sábado, 30 de abril de 2011

UN HOGAR CRISTIANO: EL MATRIMONIO

Capítulo 1

MATRIMONIO - Fue Su idea

CAPITULO 1

Vamos a pensar juntos acerca del matrimonio cristiano. El matrimonio fue idea de Dios. Vamos a mirar lo que hace a un matrimonio Cristiano y a un hogar Cristiano. ¿Qué significa estar casado desde el punto de vista de Dios? ¿Cual es el deber de cada miembro de la familia? Según la Biblia, ¿qué debe hacer cada miembro para mantener una apropiada perspectiva cristiana y su responsabilidad como parte de la familia? Vamos a comenzar donde Dios comenzó todo. Le llamamos “Matrimonio”.

El Matrimonio es la única Institución que nos ha venido desde el otro lado de la caída del hombre en el Jardín del Edén (Génesis 2:21-25). Dios ordenó el matrimonio antes de que el pecado entrara en el mundo e intentó que fuera la más plena, la más rica y la más gozosa vida en el planeta Tierra. Si falla en serlo, la falla no está en la Institución misma sino en aquellos que entran en ella descuidadamente y fracasan en cumplir sus condiciones. De hecho, el matrimonio es tan importante en el plan de Dios que El hace una comparación en la carta a los Efesios entre el Matrimonio y la Iglesia. “El esposo es la cabeza de la esposa, así como Cristo es la cabeza de la Iglesia; y El es el Salvador del cuerpo. Por lo tanto, como la Iglesia está sujeta a Cristo, así las esposas deben estar sujetas a sus propios maridos. Esposos, amen a sus esposas así como Cristo amó a la Iglesia y se dio a sí mismo por ella... Así los hombres deben amar a sus esposas como a sus propios cuerpos. El que ama a su esposa, a sí mismo se ama” (Efesios 5:23-25; 28). La Iglesia debería ser un reflejo del hogar, y el hogar un reflejo de la Iglesia.

Chequeo Pre-Matrimonial

Las expectativas para el matrimonio varían en muchas maneras. Algunos se casan por motivaciones equivocadas tales como: atracción física, seguridad financiera, seguridad física, estabilidad emocional, compatibilidad sexual, para liberarse de los padres, escapar de un hogar malo, una pobre auto imagen, aprobación, y la lista continúa. Tarde o temprano estos motivos se manifestarán y pondrán el matrimonio en peligro. Cada uno debería ser absolutamente honesto y abierto con el otro antes de casarse. Deberían tener la libertad de hacerse preguntas ya sea de lo social, espiritual, físico o cualquier cosa que pudiese ser una parte del pasado del otro. Honestamente preverán futuros impactos que podrían salvar su matrimonio. De hecho, cada relación romántica requiere la prueba del tiempo, como así también la prueba de una separación ocasional. Esta es una práctica fundamental para determinar la Voluntad de Dios. Tiempo separados hará crecer el corazón más cariñoso, ya sea en aquel con quien planeas casarte o por alguien más. Asegúrate que tu relación ha experimentado la prueba del tiempo.
 

Dios planeó que muchas de nuestras necesidades individuales se suplan a través del matrimonio. 

La necesidad de compañerismo, familia, aceptación social, intimidad sexual y muchas otras necesidades son logradas a través del matrimonio. “Por eso dejará el hombre a su padre y su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne” (Efesios 5:31). Dios ordenó el matrimonio para el confort, la felicidad y el beneficio de la humanidad. Es parte del plan original de Dios. No es una relación que ha evolucionado. No es una costumbre en la cual el hombre cayó en los tempranos días de la raza humana. No es un mero arreglo o relación que es temporario y hecho por hombres. Es de orígen Divino como parte de la creación de Dios, que Dios ordenó para ser una obligación de por vida del uno para el otro. “Lo que Dios unió no lo separe el hombre” (Marcos 10:9). Es Su Institución Ordenada para que los hombres y mujeres se unan en una relación física y emocional y tengan el privilegio de traer niños a este mundo.

No hay relación sobre la tierra tan cercana y sagrada como la relación de matrimonio. Sobrepasa a la relación de hijo a madre o padre. Nuestro Salvador, Él mismo, determinó que el hombre debe dejar a su padre y a su madre y unirse a su mujer (Génesis 2:24). Esto no debe ser tomado en el sentido de que un hombre sea negligente con su padre o madre, lejos sea de eso. Esto significa que la relación matrimonial y sus obligaciones están primero. Desde el momento en que un hombre y una mujer se paran ante el altar matrimonial, su más alto deber es el uno para con el otro.
 


Un Ministro del Evangelio debería consumar el matrimonio cristiano. Es una ceremonia tan solemne, tan cargada de posibilidades de bueno o malo, tan ligada con el destino eterno de las vidas de personas, que un modo frívolo o de mal gusto en ella no debería ser tolerado. En el matrimonio, dos corazones y dos vidas se unen, llegando a ser una por el resto de sus vidas. Este fue el plan original de Dios para el matrimonio antes de la caída del hombre en pecado. “Por tanto, dejará el hombre su padre y su madre y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne” (Génesis 2:24). Uno es el único número que no es divisible.
 

