Disciplina Eclesiástica
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1 Corintios 5
1 En efecto,
se oye que entre vosotros hay inmoralidad, y una inmoralidad tal como no
existe ni siquiera entre los gentiles, al extremo de que alguno tiene la
mujer de su padre. 2 Y os
habéis vuelto arrogantes en lugar de haberos entristecido, para que el que de
entre vosotros ha cometido esta acción fuera expulsado de en medio de
vosotros. 3 Pues yo, por mi parte,
aunque ausente en cuerpo pero presente en espíritu, como si estuviera
presente, ya he juzgado al que cometió tal acción.
4 En el nombre de nuestro Señor Jesús, cuando
vosotros estéis reunidos, y yo con vosotros en espíritu, con el poder de
nuestro Señor Jesús, 5 entregad a ese
tal a Satanás para la destrucción de su carne, a fin de que su espíritu sea
salvo en el día del Señor Jesús. 6
Vuestra jactancia no es buena. ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta
toda la masa ? 7 Limpiad la levadura vieja para que seáis masa nueva, así
como lo sois, sin levadura. Porque aun
Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado. 8
Por tanto, celebremos la fiesta no con la levadura vieja, ni con la levadura
de malicia y maldad, sino con panes sin levadura de sinceridad y de verdad. 9 En mi carta os escribí que no anduvierais
en compañía de personas inmorales; 10
no me refería a la gente inmoral de
este mundo, o a los avaros y estafadores, o a los idólatras, porque entonces
tendríais que salir del mundo. 11
Sino que en efecto os escribí que no anduvierais en compañía de ninguno que,
llamándose hermano, es una persona inmoral, o avaro, o idólatra, o difamador,
o borracho, o estafador; con ése, ni siquiera comáis. 12 Pues ¿por qué he de juzgar yo a los de afuera? ¿No
juzgáis vosotros a los que están dentro de la
iglesia ? 13 Pero Dios juzga
a los que están fuera. EXPULSAD DE ENTRE VOSOTROS AL MALVADO.
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¿Cuáles son las marcas de una iglesia saludable?
Los reformadores dijeron que las marcas de una iglesia saludable eran tres: la predicación expositiva de la Palabra, la Administración de los Sacramentos y la administración de la disciplina. Hoy día existen varias listas compuestas por distintos autores, algunas tienen 5 puntos, otras 7, 9, 10, y hasta 100 puntos distintos de lo que realmente es una iglesia saludable. Pero la gran mayoría de ellas coincide en un importante punto, “El ejercicio de la disciplina eclesiástica” como una de esos indicadores. La siguiente lista por el Pastor Mark Denver es un ejemplo de esas marcas: a. Predicación Expositiva, b. Teología Bíblica, c. La predicación del Evangelio, d. Un entendimiento Bíblico de la conversión, e. Un entendimiento Bíblico del evangelismo f. Un entendimiento Bíblico de la membresía Eclesiástica g. La Disciplina Eclesiástica Bíblica h. La preocupación sobre el discipulado y el crecimiento [de los miembros] i. Un liderazgo Bíblico y añade lo siguiente “(Cuando estas cosas están bien, la iglesia es saludable.)”
