sábado, 26 de febrero de 2011

LA VIGENCIA DE LOS APOSTOLES ¿QUE DICE LA BIBLIA? P2


“Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras” (2 Corintios 11:13-15).

Introducción
La teología actual de la llamada “restauración de los ministerios apostólicos y proféticos” como la antesala a una supuesta explosión de avivamiento mundial y una nueva era de gloria para la Iglesia, está llevando a muchos a creer múltiples engaños, empezando por esa misma teología de estructura jerárquica, aunque muchos no lo quieran abiertamente reconocer, y otros, ingenuos todavía, no se aperciban de ello.

Incidiendo en Efesios 2: 20, donde el apóstol Pablo habla de los apóstoles y profetas, pero como fundamento sobre el cual como cristianos hemos sido edificados, esto es, en referencia a la doctrina y la revelación bíblicas, es decir, Antiguo y Nuevo Testamento, los postulantes de la “teología de la restauración”, entiéndase, de “apóstoles y profetas”, sacando de contexto las palabras de Pablo, pretenden que hoy Dios está haciendo surgir nuevos apóstoles y nuevos profetas que aportarán “más de Cristo que ha de ser revelado a nuestras vidas y ministerio” (1); es decir, nueva revelación, que obviamente habrá de “competir” con la revelación bíblica, ya sellada. Un ejemplo rápido aquí de esto, sería la “visión” del Gobierno de Doce de César Castellanos, o de Cash Luna.

Rony Chaves, de Costa Rica, que se denomina apóstol y hay quien osadamente le llama el “apóstol de apóstoles”, en relación al Gobierno que dice que Dios está estableciendo, asegura que los “apóstoles son imprescindibles”, porque, dice, “el apóstol y su unción traen revelación a la Iglesia como en los días primeros” (2) Eso contradice la misma Palabra que declara que el canon está cerrado, y no se puede añadir nueva revelación.  Y de paso diré que me asombra que no se levanten más voces de hombres de Dios que declaren el absurdo de esa declaración de Chaves, así como otras similares suyas, y de otros como él.


Ahora en este tiempo, cuando la era de la Iglesia está ya tocando a su fin para dar lugar de nuevo a Israel, para que se cumpla la salvación profetizada sobre la nación de Dios (Isaías 27:6; Isaías 54; Isaías 59:20; Isaías 60; Oseas 6:1-3; Zacarías 14; Romanos 11:25-27, etc.), estos iluminados maestros dominionistas reemplacistas, pretenden hacernos creer mentiras, pero eso sí, rebozadas de espiritualidad, entusiasmo, y “fe” sin par, como: “Avivamiento mundial, conquista de las naciones, reforma mundial, la Iglesia reinando y estableciendo el Reino, imponentes “ungidos”; etc. etc. Cosas que suenan muy bonitas y deseables a priori, pero que carecen de base bíblica.

Pero como dice el Hno. Carlos Canosa: “Hoy estamos en el fin de la edad de la Iglesia, es decir en el tejado del edificio. No se puede poner cimientos en el tejado. Hay que estar ciego para querer hacerlo” (3) 


1. Con la bandera de lo profético en una mano, y con la otra arrinconando la profecía bíblica

Y ese es el problema de base que podemos apreciar a simple vista. La mayoría de esos movimientos neo apostólicos, paradójicamente, hacen ondear con fuerza la bandera de lo profético, pero carecen de una sana doctrina profética.


Avancemos en esto. Lo revelado proféticamente acerca de Israel, es del todo obviado por ellos (teología del Reemplazo); el libro de Apocalipsis prácticamente brilla por su ausencia en sus conclusiones doctrinales, con todas las repercusiones a nivel eterno que tiene para el que lo menosprecia (véase Apocalipsis 22:18,19). Por lo tanto, niegan, o no toman en cuenta revelaciones escriturales como la apostasía, el levantamiento del hombre de pecado, es decir, el Anticristo y la marca de la Bestia (2 Tesalonicenses 2:3,4; Apocalipsis 13). Muchos abiertamente niegan el Rapto, y consecuentemente, la resurrección de los muertos en Cristo (Juan 14:2,3; 1 Tesalonicenses 4:13-17, 1 Corintios 15:51-53, etc.)

No hay mención del levantamiento de la falsa iglesia mundial y de su Falso Profeta (Tesalonicenses 13:11ss;17) que se levantará (y ya se está formando) juntamente con el hijo de perdición (2 Tesalonicenses 2:3).

No hay mención de la Tribulación que el mismo Señor Jesucristo predijo (Mateo 24:21; Daniel 12:1; Apocalipsis 6; Apocalipsis 16, etc.); ni mención de los dos Testigos (Apocalipsis 11:1-14), ni mención de la destrucción que viene a causa de la justa ira de Dios contra este mundo, es decir, las copas de la ira, Armagedón, etc. (Isaías 2; y otros profetas; Romanos 2:5; 2 Tesalonicenses 1:6-9; Apocalipsis 6:3-17; Apocalipsis 9; Apocalipsis 13:15-18; Apocalipsis 16; Apocalipsis 18; Apocalipsis 19:11-21, etc, etc.)

¡Todo brilla por su ausencia!


Y por supuesto, no hay mención del Milenio; es decir, del Reino Mesiánico esperado por aquellos verdaderos apóstoles, que con insistencia le preguntaban a Jesús, antes de ascender a los cielos: “¿Restaurarás el reino a Israel en este tiempo?” (Hechos 1:6). Acerca de ese Reino, el que dicen que es AHORA (y yo no lo veo por ninguna parte, ¿y usted?; sólo vea los noticieros diarios), la Palabra nos dice en Apocalipsis que ese Reino vendrá, cuando vuelva el Rey; ¡porque no hay Reino si no hay Rey presente! (Apocalipsis 19:11-21; 20:1-6).

Como ejemplo de toda esa merma profética y doctrinal, y también del error consiguiente, mencionaré aquí acerca de la declaración de fe de una de esas muy famosas redes apostólicas, que en este sentido representan a muchas más.
 

Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO

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