Aquí tenemos una famosa frase que nos da la perspectiva de Dios sobre el matrimonio. “Si Dios hubiera querido que la mujer gobernase sobre el hombre, la hubiera sacado de la cabeza de Adán. Si la hubiera diseñado para ser su esclava, la habría sacado de sus pies. Pero Dios sacó a la mujer del costado de Adán, para que fuese su ayuda idónea y co-igual con él” (Agustín).

Compromiso

El matrimonio es un vínculo que solo puede ser disuelto por la muerte. La ceremonia se enfoca en un pacto entre dos personas que intercambian votos y se prometen uno a otro “amor, honor y cuidado hasta que la muerte los separe”. La ceremonia anticipa exclusivo compromiso de futuros eventos a pesar de lo que pase. “Para mejor o para peor, en enfermedad o en salud, en pobreza o en riqueza.” Estas dos personas se presentan ante Dios y hacen un pacto que solamente la muerte puede anular. No nos resulta difícil pensar que los ángeles del cielo silencian sus canciones y se admiran silenciosamente mientras votos santos son tomados, y dos corazones y vidas son unidos por designios Divinos. Una ceremonia tan santa, tan sagrada, tan llena de destino que como cristianos, debería ser hecha en la presencia de cristianos que entiendan lo sagrado de la ocasión. Que no seamos culpables de tratar livianamente el plan divino.
 

¿Qué les espera a estas dos personas si para ellos el matrimonio es probar la bendición que Dios intentó que fuese? ¿Qué deben tener ellos en sus corazones? ¿Qué sustentará esta nueva relación? ¿Habrá algunos ajustes o conflictos? Vamos a considerar algunos de ellos.

Flexibilidad y Entendimiento

Cada pastor de una iglesia sabe la verdad de esto. Cuando dos vidas se unen, hay, necesariamente, por un tiempo, un ímpetu de vida contra vida. Todos nosotros procedemos de diferentes trasfondos, familias, temperamentos y personalidades. Muchos ajustes deben ser hechos, y cada uno debe tener mente y corazón entendidos para combinar estas relaciones juntos. Se debe empezar por entender que hay una gran diferencia entre la manera de pensar de un hombre y la de una mujer. Cosas que son importantes para una mujer son insignificantes para un hombre, y cosas que son importantes para un hombre son insignificantes para una mujer. Rápidamente se descubren aquellos hábitos, gustos e inclinaciones que difieren mucho más ampliamente que lo que pensábamos durante aquellos maravillosos días de cortejo de novios. Si ambos fueran idénticos, el matrimonio rápidamente se tornaría aburrido. Dios nos hizo diferentes para que pudiéramos complementarnos uno a otro mientras maduramos.
 

La mejor manera de hacer estos ajustes es usar frecuentemente las siguientes cinco palabras: “Lo siento, perdóname, te amo.” Un versículo para fortalecernos en esto es: “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse” (Santiago 1:19). Al descubrir tantas diferencias, algunas parejas a veces crecen descorazonadas y concluyen al fin que su matrimonio fue un espantoso error. Entendamos una vez más, que el matrimonio requiere sacrificio y ajustes del uno para el otro. Es fácil olvidar cuan maravilloso fue y cuánto estabas enamorado antes de casarte. De nuevo, el matrimonio es un plan Divino que fusiona dos vidas en una, y lo va haciendo un día a la vez, comienza a madurar y complementar uno al otro en cada cosa que hagas. Como alguien ha dicho, “Tu nunca conoces realmente una persona hasta que vivas con él o con ella, y comenzar a conocerse es el gozo de la vida matrimonial.”
 

Déjame ilustrarte cómo funciona todo esto. ¿Has estado parado y observando cómo dos cursos de aguas confluyen para formar uno sólo? Uno puede ser una corriente barrosa y la otra de aguas claras. Donde las dos corrientes se encuentran se observa una línea divisoria. Al seguir la nueva corriente, te sorprenderá encontrar que dentro de una comparativa corta distancia todos los signos de distinción se pierden. Las corrientes han sido completamente fusionadas. Así es cuando dos vidas se fusionan en matrimonio. Unión y perfecta mezcla nunca pueden forzarse. Vienen tranquila y gradualmente - pero vendrá – y sus vidas juntas serán más finas, más nobles y más fuertes que si no hubiera habido diferencias para vencer. Cada uno habrá ganado una victoria moral sobre su propia alma, y la vida unida en el Señor Jesucristo traerá calma y aguas tranquilas a una maravillosa relación.
 

A veces, en medio de tu frustración y autocompasión, el diablo tratará de destruir la relación. Una palabra que una pareja cristiana nunca debería considerar o discutir es la palabra “divorcio”. Nunca es la respuesta. Es la mentira del diablo para hacerte pensar que todos tus problemas se resolverían. Si has buscado la voluntad de Dios y Él los ha unido, con Su gracia y guía, y tu perseverancia, tu puedes hacer que funcione. Cuando mires atrás, años después, entenderás el vínculo del verdadero amor en el matrimonio y te regocijarás en la maravillosa relación que tienes. Todo lo que se necesita es un poco de sabia paciencia. Si cada uno es paciente y pensativo hacia el otro, el ajuste ocurrirá muy rápidamente, y descubrirás que el matrimonio, cuando estás en el centro de la voluntad de Dios, es la más maravillosa relación sobre la tierra.