La salud espiritual de una iglesia no se mide por el tamaño de la congregación, ni por la belleza de sus edificios y estructuras físicas, por el uso de la última tecnología o por la aceptabilidad popular de sus sermones. El escritor de un articulo sobre Marcas de Salud de una Iglesia concluye lo siguiente:
Iglesias saludables no son necesariamente aquellas grandes con bellas
facilidades o un equipo de trabajo múltiple o quienes están a la vanguardia en
la tecnología. Iglesias saludables a la verdad no son perfectas. Pero las
iglesias saludables son aquellas que agradan a Dios en las áreas donde Él
lo ha revelado en Su Palabra. http://www.lvchurch.org/marks.htm
Aunque Dios está en todas partes en todo tiempo, existe una presencia especial de Dios que distingue su presencia de una manera especial de un sitio o circunstancia a otro. La disciplina eclesiástica está cerca del corazón de Dios en ciertas épocas o momentos claves. Bob Deffinbaugh, Th. M dice lo siguiente:
Dios está especialmente cerca nuestro en ciertas épocas. Él está siempre cerca nuestro en ‘tiempos de necesidad’ (Hebreos 4:16)86. Está cerca cuando confesamos y abandonamos nuestros pecados (Salmo 76:7; Isaías 59:2; 2ª Corintios 6:16-18). Él está cerca de los que tienen el corazón quebrantado (Salmo 34:18; comparar Mateo 5:3ss.; 2ª Corintios 7:6). Él está con nosotros (aunque seamos dos o tres), cuando ejercitamos la disciplina de la iglesia en Su nombre (Mateo 18:20). Está con nosotros cuando somos disciplinados por Él como un Padre que nos ama (ver Hebreos 12:3-13), Él está con nosotros cuando le llamamos en verdad (Salmo 145:18). Él está cerca cuando le consideramos santo (Levítico 10:3). Él está cerca de nosotros cuando ‘nos acercamos’ a Él (Santiago 4:8). La Cercanía de Dios (Éxodo 33:1-16; 34:8-10; Deuteronomio 4:1-7) By: Bob Deffinbaugh , Th.M (http://www.bible.org/page.php?page_id=3073)
¿Por qué se hace difícil
aplicar la disciplina bíblica en nuestros días?
1. El modelo de Mega Iglesia hace difícil mantener lista
de miembros. Se hace fácil para muchos entrar o salir sin rendir cuenta a
nadie.
2. No hay colaboración ministerial entre lideres de
distintas congregaciones.
3. Aunque la membresía en la iglesia es voluntaria, los
miembros deben someterse a su autoridad, sin embargo algunos miembros nos se
someten a la autoridad de la iglesia
¿Por qué algunas iglesias no
disciplinan sus miembros?
1. Miedo a perder miembros
2. Se ve como muy duros (faltos de amor)
3. Es ofensivo al individuo y la sociedad
4. La iglesia no debe meterse en lo personal
5. Puede herir las personas
6. Puede ser visto como una forma de control
7. Algunos disciplinan en secreto (entre el pastor (o
unos pocos líderes) y el pecador)*
* Esto puede ser necesario en algunos casos, pero no así en otros. Se
debe hacer diferencia entre ofensas públicas y personales. Las ofensas
públicas son tratadas públicamente, las personales, en privado.
¿Debe la Iglesia Juzgar sus
miembros?
Algunos no entienden correctamente el principio
bíblico de ‘juzgar’. El verso ha sido mal aplicado:
Mateo 7
1 No juzguéis para que no seáis juzgados. 2 Porque con el juicio con
que juzguéis, seréis juzgados; y con la medida con que midáis, se os medirá.
3 ¿Y por qué
miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga
que está en tu propio ojo? 4
¿O cómo puedes decir a tu hermano: "Déjame sacarte
la mota del ojo", cuando la viga está en tu ojo? 5 ¡Hipócrita! Saca
primero la viga de tu ojo, y entonces verás con claridad para sacar la mota del
ojo de tu hermano.
Obviamente, el Maestro dice que “no juzguemos para que
no seamos juzgados”. Esto por supuesto no significa que no juzguemos del
todo sino que se dan los principios bajo los cuales no debemos juzgar y los
principios sobre los que sí podemos juzgar. Es claro que los gobiernos y
las cortes de justicia, juzgan miles de casos diarios y nadie se opone a que
así sea. El ejercer juicio es importante para mantener el orden social,
para separar lo bueno de lo malo y hacer ‘justicia’ a los que son violentados.
Lo que no se debe hacer es ‘juzgar hipócritamente’, de
así hacerlo, caeremos nosotros bajo juicio. La iglesia está llamada a
juzgar la mala conducta de sus miembros.
Definición de Disciplina:
Carl Laney declara, “La Disciplina eclesiástica
puede ser ampliamente definida como las medidas de confrontación tomadas por un
individuo, los líderes de la iglesia, o la congregación con respecto a algún
asunto de pecado en la vida de un creyente.”
