Palabra de Dios ya hubiese sido dada. En ese sentido este primer accionar en el establecimiento de la Iglesia terminó con la muerte cerca del año 100 DC del último Apóstol de Jesucristo el apóstol Juan.

Los 3 ministerios restantes, evangelistas, pastores y maestros, eran oficios ordinarios, no limitados al tiempo y transferibles generacionalmente, por lo cual estos son permanentes pero solo como funciones y existen hasta hoy, ejercidos por los ancianos u obispos. Por tanto es un error tratar de implantar en la actualidad el oficio del apóstol y el profeta, a la manera que existieron al comienzo de la iglesia, los cuales son irremplazables y aunque estos ya murieron y su oficio termino, no obstante el fundamento establecido por ellos aun esta vigente y no se puede poner otro fundamento sobre el mismo.


Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO

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