Determinación

Edificar una relación matrimonial no es fácil. Deberán haber menos pensamientos de felicidad y más pensamientos del simple y desadornado trabajo de matrimonio. Cuando un científico se mantiene en silencio por años en el laboratorio de investigaciones, cuando un niño nace lisiado y algún corazón de madre es encadenado al pequeño sofá de sufrimiento, no les presionamos con tontas inquisitorias como si son felices o no. Tal pregunta sería un insulto. El matrimonio es una obligación a través de la cual debemos mirar. Debemos mirar antes de saltar, y habiendo saltado, estamos para permanecer comprometidos al poste del deber. Nunca hubo un matrimonio que podría haber posiblemente sido un éxito o un matrimonio que podría haber posiblemente sido un fracaso.
 

Nadie tiene derecho a la felicidad hasta que la gane por devoción, coraje y autosacrificio. Estas tres cualidades traen la felicidad y el gozo que Dios pensó para dos que llegan a ser uno en Él a través del matrimonio. “Sometiéndose unos a otros en el temor de Dios” (Efesios 5:21). La felicidad no es una meta motivacional. Ella cambia como el viento. La felicidad es el resultado de la obediencia en hacer la voluntad de Dios de acuerdo a la Palabra de Dios. “Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.” (Filipenses 2:13-14). Para la pareja cristiana, el matrimonio debería ser una nueva vida existente en dos personas.
 

Si la felicidad es la primera búsqueda y se la hace la meta final del matrimonio, ella elude la febril búsqueda y escapa. Si, de todos modos, el hombre y la mujer se ciñen a sí mismos a la aventura del matrimonio por convertirse en sacrificiales, pacientes, perdonadores y determinados a hacer un éxito de la aventura a cualquier costo, entonces ellos encuentran felicidad. El matrimonio es un medio de gracia, no una superficial felicidad humana. Recuerda, el matrimonio es un triángulo. En los puntos de la base, estás tu y tu cónyuge. En el punto superior del triángulo está Dios. Si te acercas a Dios, automáticamente se acercarán uno al otro, y si se acercan más uno a otro, automáticamente te acercarás a Él y hallarás que “el gozo de Jehová es tu fuerza” (Nehemías 8:10).

Buen trato y Cortesía

Si estas casado, recuerda como eras antes del casamiento, cuan atento fue tu trato! No podías hacer lo suficiente para complacer uno al otro. Después del matrimonio, cuan propensos somos a dejar caer las pequeñas cosas amenas de la vida. Las palabras “te amo,” “agradezco a Dios por ti,” “tu eres especial” y otra palabras de motivación, son frecuentemente menos usadas. Las pequeñas cortesías que significan tanto al corazón y a la felicidad de cada uno, comienzan a disminuir. Por supuesto, este no es un asunto unilateral. La esposa a menudo es tan negligente en este tema como lo es su esposo. El punto es que estas palabras y reconocimientos son necesarios para el éxito de la vida matrimonial. Márcalo como un punto, de modo que esos refinamientos en el modo del trato uno al otro sean preservados.
 

Nuestros corazones son amorosos, pero no tanto como para permanentemente resistir mal trato. El mismo hecho de que son corazones hogareños los hace más sensibles a tales negligencias. El corazón hogareño y el amor hogareño son fieles y resistentes plantas, pero no tan resistentes como para nunca necesitar el rocío y la luz solar de las amables, tiernas y corteses acciones. El hecho es que no hay corazones hambrientos tan apasionadamente luego de bondadosa, afectiva y premeditada cortesía, como los corazones hogareños de una pareja casada. Muchos matrimonies han sido destruidos en este punto. “Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua; sino de hecho y en verdad” (I Juan 3:18).

Unidad de interés

Es algo muy fácil, incluso para los corazones que se aman unos a otros muy sentidamente, perder el rumbo. Antes del matrimonio, tu hiciste todo lo que podías para alcanzar lo que la otra persona gustaba. Entonces debías estar seguro de proveer esto para ella. Después del casamiento el esposo tiene su oficina, cuidados, responsabilidades profesionales y su diaria fatiga. La esposa tiene sus problemas de la casa, hijos y compromisos sociales. A menudo, antes de que cualquiera de los dos se de cuenta, ellos han separado rumbos, y malentendidos han llegado a ser fáciles, porque sus intereses han sido removidos lejos.
 