La Disciplina no es condenación. Es disciplina y la
disciplina está diseñada para entrenar y restaurar.
El Patrón y Base para la
Disciplina
1. El Señor mismo disciplina sus hijos (Heb. 12:6) y ha
dado autoridad a la iglesia para hacerlo (1 Cor. 512-13; 2 Cor. 2:6)
2. El carácter santo de Dios (1 Pedro 1:16; Heb. 12:11)
requiere sacar la levadura de sus filas (1 Cor. 5:6-8)
3. Es un mandamiento de la Escritura (1 Cor. 4:6) El no
hacerlo es desobediencia (1
Cor. 5:1-13; Matt.
18:17-18; Titus 3:10;
2 Thess. 3:6-15; 1 Tim. 5:20; Gal. 6:1).
4. El testimonio de la iglesia en el mundo (1 Pet. 4:13-19) si la
iglesia vive como el munod pierde su credibilidad y autenticidad (1 Pet. 2:11-18; 3:8-16;
4:1-4).
El Propósito de la Disciplina
Eclesiástica
1. Trae gloria a Dios y mejorar el testimonio del rebano.
2. Restaurar, sanar, y edificar creyentes pecadores (Matt. 18:15; 2 Thess. 3:14-15; Heb. 12:10-13; Gal. 6:1-2; Santiago 5:20).
6. Proteger la iglesia de las destructivas consecuencias
que ocurren cuando se fracasa en llevar a cabo la disciplina
eclesiástica. Una iglesia que falla en ejercer la disciplina sufre
perdidas en cuatro áreas:
La práctica de la Disciplina
Eclesiástica
La Manera:
1. Debe ser ejercida por aquellos que son espirituales,
quienes caminan verdaderamente por el el Espíritu Santo y quienes crecen en el
Señor (Gal. 6:1) – estos son por lo general los líderes de la iglesia.
2. Debe ser hecha con humildad, gentileza y paciencia,
considerándonos a nosotros mismos (Gal. 6:1-2; 2 Tim. 2:24-25).
4. Aquellos que andan desordenadamente deben ser
amonestados, advertidos y ganados en amor. (1 Tes. 5:14-15; 1 Tim. 5:1-2; Efe. 4:15; 2 Tim. 4:2). Esta
amonestación no está limitada a los lídeeres de la iglesia. Cualquier miembro
puede hacerlo siempre y cuando sus intenciones sean motivadas y controladas por
el Espíritu Santo (cf. 1
Tes. 5:14 with Gal. 6:1).
5. Si no hay arrepentimiento y obediencia, el pecador
creyente debe ser reprendió en público y los miembros del cuerpo deben
apartarse de ellos y no mantener relaciones con ellos. La separación
social tal como sera prescrita en la siguiente sección tiene dos propósitos
principales:
a. Indicar al ofensor que su acción ha deshonrado al
Senor y ha causado rotura en la armonía del cuerpo. La meta es siempre la
restauración y la persona debe ser contada como un hermano (2 Tes. 3:14-15)
b. Para crear temor en el resto del rebaño como
advertencia contra el pecado (1 Tim. 5:20)
6. Si no hay respuesta en arrepentimiento y obediencia,
la iglesia debe aplicar el procedimiento de ex comunicación como se dirige en
Mateo 18:17.
a. Ejemplos de la disciplina eclesiástica se hallan
descritos en la Biblia. Los Corintios debían “reunirse” para tomar acción
contra el hermano ofensor. (1
Cor. 5:4-5; Rom. 16:17;
2 Tes. 3:6-15; Fil. 3:17-19).
b. Esto era, como Pablo indica “castigo por la mayoría”
(2 Cor. 2:6) Como medida protectora, también vemos el caso de la iglesia de
Roma y en Tesalónica donde se debía tomar acción con respecto a al conducta
divisora y desobediente de no pocos (2 Tes. 3:6-15; Rom. 16:17).