Ahora, hay excelentes maneras para encarar estas contingencias. Conocemos un espléndido hombre y su esposa que han estado casi abrumadoramente ocupados, cada uno en su propia línea de trabajo. De todos modos, ellos no han permitido que esto les cause crecer apartados. Ellos leen juntos. Cada uno se interesa por los problemas y las esperanzas del otro. Ellos adoran juntos y oran juntos. Los años los han entretejido en una perfecta unión de amor matrimonial. Ningún hombre es tan grande como para estar por encima de los asuntos que afectan los intereses de su esposa. Si él es desconsiderado, no es un signo de grandeza sino de insensatez y fracaso en cuidar del más precioso tesoro que Dios le ha dado. El matrimonio es más que encontrar la persona correcta; es ser la persona correcta. Y para ser la persona correcta, debes tener una correcta relación con Jesucristo. Entonces tendrás la correcta relación con el otro. Por favor lee Colosenses 3:12-17.

Visión para Evitar Malentendidos

La vida matrimonial no es un lugar para andar calculando a quien le corresponde o de quién es la obligación. El verdadero amor no conoce tal decisión! Ninguno, excepto un necio, tomará tal curso. La vida matrimonial es para tomar el primer paso hacia la reconciliación, para disculparse primero. Si palabras ofensivas han sido dichas durante el día, deben ser consideradas instantáneamente. Aquí tenemos una buena práctica, si palabras de ofensa o enojo han sido dichas durante el día, este versículo debe ser aplicado: “Airáos, pero no pequéis. No se ponga el sol sobre vuestro enojo” (Efesios 4:26). Antes de cerrar tus ojos para dormir, debes estar seguro de que hay una completa restauración de la relación entre ti y tu cónyuge. Las palabras “lo siento” traerán paz al corazón, sumado a un buen sueño nocturno. El verdadero amor se deleita en ser el primero en perdonar. No hay lugar para el orgullo en la vida matrimonial. No debería haber sido permitido antes del matrimonio. No debe ser permitido ahora.

Jesucristo en el Hogar

Dejar a Jesucristo y la Biblia fuera de nuestra diaria conversación es un error fatal. Jesús nunca tuvo un hogar de su propiedad, pero fue un amante del hogar y pasó mucho tiempo en diferentes hogares. Su Presencia en el hogar es indispensable. Él ama tu hogar y quiere ser un huésped bienvenido en todo tiempo. Nunca debes crear una situación en tu hogar o relación con la que no te sentirías confortable invitándole como tu huésped. Realmente no puede haber profundo y permanente amor sin Él. Podría haber acuerdo, de alguna clase. Hombres y mujeres podrían vivir juntos en paz, pero no hay tal cosa como un verdadero hogar sin la permanente presencia del Hijo de Dios. El corazón de cada hogar es la esposa; la cabeza de cada hogar es el esposo; la cabeza de cada marido es Cristo; la cabeza de Cristo es Dios. “Pero esto quiero que sepáis, que Cristo es la cabeza de todo varón; y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo” (I Corintios 11:3).

Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO

sábado, 23 de abril de 2011

¿ Quien Fue Johann Tetzel?

El monje dominico Johann Tetzel cuyo nombre pasó a la historia indisociablemente ligado al llamado "tráfico de indulgencias" (nació en 1465 en Pirna, falleció el 11 de agosto de 1519 en Leipzig) se encargó de la venta de indulgencias en numerosas regiones de Alemania.

Tezel, ingresó en 1489 en el monasterio dominicano de San Pablo. En 1504 comenzó la venta de indulgencias. En 1517, el arzobispo Alberto de Brandeburgo lo nombró subcomisario para la venta de indulgencias en la provincia eclesiástica de Magdeburgo. Su actuación se cuenta entre los factores que decidieron a Martín Lutero para iniciar su reforma protestante

Contenido

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[editar] El tráfico de indulgencias

Grabado sobre la venta de indulgencias.

Hasta el fin del siglo XVI la venta de indulgencias estaba rigurosamente reglamentada, solo determinadas penas temporales podían ser redimidas con dinero y en ningún caso sin que mediase arrepentimiento. Pero debido a la creciente necesidad de fondos del papa León X, que necesitaba cada vez más dinero para hacer frente a los costos de la construcción de la basílica de San Pedro, Roma comisionó a la banca Fugger de organizar el comercio de las indulgencias.

Cuando éste se acercaba a las ciudades, la gente del pueblo recibía a este pretencioso blasfemo como si fuera Dios mismo. Tetzel ascendía al púlpito y alababa las indulgencias como el mas precioso don de Dios. La mitad del resultado de la venta se destinaba a la construcción de la basílica de San Pedro en Roma, el resto a ser dividido entre el arzobispo Alberto de Brandeburgo y otros intervinientes.

En efecto, el arzobispo estaba a su vez fuertemente endeudado con la poderosa familia Fugger que había financiado su accesión a la sede del obispado de Maguncia, pese a que ello era eventualmente objetable desde la perspectiva del derecho canónico (simonía). Una parte de los resultados de la venta debía utilizarse para desinteresar tal acreedor.

Tetzel, quien al origen era un predicador estimado y tenía adecuadas dotes oratarias, había sido elegido como cabeza visible para ejecutar tales operaciones en el terreno. Así, durante las ventas efectuadas por Tetzel estaban siempre discretamente presentes representantes de los Fugger para controlar el desarrollo las operaciones y asegurarse de la parte que se destinaría al pago de la deuda.