7. Finalmente, la disciplina en el nombre del Señor
siempre incluye la disponibilidad para perdonar. La mayoría quienes
disciplinan deben también estar dispuestos a perdonar, confortar, y reafirmar
su amor a la persona que ha pecado (2 Cor. 2:6-8)
Razones para la Disciplina
Eclesiástica
En la disciplina Eclesiástica se debe ejercer extremo
cuidado. La Escritura no respalda que el ejercicio de disciplina sea
hecho por antojos personales o tabú de la congregación de alguna iglesia o sus
líderes. La Escritura, no nuestras opiniones o gustos personales, es la
que debe expresar lo que debe ser causa de disciplina y la que debe determinar
que es y que no es pecado. Además, no debemos volvernos hiper-críticos
inspectores de pajas.
1. Causas Generales:
a. Conducta desordenada, conducta claramente fuera de
línea con los mandamientos de la Escritura los cuales afectan negativamente el
testimonio y la unidad de la iglesia. (1 Tes. 3:26-15)
2. Causas específicas:
a. Dificultades entre miembros
c. Conducta inmoral: pecados del tipo mencionado en 1
Cor. 5 sugieren incesto, inmoralidad, idolatría, abuso verbal, borracheras,
chismes, vagancia (no trabajan), los que siembran disensión. (1 Cor. 5:1, 11; 2 Tes. 3:10-15).
d. Enseñanza falsa, enseñanza errónea y puntos de vista
distintos en cuanto a los fundamentos de la fe y no puntos de diferencia en
cuanto a interpretación. (1
Tim. 1:20; 2 1 Tim.
2:17-18; también implicado en Rev. 2:14-16; Fil. 3:2-3, 15-19; Rom. 16:17-18).
3. Dogmas de cada iglesia:
a. Es posible que halla dogmas (no pecados bíblicos, ni
asuntos de salvación) en cada congregación. Estos deben ser respetados por
quienes se unen a ellas como miembros. Aunque difícil, los dogmas se
pueden ‘cambiar’ por vías adecuadas y ordenadamente. Querer cambiar
violentamente y destruir tales dogmas puede causar disensión en la
congregación. De ser así este es base para la disciplina.
Las preocupaciones claves que deben guiarnos son (a)
el carácter santo de Dios, (b) el testimonio del rebano (c) el efecto que tiene
sobre la unidad de la pureza de la iglesia y (d) la edificación y restauración
del individuo
Procedimiento para la Disciplina Eclesiástica
(Pasos a seguir)
Mateo 18 (LBLA)
15 Y si tu hermano peca, ve y
repréndelo a solas; si te escucha, has ganado a tu hermano. 16 Pero si no te escucha, lleva contigo
a uno o a dos más, para que TODA PALABRA SEA CONFIRMADA POR BOCA DE DOS O TRES
TESTIGOS. 17 Y si rehúsa escucharlos, dilo a la iglesia; y si también
rehúsa escuchar a la iglesia, sea para ti como el gentil y el recaudador de
impuestos. 18 En verdad os digo: todo lo que atéis en la tierra, será atado
en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.
19 Además os
digo, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan
aquí en
la tierra, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están
dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
Mateo 18 (RV-09)
15 Por tanto, si tu hermano pecare contra ti,
ve, y redargúyele entre ti y él solo: si te oyere, has ganado á tu hermano.
16 Mas si no te oyere, toma aún contigo uno ó dos, para que en boca de
dos ó de tres testigos conste toda palabra. 17 Y si no oyere á ellos,
dilo á la iglesia: y si no oyere á la iglesia, tenle por étnico y publicano.
18 De cierto os digo que todo lo que ligareis en la tierra, será ligado
en el cielo; y todo lo que desatareis en la tierra, será desatado en el cielo.
19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se convinieren en la tierra,
de toda cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
20 Porque donde están dos ó tres congregados en mi nombre, allí estoy en
medio de ellos.
El procedimiento Bíblico para la disciplina
Eclesiástica requiere la iniciativa y receptividad de ambas partes envueltas.