Martín Lutero, que era confesor de muchos de los habitantes de Wittenberg, desaprobaba agriamente este comercio. En su opinión, tales transacciones eran vergonzosas y lejos de liberar a los pecadores, agravaban aún más lo pecaminoso de sus acciones. Estos eventos, precipitaron el 31 de octubre de 1517 la publicación de Las 95 tesis de Lutero en Wittenberg iniciando el proceso conocido como la reforma protestante.

Bajo la firma de Tetzel, se publicaron en 1518 "50 tesis" en respuesta a las 95 tesis, pero se probó que el verdadero autor es el teólogo alemán Konrad Wimpina.

Una vez conocidas las 95 tesis de Lutero, Tetzel se vio desprestigiado en la practica de ofrecer indulgencias; aunado a esto tuvo también que hacer frente a acusaciones de malversación de fondos y de inmoralidad, pero fue absuelto. Enfermo, se recluyó en un monasterio en Leipzig donde murió el 11 de agosto de 1519.

En su lecho de muerte de Tetzel, recibió de Lutero palabras de consuelo donde le manifestaba que no lo consideraba responsable de los sucesos en curso.

[editar] El (o los) "cofres de Tetzel" ("Tetzelkasten")

"Tetzelkasten" en Jüterbog, (1300).

Uno de los cofres que presuntamente se habrían utilizado para guardar lo recaudado de las ventas de Tetzel se encuentra en el museo estatal de Braunschzeweig, en la vieja alcaldía (Altstadtrathaus). Proviene de la capilla de San Pedro, del palacio Süpplingenburg donde Tetzel habría predicado. Tiene protecciones de hierro y manijas para su transporte. En su parte anterior se econtraban 3 cerraduras que, se dice, sólo podían ser abiertas en presencia de representantes de la curia romana, de los Fugger y de Alberto de Brandeburgo.

Sus medidas son de 40,7 x 82,5 x 47,5 cm.

Otro cofre se econtraría en la Iglesia de San Nicolás en Jüterbog. Un tal Hans von Hake lo habría entregado a Jüterbog luego de habérselo arrebatado a Tetzel. Según los relatos de la época, Hans von Hake, habría preventivamente comprado a Tetzel una indulgencia para pecados futuros el día precedente.1

Un último "cofre de Tetzel" sería el que se expone en la Iglesia de San Pedro y San Pablo en Görlitz.

[editar] La "piedra de Tetzel"

Tetzel habría vendido las indulgencias también en Kübligen en el lugar de la iglesia de peregrinaciones de San Mariano. En las proximidades de Elm, en unas colinas a 20 kilómetros el este de Branuschweig, se encontraría enterrado bajo una roca conocida como "la piedra de Tetzel", según una fábula, un predicador de indulgencias.

Fuente Wikipedia

Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO

jueves, 21 de abril de 2011

P8 Estudios Biblicos Fundamentales Necesarios POSICIONES ESCATOLOGICAS


Los intérpretes de éste sistema basan sus conclusiones en (según ellos) una interpretación llana y literal de la Biblia y toman varias porciones del Nuevo Testamento (los Evangelios, Hechos y Apocalipsis) y lo aplican a Israel y no a la Iglesia. Por ejemplo, el Dispensacionalismo Clásico (Darby/ Scofield) sostiene que las enseñanzas de Jesús en el Sermón del Monte (Mateo 5-8), no tienen nada que ver con la Iglesia sino que tienen que ver con la conducta del futuro Reino Milenario.

Se hace diferencia entre el Evangelio de la Gracia y el Evangelio del Reino. Ellos sostienen que este último evangelio (del reino) no es para la era de la Iglesia sino que ese será predicado durante el tiempo venidero de siete años de la tribulación, después que la Iglesia halla sido arrebatada al cielo y antes del comienzo del Reino Milenario en la tierra (el fin del mundo actual), etc. también se hace una distinción entre el Reino de Dios y el Reino de Cristo como dos cosas separadas, el primero perteneciendo a los Judíos y el segundo a la Iglesia. Otra diferencia que se hace es entre el “Día del Señor” (supuestamente después de la Tribulación) y el “día de Cristo” (el rapto, antes de la Tribulación.)

Pero, aunque existen varias escuelas de interpretación dentro del Dispensacionalismo (como hemos visto), existe algo que sí mantienen y creen todos los Dispensacionalistas y lo cual los une unos entre sí. A continuación tenemos una lista resumida en tres puntos, de las principales creencias de todo sistema Dispensacionalista:

La separación (o distinción) entre Israel y la Iglesia. Estos son dos grupos apartes que no tienen que ver nada el uno con el otro. La Iglesia fue un misterio escondido del cual no se habla nada en el Antiguo Testamento y es un paréntesis en el trato de Dios con su pueblo. Los Santos del Antiguo Testamento (todas las dispensaciones pasadas y los que mueran en el tiempo de la gran tribulación) tienen un destino final distinto (terrenal) al de los del Nuevo Testamento la Iglesia (celestial.).

Un rapto pretribulacional . La Venida de Cristo está divida en dos partes, primero el rapto y siete años después la Segunda Venida visible. La semana número setenta de Daniel se refiere específicamente a una limpieza de la nación de Israel, y no a la Iglesia. Estas fueron las palabras claras habladas por Daniel. Israel es visto en Daniel como el jugador clave durante la tribulación. 