Es necesario que tratemos por todos los medios de evitar problemas
entre seres humanos, especialmente entre cristianos. Sin embargo, a causa de
nuestra naturaleza corrompida y nuestra debilidad e imperfección humana
eso no es siempre posible, cometemos faltas grandes y pequeñas, y hacemos
cosas que pueden ser escandalosas a mayor o menor grado. No
obstante, el cristiano debe estar siempre dispuesto a corregir sus faltas,
arrepentirse de sus pecados y enderezar su proceder para con Dios y los para
con los hombres.
Precauciones:
Proverbios 18:19
El hermano ofendido es más difícil de
ganar que una ciudad fortificada, y las contiendas son como cerrojos de
fortaleza.
- Asegúrese: Debemos estar seguros de que la ofensa es legítimamente una ofensa que requiere disciplina. No simplemente algo que nos ‘incomoda’ o ‘irrita’ nuestra paciencia. La ofensa debe ser por lo tanto un ‘pecado’ el cual puede ser clasificado como tal bíblicamente.
- Recordemos que también hemos pecado y no somos perfectos (Gal. 6:1)
20 Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga bien y nunca peque. 21 Tampoco apliques tu corazón á todas las cosas que se hablaren, porque no oigas á tu siervo que dice mal de ti: 22 Porque tu corazón sabe, como tú también dijiste mal de otros muchas veces. Ecclesiastes 7
- Ore a Dios sobre el asunto antes de ir ante la persona que ha ofendido (1 Sam. 8:6)
- No lo posponga. Mientras mas tiempo pase, mas difícil se puede hacer la situación. (Se pierde poder- ver anterior)
- No comparta a a otros lo sucedido hasta haber tratado de resolverlo de acuerdo a la Biblia (Mateo 18:15). Debemos guardar y proteger la persona y el rebaño de rumores y lenguas mentirosas (Prov. 6:19b; 10:19; 11:13; 18:8, 21; 20:19)
Primer Paso:
Busque reconciliación o corrección del ofensor
1. Cuando hay problemas
entre dos personas: Hay dos pasos reconciliación y restauración
2. Cuando el creyente ha
sido hallado en pecado: Necesita restauración
Segundo Paso:
Si el primer paso falla, traiga testigos (líderes de
la congregación) para fortalecer el efecto de la disciplina.
Tercer Paso:
Si el segundo paso falla, busque reconciliación y
restauración por medio de todo el cuerpo eclesiástico. Los pasos a seguir si no
hay ‘arrepentimiento’
1. Separación
2. Excomunicación,
pérdida de membresía
El Sr. Roger Smalling, en su libro Liderazgo
Cristiano, introduce el principio de “los tres martillos” cuando se trata de la
corrección: martillo de caucho (goma), martillo de madera y martillo de
acero. Al principio la fuerza es suave pero firme. Si no hay
corrección se incrementa el golpe, finalmente a falta de arrepentimiento se
utiliza el golpe de acero.
Procedimiento para la
Restauración:
Perdón:
Si hay arrepentimiento genuino (Luc. 3:8; Hechos
26:20) debe haber perdón.
- Acepte su pecado libremente (1 Jn 1:9; Prov. 28:13ª)
- Cesa toda actividad por la cual fue disciplinado y busque ayuda si es necesario (Prov. 28:13b, Gal 6:1ss, Stgo. 5:19-20)
- Haga restitución y pida perdón (Fil. 18-19; Mat. 5:23-24)
- Demuestre un cambio de corazón genuino (2 Cor. 7:8-11; Sal. 51:17)
- Manifieste el fruto del E.S. (Gal. 5:22ss)
Confortamiento:
- buscándole
- asegurándole de su respaldo
- motivándoles
- exhortándoles (consejos)
- motivándoles a seguir hacia adelante
Amor:
- Inclúyales, acérqueles
- Haga lo que ayude a su crecimiento y recuperación (2 Cor. 2:8)
- Para posiciones de liderazgo debe haber un periodo de prueba para demostrar su calificación (1 Tim. 3:10)
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