La Iglesia no necesita ser limpiada de sus pecados. Ya está limpia. Algunas de las advertencias en Mateo 24 son dirigidas a los Judíos, no a la Iglesia (ya que Dios estará terminando su plan con el Israel nacional.) (Dios remueve los elegidos cuando trae juicio al mundo. Ej. Noe, Juan 14).

Nota: (Existe un nuevo desarrollo dentro del Dispensacionalismo conocido como “Dispensacionalismo Progresivo” (1986), el cual no obliga un rapto pretribulacional, muchos en ésta escuela de interpretación tienden a ser postribulacionistas).

Premilenarismo: La nación de Israel debe de ser reunida a su tierra como está prometido en los pactos (si son interpretados literalmente). Cristo ha de Reinar por mil años desde la Jerusalén terrenal después de su Segunda Venida. Revelación 20 no da razón alguna para interpretar los 1000 años como simbólicos. Cristo No está reinando todavía en el trono de David — La promesa hecha a David no se ha cumplido y se cumplirá en el futuro Reino Milenario. En el Milenio se cumplirán las promesas de recibir la tierra, las cuales Dios no ha cumplido a su Pueblo todavía. El Nuevo Pacto prometido a Israel no se ha cumplido aún. Se ha de cumplir en el futuro reino milenario con el Pueblo de Israel.

Gerardo T. Allis en su libro “La Profecía y la iglesia”, página 262 nos dice que el dispensacionalismo es un “peligro” y es “anti-Escriturario”. Más recientemente, Daniel Fuller, en su libro “La Hermenéutica del Dispensacionalismo” página 386 opina: “El dispensacionalismo es interiormente inconsistente e incapaz de armonizarse con los datos bíblicos.”

John Bowman atacando a la Biblia de Scofield y su enseñanza dispensacional, nos dice en su libro “La Biblia y las Religiones modernas”, página 172, de este modo: “Este libro representa tal vez la más peligrosa herejía actualmente hallada dentro de los círculos cristianos.” Además se aduce que Scofield no sabe distinguir desde el comienzo de su interpretación bíblica entre dispensación y era. Recordemos que Scofield sostiene que en la Biblia hay 7 dispensaciones: La inocencia, Conciencia, El Gobierno Humano, Promesa, La Ley, La Gracia, El Reino.

Por otra parte Bowman sostiene que la palabra Griega que se traduce “Dispensación” nunca significa, ni significó, un período de tiempo como tal,como asume Scofield. Para Scofield la palabra Griega ‘oikonomia’ (dispensación) significa “un período de tiempo durante el cual el hombre es probado en relación a la obediencia a alguna revelación específica de la voluntad de Dios.”

No obstante, Scofield verdaderamente se equivoca cuando le da a la palabra ‘oikonomia’ el sentido de tiempo y no de mayordomía como sugiere la palabra Griega en cuestión. Recuérdese que la palabra Griega oikonomia significa o se define como mayordomía, administración, superintendencia, o la dirección de la propiedad de otros.

Los cristianos primitivos siempre estuvieron a la espera de la REVELACIÓN de nuestro Señor Jesucristo. Por ejemplo, el Apóstol Pablo les escribe a los creyentes de Corinto y les dice: “…esperando la manifestación (Gr. Apokalupsis: Revelación) de nuestro Señor Jesucristo.” ( 1 Corintios 1:7). En cambio, los dispensacionalistas están esperando, no el Apocalipsis de nuestro Señor, sino “el Rapto Secreto” siete años antes de dicho acontecimiento. Esta es otra sustancial diferencia entre la fe de los primeros cristianos y los modernistas dispensacionalistas.


Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO

martes, 19 de abril de 2011

LA ILUMINACIÓN NO ESTÁ SEPARADA DE LA PALABRA

LA ILUMINACIÓN NO ESTÁ SEPARADA DE LA PALABRA

Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuera posible, aun a los escogidos.  (Mateo 24: 24).

En estos días de engaño, cada persona que está afirmada en la verdad tendrá que contender por la fe que una vez fue da dada a los santos. Por medio de su obra misteriosa, Satanás introducirá toda clase de error para engañar, si es posible, hasta a los mismos escogidos y así alejarlos de la verdad. 

Habrá que hacer frente a la sabiduría humana; a la sabiduría de los hombres doctos, quienes, como los fariseos, son maestros de la ley de Dios pero no la obedecen ellos mismos. 

Habrá que hacer frente a la ignorancia y la locura humanas que se manifestarán en teorías incoherentes ataviadas con un ropaje nuevo y fantástico; teorías que serán más difíciles de enfrentar, porque no hay razón en ellas.

Habrá sueños falsos y visiones espurias, que tendrán una parte de verdad pero alejarán de la fe original. El Señor ha dado una regla para detectarlos: "¡A la ley y al testimonio!  Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido" (Isa. 8: 20). 

Si empequeñecen la ley de Dios, si no prestan atención a su voluntad como ha sido revelada en los testimonios de su Espíritu, son engañadores. Están controlados por el impulso y las impresiones, los cuales creen que provienen del Espíritu Santo, y los consideran más dignos de confianza que la Palabra inspirada.

Pretenden que todos los pensamientos y sentimientos constituyen una impresión del Espíritu; y cuando se los hace razonar poniendo las Escrituras como base, declaran que poseen algo más digno de confianza.  Pero mientras piensan que son conducidos por el Espíritu de Dios, en realidad están siguiendo fantasías promovidas por Satanás...

Satanás revestido con ropaje angélico, obrará en forma sutilísima para introducir invenciones humanas. Pero la luz de la Palabra brilla en medio de la tinieblas morales, y la Biblia nunca será reemplazada por manifestaciones milagrosas. Hay que estudiar la verdad, y hay que buscarla como un tesoro escondido.

No se darán inspiraciones maravillosas aparte de la Palabra, ni aquéllas tomarán el lugar de ésta. Aferraos a la Palabra y recibid la Palabra injertada que hará a los hombres sabios para la salvación.
Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO

P7 Estudios Biblicos Fundamentales Necesarios POSICIONES ESCATOLOGICAS

Análisis del Dispensacionalismo

Habiendo proveído algo sobre la historia y la definición del Dispensacionalismo, procederemos a evaluar a la luz de la Biblia algunas de las declaraciones y “suposiciones” de este sistema de interpretación.

El Dispensacionalismo viene en distintos tonos y variedades, existen aquellos que siguiendo el sistema clásico introducido por John Darby y continuado por Scofield mantienen que existen siete dispensaciones:

1. Inocencia -
Adán hasta la caída
2 Conciencia- Desde la caída hasta Noe
3. Gobierno Humano - Desde el diluvio hasta Abraham
4. La Promesa - Desde Abraham hasta Sinaí
5. La Ley - Desde Sinaí hasta la cruz
6. Gracia - Desde la cruz hasta la segunda Venida
7. El Reino - Mil años desde la Segunda Venida hasta el Reino Eterno

Algunos Dispensacionalistas añaden una dispensación entre el rapto (siete años antes de la Segunda Venida) y el comienzo del Milenio (en la Segunda Venida.) Aunque la vasta mayoría de los Dispensacionalistas ven el comienzo de la Iglesia en Hechos 2, en el día de Pentecostés, otros no ven el comienzo de la Iglesia allí sino que lo ven a la mitad de Hechos, en Hechos 9 (con la conversión de Pablo) ó Hechos 13 (donde Pablo predica su primer mensaje), ellos enseñan que el primer miembro del cuerpo de Cristo (la Iglesia), fue el apóstol Pablo.

Otros Dispensacionalistas enseñan que la Iglesia no comenzó sino hasta Hechos 28 donde Pablo escribió su primera carta y por lo tanto ven otra dispensación, junto con los Dispensacionalistas de Mitad de Hechos, algo así como el comienzo del reino, desde la cruz hasta el ministerio de Pablo, donde en verdad, según ellos interpretan, es que comienza la dispensación de la Gracia. Este tipo de interpretación Dispensacionalista (de Hechos 28) ha sido promovido por hombres como E. W. Bullinger (famoso por su ‘Companion Bible’) y Charles H. Welch.

Los Dispensacionalistas de “Mitad de Hechos” se identifican como “Dispensacionalistas Bereanos” y los de Hechos 28 se identifican como “Dispensacionalistas Paulinos” pero estos (ambos) son llamados “Hiper-Dispensacionalistas” por los Dispensacionalistas Clásicos (Darby/ Scofield.)

En adición a esto, muchos “Dispensacionalistas Paulinos” niegan la necesidad del bautismo en agua ni el partimiento de la Santa Cena ó Comunión. Ellos no ven que estos sacramentos (ordenanzas) sean para la iglesia (la novia de Cristo), sino que pertenecen a los Judíos como los participes del Reino.

Los “Dispensacionalistas Paulinos” tienden a descartar total o parcialmente aquellas cartas que no hayan sido escritas por el Apóstol Pablo. Las cartas de Santiago, Pedro, Juan y Judas son descartadas. La Carta a los Hebreos, la cual es considerada como anónima por la mayor parte de los catedráticos bíblicos, se le atribuye al Apóstol Pablo y es aceptada por ellos. El libro de Hechos y los Evangelios son considerados solamente históricos, no doctrinales. Bueno, esto es solo la “punta del témpano”, hay mucho, mucho mas que dicen los Dispensacionalistas quienes no llegan a estar de acuerdo aun dentro de ellos mismos.

Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO

domingo, 17 de abril de 2011

P6 Estudios Biblicos Fundamentales Necesarios POSICIONES ESCATOLOGICAS


El sistema de interpretación bíblica conocido como “dispensacionalismo” ha sido materia de mucha controversia y especulación por parte de los teólogos. Cada vez hay más libros que acometen este sistema vigorosamente que realmente creo importante interesarnos por el tema. Me parece que cada creyente comprometido con la causa de Cristo debiera entender de qué se trata y de qué adolece, a la luz de la Biblia, esta enseñanza dispensacional.

El orígen de esta escatología dispensacionalista se remonta a una supuesta “revelación” recibida por la joven escocesa Margaret McDonald en Abril de 1830 en port Glasgow, Escocia. Según ella, se le reveló que “la Segunda Venida de Cristo sería en dos fases o etapas. En la primera fase, Jesús vendría secretamente o invisiblemente al mundo para llevarse a su iglesia al cielo (“Rapto Secreto” y “Desapariciones Misteriosas”), con el propósito de que ella no sufra la Gran Tribulación que provocará el anticristo final.
En la Segunda fase de su Segunda Venida, él supuestamente vendrá personalmente y visiblemente con su iglesia, exactamente siete años después”.

El dispensacionalismo hace una distinción entre la iglesia y los israelitas. Sostiene que hay “dos esperanzas y dos tratos diferentes de Dios hacia ambas clases o grupos. Para la iglesia, la vocación es celestial, pero para Israel es terrenal y monárquica, centrada en Jerusalén como su ciudad capital”.

La Biblia de Scofield dirige a sus lectores hacia esa extraña y novedosa dirección precisamente, razón por la cual muchos teólogos anti-dispensacionalistas siguen protestando más y más en contra de esa Biblia comentada.

Philip Mauro, quien fuera en un tiempo defensor del dispensacionalismo, y que más tarde lo rechazara, nos dice en su libro “El Evangelio del Reino”, páginas 8 y 9, lo siguiente: “…el sistema completo de la enseñanza dispensacional es modernista en el estricto sentido…”

El Dispensacionalismo:

Es un método de interpretación de la Biblia muy popular dentro de la Iglesia Evangélica Moderna. Si usted es Cristiano Evangélico es muy probable que halla oído hablar del Dispensacionalismo.

Quizás le sorprenda saber que tal interpretación de la Biblia no es aceptada por muchos de los más grandes teólogos Cristianos Evangélicos; es más, para muchos este sistema de interpretación es considerado como una grave desviación de la verdad tal como ha sido revelada en La Palabra de Dios.

Le invito a que escudriñe y considere lo que le hemos de presentar y deje que sea el mismo Espíritu Santo de Dios quien le guíe a entender lo que la Palabra claramente enseña, no queremos ser ostentosos, pero quizás llegue usted a conocer la verdad por medio de este artículo.

Sea cual sea su antecedente doctrinal, esperamos que este corto análisis al Dispensacionalismo le ayude a abrir sus ojos espirituales para ver la verdad tal como nos ha sido dada en las Escrituras.
Ahora, antes de continuar con nuestro estudio sobre el “Dispensacionalismo” sería bueno proveer alguna definición de lo que es y también algún fondo histórico respecto a este sistema.

Lewis Sperry Chafer

Origenes del Dispensacionalismo

El Dispensacionalismo es en realidad algo nuevo dentro el Cristianismo. Aunque algunos autores han querido trazar una línea de pensamiento que va a través de toda la historia de la iglesia aun hasta San Agustín como persona que tenía principios de interpretación Dispensacionalistas, eso en sí no prueba nada.

Los Reformados también llevan una línea de pensamiento en la que se incluye a San Agustín como participe de una idea de pensamiento pactal. En verdad éste método de interpretación tiene sus orígenes de acuerdo con todos los historicistas Cristianos, en los años 1827-1832. Fue formulado por el predicador Irlandés John Nelson Darby, popularizado por la Biblia de Referencia Scofield (1909) y por numerosas conferencias Bíblicas, y es enseñado en la mayoría de los Colegios Bíblicos en Norte América.”

Definición del Dispensacionalismo

Definición facilitada por Matthew Slick del Ministerio de Apologética e Investigación Cristiana (MAIC):
“En la Biblia Anotada de Scofield se define una dispensación como “un período de tiempo durante el cual el hombre es probado con respecto a alguna revelación específica de la voluntad de Dios” (Ed. Española 1981, Pág. 4, nota a Génesis. 1:27) en la Nueva Biblia Anotada de Scofield (NKJV Ed. 1989) se precisa “es probado con respecto a su obediencia a alguna revelación…” (cursivas por Matthew Slick.)

El Dispensacionalismo es un sistema teológico que subraya que Dios ha empleado diferentes medios de administración de Su voluntad y Su gracia en diferentes períodos. Sin embargo, lo distintivo del Dispensacionalismo es que sostiene que Israel como nación y la Iglesia como cuerpo de Cristo, no forman un único pueblo de Dios, sino dos pueblos con profecías, promesas y destinos diferentes. Según Scofield hay siete dispensaciones: Inocencia, conciencia, gobierno civil, promesa, ley, gracia y reino. Los dispensacionalistas interpretan la Biblia sobre la base de estas u otras supuestas dispensaciones. Debe notarse que en la Biblia, la palabra “dispensación”, que proviene del latín dispensare, distribuir, traduce dos vocablos griegos, diakonia o servicio (2 Corintios 3:7-9) y oikonomia o administración, comisión, encargo (1 Corintios 9:17; Efesios 1:10; 3:9; Col. 1:25.) Nunca significa un “período de tiempo”.

Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO