domingo, 12 de septiembre de 2010

¿ESTA VIGENTE EL APOSTOLADO HOY EN DIA? P1


Hablar del Apostolado que el Mesías Yeshua escogió, es hablar de palabras mayores, exceptuando por supuesto a Judas el traicionero, pero todos los de mas apóstoles, los once y luego doce, con la llegada de Pablo, el Apóstol de los gentiles, son un grupo de enviados por El Mesías, y hoy en día, no pueden existir, hombres que se les igualen. Todos los Apóstoles, mientras vivieron, hicieron una tarea más que impecable en cuanto a la doctrina de la asamblea de Yeshua y los fundamentos de esta.

Hoy en día han salido muchos, por hay, que se autodenominan Apóstoles del Mesías, estos se han adueñado de este titulo tan preciado para la congregación primitiva. Notemos que los primeros creyentes tenían un gran respeto por los Doce Apóstoles que el Mesías había dejado, para que la congregación tuviera claro los fundamentos de la doctrina, la cual no podía ser modificada con el tiempo. Sin embargo, ha surgido una doctrina popular, sobre todo en el movimiento evangélico, la cual enseña que si hay apóstoles tal cual los doce, es decir, fundamentos de la doctrina y la enseñanza del pueblo de Elohim. Esto no es así. La pregunta que con la ayuda del amado espíritu santo intentaremos contestar es ¿Existe LA SUCESIÓN del Apostolado hoy en día, al nivel de los primeros doce enviados? La respuesta que daré en resumidas cuentas es, NO HAY SUCESIÓN DE APÓSTOLES COMO LOS DOCE.

Intentaremos detallar el porque, ya no pueden haber mas enviados como los doce que el Mesías dejo establecidos.

Cabe decir que, la palabra Apóstol, quiere decir enviado. Es decir, viéndolo desde ese punto de vista, todos somos enviados, ¿A que? Pues, a predicar la buena noticia del gobierno de Elohim sobre los hombres, a transmitir al mundo entero la salvación de YHWH por medio de su ungido. Sin embargo, lo que hoy demostraremos en este estudio, es que no existe una sucesión apostólica, es decir, no hay mas enviados como los doce. Ya que ellos establecieron y confirmaron, la doctrina del evangelio. Y nosotros, que también somos enviados, no predicamos, en base, a lo que nosotros podamos imponer, sino que, en base a la doctrina que los primeros 12 Apóstoles establecieron. Esa es, la gran diferencia, entre los primeros enviados, con los enviados de hoy. Veamos que nos dice la carta escrita por el emisario Pablo/Shaul a Efeso:

“Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Yeshua el Mesías mismo” (Efesios 2:20)

La doctrina de la asamblea de Yeshua, esta constituida de fundamentos doctrinales, estos fundamentos no pueden ser cambiados por cualquiera, o mas bien, a estos fundamentos, no se les puede llegar y colocar cualquier nueva doctrina, es por eso, que Pablo dice, que debemos ser edificados, en base a la enseñanza principal del Mesías, la cual fue confirmada por los 12 Apóstoles y los profetas, nadie puede poner otro distinto fundamento, el que quiera agregar o aportar deberá hacerlo en base a las doctrinas que el Mesías. Es por eso, que no se puede llegar y usar el titulo de Apóstol, a modo de sucesión apostólica, porque los Apóstoles son solo doce, ellos establecieron los fundamentos de la doctrina en base a las enseñanzas del Mesías. Somos el edificio que Elohim esta construyendo, somos su templo puro, y las bases doctrinales son las enseñanzas de los 12 Emisarios y el Mesías es el ángulo y la piedra más importante de este edificio.

“Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios(1Corintios 3:9)

Los 12 Emisarios, son los arquitectos de la doctrina y de los fundamentos principales de la construcción doctrinal del pueblo de Elohim. Doctrina que a su vez esta edificada sobre el fundamento principal que es Yeshua. El constructor del edifico, el cual es el Padre YHWH, dirige la obra a la cual hemos sido invitados a colaborar, pero no a cambiar. Nadie puede venir y poner cualquier otro fundamento que el que ya ha sido puesto, que por cierto es el Mesías Yeshua, ellos cumplieron el trabajo de ser colaboradores de Elohim en la construcción de este templo puro que es una congregación con bases doctrinales puras.

“Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Yeshua el Mesías (1Corintios 3:10-11)

Pero incumpliendo la voluntad del Altísimo han salido muchos auto proclamándose Apóstoles directos de Yeshua, pero estos no son apóstoles, son solo engañadores que a veces ignorando o no, se han vuelto a falsas enseñanzas, colocando fundamentos, argumentos y doctrinas que el Mesías y los Apóstoles jamás enseñaron, no olvidemos que Satanás se viste como ángel de luz y sus obreros son falsos apóstoles fraudulentos que por amor a esta vida y a sus placeres han cambiado el verdadero evangelio.

“Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles del Mesías. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras” (2Corintios 11:13)

Por otra parte, los verdaderos apóstoles tienen una cualidad que se explica en la palabra, y esa es que cada uno de ellos fue escogido por el Mesías Yeshua, (Mateo10:1-4) incluso Judas el hijo de perdición, el cual fue instrumento de deshonra para que se cumpliera lo que estaba escrito.

(Juan 17:12) Fue el mismo Mesías, quien llamo a los doce y los escogió para ser los enviados principales, así también, ocurrió con el Apóstol Shaul/Pablo el cual recibió el llamado directo del mismo Yeshua, según nos relata Hechos Cáp. 9 aquella gloriosa visión que tuvo camino a Damasco. No olvide usted que Shaul/Pablo no fue escogido por los hombres, como lo fue Matías, ya que en ese principio de la iglesia aun no remanifestaba la llenura del espíritu santo, y luego de que los Apóstoles echaron suerte, sobre Matías y José llamado también Barsabas que tenia por sobrenombre justo, callo la suerte sobre Matías, el cual fue contado con los 11. Pero a diferencia de Matías, a Shaul/Pablo no lo escogieron los hombres si no que el Mesías mismo se le revelo, con el fin de que el también cumpliera el Apostolado a los gentiles.

“Shaul/Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Yeshua el Mesías y por Elohim el Padre que lo resucitó de los muertos)” (Galatas 1:1)

Fue el mismo Mesías Yeshua quien constituyo primeramente a los 12 emisarios, ya que ellos desempeñarían una labor tan importante, como fue la de colocar los fundamentos de la enseñanza del Mesías en el pueblo de Elohim.

“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles (Efesios 4:11)

Además, quisiera decir que incluso los Apóstoles del Mesías tenían muy claro, que no podían haber mas llamados a este ministerio, ya que solo los 12 habían estado con el Mesías en el ministerio y habían compartido con el sus enseñanzas. Kefas/Pedro, dice a los hermanos que no olviden los mandamientos dados por el Mesías, los profetas y los santos Apóstoles, los que escogió el Mesías para que llevaran a cabo la construcción de este edificio santo que es el pueblo de Elohim.

“Para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles(2Pedro 3:2)

Por ultimo, la Biblia declara en Apocalipsis que habrá doce cimientos que representan la doctrina del pueblo de Elohim, con los nombres de los Apóstoles. ¿Que nos quiere decir esto? Que si hoy existieran mas apóstoles, tal como lo fueron los primeros 12, fundamentos de la enseñanza, entonces en el Apocalipsis no hablaría de doce cimientos con los nombres de los doce apóstoles, sino que habrían centenares de cimientos con los nombres de todos los que se autoproclaman apóstoles, ¿Me comprende? Veamos:

“Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero” (Apocalipsis 21:14)

Por lo tanto, decir que hoy en día existe la sucesión apostólica, igual que la de los doce es una más de las tantas falsas doctrinas que hay en la congregación apostata. Hoy en día tenemos claros ejemplos de falsos apóstoles, pues se denominan y elevan, no solo a la calidad de enviados menores, que predican en base a los fundamentos de la doctrina del Mesías y los Apóstoles, sino que ahora ellos mismos han modificado los fundamentos y han traído un evangelio diferente, y se igualan a la calidad de sucesión apostólica, algunos nombres de estos falsos obreros son; Cesar Castellanos, Alejandro Martines, el Falso cerdo de José Luís de Miranda y tantos otros que descaradamente predican un evangelio falso y diferente al de las escrituras, estos están bajo maldición. (Galatas 1:8-9).

JOHN ALVARADO / RAV. SHEVA ASHDOD


sábado, 11 de septiembre de 2010

P1 Reflexion sobre el "RAPTO SECRETO"

La enseñanza del "rapto secreto" presupone que Dios librarà de una manera espectacular a sus hijos de la gran tribulaciòn relacionada con la venida de Cristo retirândolos secretamente de en medio de ella.


...En verdad, tal acciòn no està incluida en la Biblia, entre los acontecimientos relacionados con la segunda venida de Cristo. El afirmò que vendrà "con gran poder y gloria" (Mateo 24:30). Que "todo ojo lo verà", hasta los ojos de los incrèdulos "que le traspasaron" (Apoc.1:7).

Que vendrà en forma personal,asì "como lo habèis visto ir al cielo" (Hech.1:9-11). Que su venida serà audible, "con voz de mando, con voz de arcangel, y con trompeta de Dios (1Tes.4:13-16). Y que recièn entonces seràn separados los salvos de... los perdidos, "como aparta el pastor las ovejas de los cabritos" (Mat. 25:31-33).

En todo esto no hay lugar para un rapto secreto.Tampoco habrìa necesidad de elllo, porque Dios siempre manifestò misericordia en favor de sus hijos a travès de todas las edades y en medio de todas las tribulaciones. Librò a su pueblo de Israel frente al Mar Rojo (Exo. 14)

Librò a su pueblo de los ejèrcitos asirios en los dìas de Ezequìas (2Rey.18,19). Su poder y misericordia salvaron a los tres jòvenes hebreos en medio del fuego (Dan.3) , y a Daniel en medio de los leones (Dan.6).

Del mismo modo, el Señor cuidarà a sus hijos en medio de esa gran tribulaciòn sin que ella supone para las otras personas.Para sostener esa doctrina se hace referencia a que jesùs "vendrà como ladròn de noche" (lUC.12:39;1 tES. 5: 2;2 pED.3:19).

ESTOS TEXTOS NO HACEN MÀS QUE ADVERTIR QUE EL SEÑOR VENDRÀ EN UN MOMENTO INESPERADO, sorpresivo para muchos. Si nos refirièremos a Mateo 24: 40y 41 como probatorio del rapto, al afirmarse que un serà tomado y otro dejado, tropezamos con el contexto.

Cristo comparò su venida con los dìas de noè (vers. 37-39) y tambièn con los dìas se Sodoma y Gomorra ( Luc.17:28-30). De allì que los que entraron en el arca fueron los "tomados", y los que quedaron fuera los "dejados". Lo mismo los "dejados" en Sodoma y Gomorra fueron los que perecieron y los "tomados", los que salieron de las ciudades.

Estos son los dos grupos que provocarà la venida del Señor: los que se salvaràn y los que han deperderse. En ello no interviene ningùn rapto secreto, serà un acto realizado con la gloria de Dios, visible y audiblemente.

viernes, 10 de septiembre de 2010

LA PALABRA DE DIOS PARA USTED


Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí. Juan 5: 39.


"Escudriñad las Escrituras". Estas son palabras que nos vienen de Cristo. Si fuera esencial que escudriñemos los escritos de los Padres [de la iglesia], Cristo nos lo hubiera dicho. No todos los Padres dicen lo mismo. ¿A cuál de ellos escogeremos como guía?


No necesitamos confiar en algo incierto. Podemos dejar de lado a los Padres y aprender acerca de Dios en su Palabra. Esta es la vida eterna, conocer a Dios ¡Oh, cuán agradecidos debiéramos sentirnos de que la Biblia es la inspirada Palabra de Dios! Los santos hombres de antaño escribieron esta Palabra impulsados por el Espíritu.


Dios no dejó su Palabra librada a la memoria de los hombres para que éstos la comunicaran de generación a generación mediante la transmisión oral y el desarrollo de la tradición. Si lo hubiera hecho así, gradualmente la Palabra hubiera tenido añadiduras humanas. Se habría requerido que recibiéramos lo que no es inspirado. Agradezcamos a Dios por su Palabra escrita.


No todos los comentarios escritos acerca de la Palabra de Dios coinciden. A menudo se contradicen. Dios no pide que nos guiemos por ellos, sino por su Palabra. Todos pueden investigar esta Palabra por sí mismos. Pueden saber que la enseñanza de este Libro precioso es invariable. Las opiniones de los seres humanos difieren, pero la Biblia siempre dice lo mismo. La Palabra de Dios es desde el siglo y hasta el siglo.


La Biblia no fue dada solamente para los pastores y eruditos. Cada hombre, mujer y niño debiera leer las Escrituras por sí mismo. No dependan del ministro para que él las lea.


La Biblia es la Palabra de Dios para ustedes. El hombre pobre la necesita tanto como el rico, el analfabeto tanto como el erudito. Cristo hizo tan sencilla esta Palabra, que al leerla nadie tiene por qué tropezar.


Lea y comprenda el humilde morador de la choza la Palabra dada por el más sabio de los maestros que el mundo ha conocido alguna vez, y no habrá alguien más grande que él entre los reyes, gobernantes, estadistas y los hombres más altamente educados del mundo...


Escudriñar significa buscar diligentemente alguna cosa que está perdida. Investiguen por ustedes mismos para hallar el tesoro escondido. No dejen esta obra al pastor.


No pueden permitirse ser ignorantes en la Palabra de Dios. Estudien los pasajes difíciles, comparando versículo con versículo, y encontrarán que la Escritura es la llave que abre la Escritura. Los que estudian las Escrituras con oración salen de ese estudio siendo más sabios que cuando abrieron la Biblia.

La mundanalidad en la música "CRISTIANA"

No es seguro que los obreros de Dios tomen parte en las diversiones mundanas. Algunos que observan la Palabra de Dios consideran que la asociación con la mundanalidad en materia de música es inofensiva; pero los tales se hallan en terreno peligroso.

Satanás trata así de desviar a hombres y mujeres, y en esta forma ha obtenido el dominio sobre sus almas. Tan suave es la manera de obrar del enemigo, tan insospechable parece, que no se perciben sus ardides, y muchos miembros de iglesia se convierten en amantes de los placeres más que de Dios.

Se me han presentado casos de ministros de adoracion que serían una carga para la iglesia a menos que llegaran a tener una relación más estrecha con Dios. Éllos se han autoenvanecido. Si se hace alguna observación sobre su proceder de música alabanza, se sienten herido. Si cree que se ha preferido a otro en lugar de él, lo toma como una injuria que se le ha hecho...


Algunos adoradores como Coalo Zamorano, Marcos Witt, Daniel Calvetti, Jesus Adrian Romero, Hillsong, entre otros tienen un buen conocimiento de música, pero su educación musical ha sido de una naturaleza tal como para actuar en un escenario más bien que para el solemne culto de Dios.

El canto es un acto de adoración a Dios en una reunión religiosa tanto como lo es el hablar; y cualquier rareza o peculiaridad cultivada atrae la atención de la gente y destruye la impresión seria y solemne que debe ser el resultado de la música sagrada.

Cualquier cosa extraña o excéntrica en el canto desvía la mente del carácter serio y sagrado del servicio religioso.


Música dignificada, solemne e impresionante.-


El ejercicio corporal para poco aprovecha. Cualquier cosa que esté relacionada de alguna manera con el culto religioso debe ser digno, solemne e impresionante. A Dios no le agrada cuando ministros musicales que aseveran ser representantes de Cristo representan tan mal al Señor, y usan el cuerpo para hacer movimientos y adoptar actitudes ordinarias, ejecutando gestos indignos, toscos y no refinados.

Todo esto divierte y estimula la curiosidad de los que desean ver cosas extrañas, raras y excitantes; pero estas cosas no elevarán las mentes y los corazones de los presentes.

Lo mismo puede decirse del canto, como bien dije anteriormente en congregaciones en las que he estado incluso Bautistas, los ministros adoradores asumen actitudes que no son dignas. Utilizan toda la potencia y el volumen que puedan de la voz. Ahoga los acordes más finos y las notas de las voces más musicales que las suyas.

Esos movimientos corporales y esta voz desagradable y alta, no constituyen ninguna melodía, ni para los que escuchan en la tierra ni para los que escuchan en el cielo. Tal forma de cantar es defectuosa y Dios no la acepta como una melodía perfecta, suave y dulce. No existen exhibiciones semejantes entre los ángeles como las que he visto a veces en nuestras reuniones.

Esta clase de notas desagradables y gesticulaciones no se ven en el coro angelical. Sus himnos no rechinan en los oídos. El canto es suave y melodioso, y se hace sin este gran esfuerzo que yo he presenciado. No requiere tanto esfuerzo ni ejercicio físico.

No se tocan sentimientos ni se subyuga el corazón.-


Estos cantantes de iglesias no ven cuántos se divierten y cuántos se sienten disgustados. Algunos no pueden dominar pensamientos no muy sagrados y sentimientos de liviandad al ver los movimientos no refinados hechos en el canto.

La buena parte de los adoradores de las IGLESIA MODERNAS de TODAS LAS DENOMINACIONES se exhiben a sí mismo. Sus cantos no tienen una influencia tal que subyugue los corazones y toque los sentimientos.

Muchos han asistido a las reuniones y han escuchado las palabras de verdad habladas desde el púlpito, palabras que han convencido y solemnizado sus mentes; pero muchas veces la forma en que se canta no ha profundizado la impresión hecha.


Las demostraciones y contorsiones corporales, la aparición de esfuerzos exagerados y forzados incluyendo HUMO, PIROTECNIA ETC, han resultado tan fuera de lugar para la casa de Dios, tan cómicos, que las impresiones serias hechas sobre las mentes han sido quitadas.

Los que creen la verdad no están a la altura de los pensamientos con que se los veía antes del canto.

jueves, 9 de septiembre de 2010

La Semilla que cayó en buena tierra


No siempre ha de lamentarse el sembrador. El Salvador dice de la semilla que cayó en buen terreno: "Este es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva fruto: y lleva uno a ciento, y otro a sesenta, y otro a treinta". "La que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y llevan fruto en paciencia".

El "corazón bueno y recto" mencionado en la parábola, no es un corazón sin pecado; pues se predica el Evangelio a los perdidos. Cristo dijo: "No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".*

Tiene corazón recto el que se rinde a la convicción del Espíritu Santo. Confiesa su pecado, y siente su necesidad de la misericordia y el amor de Dios. Tiene el deseo sincero de conocer la verdad para obedecerla.

El "corazón bueno" es el que cree y tiene fe en la palabra de Dios. Sin fe es imposible recibir la palabra. "El que a Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan".*

"Este es el que oye, y entiende la palabra". Los fariseos de los días de Cristo cerraron los ojos para no ver y los oídos para no oír, y en esa forma, la verdad no les pudo llegar al corazón.

Habían de sufrir el castigo por su ignorancia voluntaria y la ceguera que se imponían a sí mismos.

Pero Cristo enseñó a sus discípulos que ellos habían de abrir su mente a la instrucción y habían de estar listos para creer. Pronunció una bendición sobre ellos porque vieron y oyeron con ojos y oídos creyentes.

El oyente que se asemeja al buen terreno, recibe la palabra, "no como palabra de hombres, sino según lo es verdaderamente, la palabra de Dios".*

Sólo es un verdadero estudiante el que recibe las Escrituras como la voz de Dios que le habla.

Tiembla ante la Palabra; porque para él es una viviente realidad. Abre su entendimiento y corazón para recibirla. Oyentes tales eran Cornelio y sus amigos, que dijeron al apóstol Pedro: "Ahora pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oír todo lo que Dios te ha mandado".*Hechos 10: 33.

El conocimiento de la verdad depende no tanto de la fuerza intelectual como de la pureza de propósito, la sencillez de una fe ferviente y confiada. Los ángeles de Dios se acercan a los que con humildad de corazón buscan la dirección divina. Se les da el Espíritu Santo para abrirles los ricos tesoros de la verdad.

Los oyentes que son comparables a un buen terreno, habiendo oído la palabra, la guardan. Satanás con todos sus agentes del mal no puede arrebatársela.

No es suficiente sólo oír o leer la Palabra; el que desea sacar provecho de las Escrituras, debe meditar acerca de la verdad que le ha sido presentada. Por medio de ferviente atención y del pensar impregnado de oración debe aprender el significado de las palabras de verdad, y debe beber profundamente del espíritu.

Dios manda que llenemos la mente con pensamientos grandes y puros. Desea que meditemos en su amor y misericordia, que estudiemos su obra maravillosa en el gran plan de la redención.

Entonces podremos comprender la verdad con claridad cada vez mayor, nuestro deseo de pureza de corazón y claridad de pensamiento será más elevado y más santo. El alma que mora en la atmósfera pura de los pensamientos santos, será transformada por la comunión con Dios por medio del estudio de la Escrituras.

"Y llevan fruto". Los que habiendo recibido la palabra la guardan, darán frutos de obediencia.

La palabra de Dios, recibida en el alma, se manifestará en buenas obras. Sus resultados se verán en una vida y un carácter semejantes a los de Cristo. Jesús dijo de sí mismo: "El hacer tu voluntad, Dios mío, hame agradado; y tu ley está en medio de mis entrañas". "No busco mi voluntad, mas la voluntad del que me envió, del Padre
". Y la Escritura dice: "El que dice que está en él, debe andar como él anduvo".*

La palabra de Dios choca a menudo con rasgos de carácter hereditarios y cultivados del hombre y con sus hábitos de vida, pero el oidor que se asemeja al buen terreno, al recibir la palabra, acepta todas sus condiciones y requisitos. Sus hábitos, costumbres y prácticas se someten a la palabra de Dios. Ante su vista los mandamientos del hombre finito y falible, se hacen insignificantes al lado de la palabra del Dios infinito. De todo corazón y con un solo propósito busca la vida eterna, y obedecerá la verdad a costa de pérdidas, persecuciones y la muerte misma.

Y da fruto "en paciencia". Nadie que reciba la palabra de Dios quedará libre de dificultades y pruebas; pero cuando se presenta la aflicción, el verdadero cristiano no se inquieta, no pierde la confianza ni se desalienta.

Aunque no podamos ver los resultados finales, ni podamos discernir el propósito de las providencias de Dios, no hemos de desechar nuestra confianza. Recordando las tiernas misericordias del Señor, debemos descargar en él nuestra inquietud y esperar con paciencia su salvación.

La vida espiritual se fortalece con el conflicto. Las pruebas, cuando se las sobrelleva bien, desarrollan la firmeza de carácter y las preciosas gracias espirituales. El fruto perfecto de la fe, la mansedumbre y el amor, a menudo maduran mejor entre las nubes tormentosas y la oscuridad.

"El labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia, hasta que reciba la lluvia temprana y tardía".* Así también el cristiano debe esperar en su vida los frutos de la palabra de Dios.

muchas veces, cuando pedimos en oración las gracias del Espíritu, para contestar nuestras oraciones, Dios nos coloca en circunstancias que nos permiten desarrollar esos frutos; pero no entendemos su propósito, nos asombramos y desanimamos. Sin embargo, nadie puede desarrollar esas gracias a no ser por medio del proceso del crecimiento y la producción de frutos.

Nuestra parte consiste en recibir la palabra de Dios, aferrarnos de ella, y rendirnos plenamente a su dominio; así se cumplirá en nosotros su propósito.

"El que me ama -dijo Cristo-, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos con él morada".* En nosotros se manifestará la influencia dominante de una mente más fuerte y perfecta; porque tenemos una relación viviente con la fuente de una fortaleza que lo soporta todo. En nuestra vida divina seremos llevados a Jesucristo en cautividad. No viviremos por más tiempo la vida común de egoísmo, sino que Cristo vivirá en nosotros. Su carácter se reproducirá en nuestra naturaleza. Así llevaremos los frutos del Espíritu Santo: "Uno a treinta, otro a sesenta, y otro a ciento".

DÉJENLOS CRECER JUNTOS


Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero. Mat. 13: 30.

La palabra de Dios nos enseña que los que sigan las pisadas del hombre del Calvario en estos últimos días tendrán que avanzar bajo las mayores dificultades, porque Satanás ha descendido con gran poder, sabiendo que tiene poco tiempo para actuar. . .

Desde la caída de Satanás ha existido enemistad entre la verdad y la falsedad. El ser que ahora se dedica en forma tan constante a sembrar la semilla del error, ocupó una vez una de las posiciones más exaltadas en las cortes celestiales. Sin embargo, no se sintió satisfecho con su posición. Se propuso alcanzar mayor exaltación y se empeñó en llevar adelante sus proyectos ambiciosos, hasta que hubo guerra en el cielo.

Satanás y aquellos a quienes había engañado y que lucharon con él, fueron expulsados del cielo, pero la guerra continuó sobre la tierra. En todas las edades Satanás ha obrado por medio de hombres que se apartaron de la fe dando oído a espíritu seductores, y que enseñaban doctrinas engañosas y principios de origen satánico.

Cristo enseñó a sus discípulos cómo enfrentar la obra engañosa de Satanás y sus seguidores. El Salvador presentó bajo una variedad de símbolos la obra de extender su reino de verdad y justicia por todo el mundo. Mediante la enseñanza de la verdad es como debemos derrotar los propósitos de Satanás. Cristo ilustró esta tarea en la parábola del sembrador. . .

La enseñanza de esta parábola ilustra la forma como Dios trata con los hombres y los ángeles. Satanás es un engañador. Cuando pecó en el cielo, ni siquiera los ángeles leales alcanzaron a discernir plenamente su carácter. Esta es la razón por la cual Dios no lo destruyó de inmediato.

Si lo hubiera hecho, los ángeles santos no habrían comprendido la justicia y el amor de Dios. Una duda acerca de la bondad de Dios habría sido como semilla del mal que habría producido el amargo fruto del pecado y la miseria. Por lo tanto no se destruyó al autor del pecado, a fin de que desarrollara plenamente su carácter.

A través de largas edades Dios ha tenido que soportar la angustia de contemplar la obra del mal.

Antes de permitir que alguien pudiera ser engañado por las falsas manifestaciones del malvado, otorgó el Don infinito del Calvario, porque las malezas no pueden ser arrancadas sin peligro de desarraigar el precioso grano. ¿No debiéramos nosotros ser tan tolerantes hacia nuestros prójimos como el Señor del cielo lo es hacia Satanás?

La enseñanza que encierra esta parábola de Cristo no es de condenación y juicio hacia otros, sino de humildad y desconfianza del yo

¿EN LA VERDAD O EL ERROR?*

A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia. Deut. 30: 19.

Los que llevan adelante la obra de Dios deben permanecer firmes y constantes, como fieles centinelas en el ejército del Señor. Deben estar bajo la bandera manchada con sangre del Príncipe Emmanuel.

Ha de darse a conocer la verdad para este tiempo. Debe proclamarse el último mensaje de misericordia. Los hombres y las mujeres deben despertar a fin de prepararse para los grandes acontecimientos que están delante de ellos. . .

La razón por la cual los hombres y las mujeres de hoy día no creen en la verdad, se debe a que ella condena las prácticas de su vida. Se dan cuenta de que demanda una reforma, y la combaten debido a que detestan la obra involucrada en la santificación. . .

Aquel cuya conciencia es una guía segura no se detendrá a racionalizar cuando la luz de la Palabra de Dios brille sobre él. No se dejará guiar por consejos humanos. No permitirá que los negocios mundanales se interpongan en el camino de la obediencia. Al investigar la verdad, pondrá a un lado todo interés egoísta, y se aproximará a la Palabra de Dios como alguien cuyos intereses eternos están en la balanza.

Hay un bando de la verdad. El bando de Aquel que declaró: "He guardado los mandamientos de mi Padre" (Juan 15: 10). "La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma" (Sal. 19: 7).

Hay un bando del error: el bando de quien se rebeló en el cielo contra Dios, y fue expulsado de las cortes celestiales juntamente con sus simpatizantes. Y de su acción podemos comprender que no importa cuán elevada sea la posición que un hombre ocupe en la iglesia o en el mundo, si es desleal a Dios, si acepta las leyes humanas en lugar de las leyes de Jehová, nunca podrá entrar en el cielo, porque está viviendo en directa oposición a Dios.
Recibirá un castigo que será proporcional al poder de la influencia que ejerció en el bando de Satanás en vez de colocarla en el bando de Dios. Cuanto más grandes hayan sido los talentos y la influencia que se le dio, mayor será su castigo. Dios requerirá de sus manos las almas que apartó de la verdad llevándolas a la falsedad. En vez de conducirlas a Dios las apartó de El, y la sangre de ellas le será requerida. . .

Verán y comprenderán plenamente la virtud de la señal de Dios.. . El pueblo de Dios tiene una obra seria y solemne para hacer. Dios les ordena:"Alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado" (Isa. 58: l)

lunes, 6 de septiembre de 2010

El tema central de las Escrituras y el Evangelio

Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían. (Luc. 24: 27)

Hay una gran verdad central que siempre debe mantenerse en la mente cuando se escudriñan las Escrituras: Cristo crucificado. Toda otra verdad está investido con la influencia y el poder correspondientes a su relación con este tema. Unicamente a la luz de la cruz podemos discernir el exaltado carácter de la ley de Dios.

El alma paralizada por el pecado puede recibir nueva vida únicamente mediante la obra realizada en la cruz por el Autor de nuestra salvación. El amor de Cristo constriñe al hombre a unirse con él en sus labores y sacrificios. La revelación del amor divino aviva en ellos la realidad de su obligación descuidada de ser portadores de luz para el mundo, y los inspira con un espíritu misionero. Esta verdad ilumina la mente y santifica el alma. Hará desaparecer la incredulidad e inspirará fe. Es la gran verdad que debe mantenerse constantemente ante la consideración de los hombres...

Cuando Cristo, en su obra de redención, es visto como la gran verdad central del sistema de verdad, se arroja una nueva luz sobre los acontecimientos del pasado y el futuro. Se los ve en una nueva perspectiva y adquieren un nuevo y profundo significado.

El Antiguo Testamento es tan ciertamente el Evangelio en sombras y figuras, como el Nuevo Testamento lo es en su poder desarrollado. El Nuevo Testamento no presenta una religión nueva; el Antiguo Testamento no presenta una religión que haya de ser superada por el Nuevo.

El Nuevo Testamento es tan sólo el progreso y desarrollo del Antiguo Abel creía en Cristo, y fue tan ciertamente salvado por su poder, como lo fueron Pedro y Pablo...

El Dios que anduvo con Enoc era nuestro Dios y Salvador Jesucristo. Era la luz del mundo como lo es ahora.

EL ALMA RECREADA A LA IMAGEN DE DIOS
Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. Juan 6: 63.

El tema central de la Biblia, el tema alrededor del cual se agrupan todos los demás del Libro, es el plan de la redención, la restauración de la imagen de Dios en el alma humana. Desde la primera insinuación de esperanza que se hizo en la sentencia pronunciada en el Edén, hasta la gloriosa promesa del Apocalipsis: "Y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes" (Apoc. 22:4), el propósito de cada libro y pasaje de la Biblia es el desarrollo de este maravilloso tema: la elevación del hombre, el poder de Dios, "que nos da la victoria, por medio de nuestro Señor Jesucristo" (1 Cor. 15: 57).

El que capta este pensamiento, tiene ante sí un campo infinito de estudio. Tiene la llave que le abrirá todo el tesoro de la Palabra de Dios...

En la palabra de Dios está la energía creadora que llamó los mundos a la existencia. Esta palabra imparte poder; engendra vida. Cada orden es una promesa; aceptada por la voluntad, recibida en el alma, trae consigo la vida del Ser infinito. Transforma la naturaleza y vuelve a crear el alma a imagen de Dios.

De igual modo se sostiene la vida así impartida. El hombre vivirá de "toda palabra que sale de la boca de Dios" (Mat. 4: 4).

La mente, el alma, se edifica con aquello de lo cual se alimenta, y a nosotros nos toca determinar la clase de alimento que recibirá...

Teniendo la Palabra de Dios en la mano, todo ser humano, cualquiera sea su suerte en la vida, puede gozar del compañerismo que escoja. Por medio de sus páginas puede tener comunión con lo mejor y más noble de la especie humana, y escuchar la voz del Eterno que habla con los hombres. Al estudiar y meditar en los temas que los ángeles "desean penetrar" (1 Ped. 1: 12), puede gozar de su compañía. Puede seguir las pisadas del Maestro celestial y escuchar sus palabras como cuando él las enseñaba en la montaña, la llanura, y el mar.

Puede morar en esta tierra en la atmósfera del cielo, e impartir a los afligidos y tentados de la tierra pensamientos de esperanza y anhelos de santidad; puede hacer cada vez más íntimo su compañerismo con el Invisible, como aquel que antaño anduvo con Dios, acercándose cada vez más al umbral del mundo eterno, hasta que los portales se abran y pueda entrar. No se sentirá como un extraño.

Lo saludarán las voces de los santos que, invisibles, eran sus compañeros en la tierra, voces que él aprendió a distinguir y amar aquí. El que por medio de la Palabra de Dios ha vivido en compañerismo con el cielo, se sentirá como en su casa en medio de la compañía celestial.

LA VERDAD CENTRAL Y PREEMINENTE
Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir,... no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación. 1 Ped. 1: 18-19.

La Palabra de Dios es el solemne instrumento que convence de pecado al inconverso, persuadiéndolo de la necesidad que tiene del Salvador que perdona los pecados.

El plan de salvación combina las influencias santas de la luz del pasado y del presente. Estas influencias están unidas por la cadena dorada de la obediencia por amor. La recepción de Cristo por la fe y la sumisión a la voluntad de Dios transforman a los hombres y las mujeres en hijos e hijas de Dios. Mediante el poder que únicamente el Salvador puede darles son aceptados como miembros de la familia real, herederos de Dios y coherederos con Cristo...

Amar a Dios de todo corazón y ser participantes de la humillación y los sufrimientos de Cristo, significa más de lo que muchos comprenden. La expiación de Cristo es la gran verdad central alrededor de la cual se agrupan todas las demás verdades pertinentes a la gran obra de la redención. La mente del hombre debe fundirse en la mente de Cristo. Esta unión santifica el entendimiento e imparte claridad y fuerza a los pensamientos...

El mundo es nuestro campo de esfuerzo misionero, y hemos de salir a trabajar rodeados con la atmósfera del Getsemaní y el Calvario...

Dios aborrece más la indiferencia que se manifiesta en los asuntos religiosos que la misma infidelidad, porque las pretensiones religiosas desprovistas de una religión genuina son una perenne piedra de tropiezo para los pecadores. Mientras más frías y formales sean las personas en lo que respecta a la vida religiosa, más llenos estarán de egoísmo, y el egoísmo obra invariablemente en contra de Cristo. Usted puede tener mucho conocimiento, pero a menos que posea una religión verdadera y pura, su conocimiento resulta inútil para Cristo.

No permita Dios que acerca de usted se tengan que pronunciar las siguientes palabras: "Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete" (Apoc. 3: 15-19).

Cada alma puede enriquecerse en tesoros espirituales. En medio de la terrible iniquidad de este mundo los seres humanos pueden servir a Dios con tanta fidelidad que él derrame las riquezas eternas sobre ellos. Él obrará en favor de los que le sirven fielmente. Puede humillar a los más empedernidos perseguidores de su pueblo, transformándolos en amigos mediante la aceptación de la verdad, o despojándolos de su poder para hacer daño.

LA CRUZ ES EL CENTRO

Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. Juan 12: 32.

La cruz del Calvario desafía a todo poder terrenal e infernal, y por fin acabará por eliminar a cada uno de ellos. La cruz es el centro de toda autoridad, y de ella toda autoridad procede. Es el gran centro de atracción; porque en ella Cristo entregó su vida por la raza humana. Este sacrificio fue ofrecido con el propósito de restaurar al hombre a su perfección original; sí, y más aún: fue ofrecido para concederle una completa transformación del carácter, y hacerlo más que vencedor.

Los que por intermedio de la fuerza de Cristo vencen al gran enemigo de Dios y el hombre, en las cortes celestiales ocuparán una posición superior a la de los ángeles que nunca han caído.

Cristo declaró: "Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo" (Juan 12: 32). Si la cruz no encuentra una influencia en su favor, crea una influencia. De generación en generación la verdad para este tiempo es revelada como la verdad presente. Cristo en la cruz fue el instrumento mediante el cual se unieron la misericordia y la verdad, y la justicia y la paz se besaron. Este es el medio por el cual se moverá el mundo.

En el plan de Dios todas las riquezas del cielo están a la disposición de los seres humanos. En el tesoro de los recursos divinos no hay nada que se considere demasiado costoso como para no poder acompañar al gran don del Unigénito Hijo de Dios... Cristo recibió poder para alentar en la humanidad caída el hálito de la vida. Los que lo reciban, nunca tendrán hambre ni padecerán de sed; porque no puede haber un gozo mayor que el que se encuentra en Cristo.

Estudien las palabras pronunciadas por el Salvador desde el monte de las bendiciones. Cómo fulguraba la naturaleza divina a través de su humanidad mientras sus labios pronunciaban las bendiciones sobre los hombres y mujeres que eran objeto de su misericordia y amor. Los bendijo con tal plenitud que hizo evidente el hecho de que estaba sacando del almacén inagotable de los tesoros más ricos. Los tesoros de la eternidad se hallaban a su disposición. El Padre le había confiado a él las riquezas de cielo, y la repartición que les hizo de ellas no tuvo límites...

¿Qué es el cristianismo? Es el instrumento divino para la conversión de los pecadores. Jesús pedirá cuentas de cada persona que no se somete a su dirección, que no demuestra en su vida la influencia de la cruz del Calvario. Cristo debería ser exaltado por todos los que redimió al padecer en la cruz una muerte de vergüenza. Los que han experimentado el poder de la gracia de Cristo tienen una historia que contar. El Señor trata de implementar métodos de trabajo que producirán la difusión del Evangelio de Cristo. El ser humano, al recibir su eficacia de la gran fuente de sabiduría, llega a ser el instrumento, el agente de servicio mediante el cual el Evangelio ejerce su poder transformador sobre la mente y el corazón.

sábado, 4 de septiembre de 2010

La gravedad del pecado secreto, activo en el Ministerio

Hay pecadores entre los ministros. No están agonizando por entrar por la puerta estrecha.

Dios no obra con ellos, porque no puede soportar la presencia del pecado. Esto es lo que su alma odia. Aun a los ángeles que estaban cerca de su trono, a los cuales él amaba, pero que no guardaron su prístino estado de lealtad, Dios arrojó del cielo con su rebelde dirigente.

La santidad es el fundamento del trono de Dios; el pecado es lo opuesto a la santidad; el pecado crucificó al Hijo de Dios. Si los hombres pudieran ver cuán odioso es el pecado, no lo tolerarían, no se educarían en él.

Lograrían una reforma en la vida y el carácter. Las faltas secretas serían vencidas. Si habéis de ser santos en el cielo, debéis en primer lugar ser santos en la tierra.

Existe una gran necesidad de que nuestros hermanos venzan las faltas secretas. El desagrado de Dios, como una nube, pende sobre muchos de ellos. Las iglesias están débiles. El egoísmo, la falta de caridad, la codicia, la envidia, las malas sospechas, la falsedad, el robo, la sensualidad, la licencia y el adulterio, están registrados contra algunos de los que pretenden creer la solemne y sagrada verdad para este tiempo.

¿Cómo pueden estas cosas aberrantes ser eliminadas del campamento, cuando los hombres que pretenden ser cristianos están participando de ellas constantemente? Ellos son de alguna manera cuidadosos de su comportamiento delante de los hombres, pero son una ofensa para Dios.

Sus ojos puros ven, y un testigo registra todos sus pecados, tanto los abiertos como los secretos; y a menos que se arrepientan y confiesen sus pecados delante de Dios, a menos que caigan sobre la Roca y sean quebrantados, sus pecados permanecerán anotados contra ellos en los libros de memoria.

¡terribles historias se abrirán ante el mundo en ocasión del juicio, historias de pecados nunca confesados, de pecados nunca borrados! ¡Ojalá que estas pobres almas vieran que están acumulando ira contra ellas para el día de la ira!

Entonces los pensamientos del corazón, así como las acciones, serán revelados. Os digo, mis hermanos y hermanas, necesitáis humillar vuestras almas delante de Dios. "Dejad de hacer lo malo", pero no os detengáis allí. "Aprended a hacer bien". Podéis glorificar a Dios sólo llevando fruto para su gloria.

Ministros y Pastores, por causa de Cristo, comenzad la obra por vosotros mismos. Por vuestra vida no santificada habéis colocado piedras de tropiezo delante de vuestros propios hijos y delante de los no creyentes. Algunos de vosotros actuáis por impulso, a base de pasión y prejuicio, y traéis a Dios ofrendas impuras, manchadas.

Por causa de Cristo limpiad el campamento, comenzando, por la gracia de Cristo, la obra personal de purificar el alma de la contaminación moral. Un ministro jovial en el púlpito, o uno que se esfuerza en exceso para obtener alabanza, es un espectáculo que crucifica al hijo de Dios de nuevo, y le pone en abierta vergüenza.

Debe haber cabal arrepentimiento, fe en nuestro Salvador Jesucristo, vigilante cuidado, oración incesante y escudriñamiento diligente de las Escrituras. Dios nos tiene por responsables de todo lo que podríamos ser si aprovecháramos nuestros talentos.

Seremos juzgados de acuerdo con lo que debiéramos haber sido, pero que no llegamos a ser; de acuerdo con lo que deberíamos haber hecho, pero que no realizamos por no usar nuestras facultades para glorificar a Dios!. Por todo el conocimiento que podríamos haber obtenido pero que no logramos, habrá una pérdida eterna, aun cuando no perdamos nuestra alma.

Toda nuestra influencia pertenece a Dios. Todo lo que adquirimos ha de ser usado para su gloria. Toda la propiedad que el Señor nos ha confiado ha de ser mantenida sobre el altar de Dios, para serle devuelta de nuevo. Estamos trabajando por nuestro destino. Quiera el Señor ayudarnos a todos a ser sabios para la eternidad.

Hermanos míos, estamos viviendo en un período solemne de la historia de la tierra. Nunca es tiempo de pecar; siempre es peligroso continuar en la transgresión; pero en un sentido especial esto es cierto en el tiempo actual.

Estamos ahora en los mismos límites del mundo eterno, y nos hallamos en la más solemne relación hacia el tiempo y la eternidad de lo que jamás nos encontramos. Investigue cada persona ahora su propio corazón, y ruegue que los brillantes rayos del Sol de Justicia disipen toda tiniebla espiritual, y limpien la contaminación.

"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad". Por la fe, al margen de nuestros sentimientos, Jesús, el autor de nuestra salvación, el consumador de nuestra fe, por su preciosa gracia, fortalecerá las facultades morales, y los pecadores pueden considerarse a sí mismos "muertos al pecado, mas vivos a Dios en Cristo Jesús Señor nuestro".

La fe sencilla, con el amor de Cristo en el alma, une al creyente con Dios. Mientras se empeña en la batalla como fiel soldado de Cristo, tiene la simpatía de todo el universo leal. Los ángeles ministradores están alrededor de él para ayudarlo en el conflicto, de manera que pueda decir valientemente: "El Señor es mi ayudador", "Jehová es mi fortaleza y mi escudo"; no seré vencido. "Porque por gracia sois salvos por la fe y esto no de vosotros, pues es don de Dios".

La infinita sabiduría y el poder de Dios son ejercidos en nuestro favor. La hueste celestial está peleando ciertamente nuestras batallas en nuestro favor. Siempre están los ángeles mirando con intenso interés sobre las almas compradas por la sangre del Salvador. Por el sacrificio de Cristo, consideran el valor del alma humana. Es siempre seguro estar en el lado del Señor, no a medias, sino en forma total.

Es esta obra tibia, indiferente, descuidada, la que separa vuestras almas de Jesús, la fuente de vuestra fortaleza. Sea ésta vuestra oración: "Quítame todo cuanto tengo, déjame sin propiedades, sin honor mundano, sin ninguna cosa, pero que tu presencia me acompañe". Es seguro encomendar la guarda del alma a Dios, que reina sobre los cielos y la tierra.

viernes, 3 de septiembre de 2010

La Semilla que cayó entre espinas..


"Y el que fue sembrado en espinas, éste es el que oye la palabra; pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas, ahogan la palabra, y hácese infructuosa".

La semilla del Evangelio a menudo cae entre las espinas y las malas hierbas; y si no hay una transformación moral en el corazón humano, si los viejos hábitos y prácticas y la vida pecaminosa anterior no se dejan atrás, si los atributos de Satanás no son extirpados del alma, la cosecha de trigo se ahoga. Las espinas llegarán a ser la cosecha, y exterminarán el trigo.

La gracia puede prosperar únicamente en el corazón que constantemente está preparándose para recibir las preciosas semillas de verdad. Las espinas del pecado crecen en cualquier terreno; no necesitan cultivo; pero la gracia debe ser cuidadosamente cultivada. Las espinas y las zarzas siempre están listas para surgir, y de continuo debe avanzar la obra de purificación. Si el corazón no está bajo el dominio de Dios, si el Espíritu Santo no obra incesantemente para refinar y ennoblecer el carácter, los viejos hábitos se revelarán en la vida.

Los hombres pueden profesar creer el Evangelio; pero a menos que sean santificados por el Evangelio, su profesión no tiene valor. Si no ganan la victoria sobre el pecado, el pecado la obtendrá sobre ellos. Las espinas que han sido cortadas pero no desarraigadas crecen con presteza, hasta que el alma queda ahogada por ellas.

Cristo especificó las cosas que son dañinas para el alma. Según San Marcos, él mencionó los cuidados de este siglo, el engaño de las riquezas, y la codicia de otras cosas. Lucas especifica los cuidados, las riquezas y los pasatiempos de la vida. Esto es lo que ahoga la palabra, el crecimiento de la semilla espiritual. El alma deja de obtener su nutrición de Cristo, y la espiritualidad se desvanece del corazón.

"Los cuidados de este siglo". Ninguna clase de personas está libre de la tentación de los cuidados del mundo. El trabajo penoso, la privación y el temor de la necesidad le acarrean al pobre perplejidades y cargas. Al rico le sobreviene el temor de la pérdida y una multitud de congojas.

Muchos de los que siguen a Cristo olvidan la lección que él nos ha invitado a aprender de las flores del campo. No confían en su cuidado constante. Cristo no puede llevar sus cargas porque ellos no las echan sobre él. Por lo tanto, los cuidados de la vida, que deberían inducirles a ir al Salvador para obtener ayuda y alivio, los separan de él.

Muchos que podrían ser fructíferos en el servicio de Dios se dedican a adquirir riquezas. La totalidad de su energía es absorbida en las empresas comerciales, y se sienten obligados a descuidar las cosas de naturaleza espiritual.

Así se separan de Dios. En las Escrituras se nos ordena que no seamos perezosos en los quehaceres.*

Hemos de trabajar para poder dar al que necesita. Los cristianos deben trabajar, deben ocuparse en los negocios, y pueden hacerlo sin pecar. Pero muchos llegan a estar tan absortos en los negocios, que no tienen tiempo para orar, para estudiar la Biblia, para buscar y servir a Dios. A veces su alma anhela la santidad y el cielo; pero no tienen tiempo para apartarse del ruido del mundo a fin de escuchar el lenguaje del Espíritu de Dios, que habla con majestad y con autoridad.

Las cosas de la eternidad se convierten en secundarias y las cosas del mundo en supremas. Es imposible que la simiente de la palabra produzca fruto; pues la vida del alma se emplea en alimentar las espinas de la mundanalidad.

Y muchos que obran con un propósito muy diferente caen en un error similar. Están trabajando para el bien de otros; sus deberes apremian, sus responsabilidades son muchas, y permiten que su trabajo ocupe hasta el tiempo que deben a la devoción. Descuidan la comunión que debieran sostener con Dios por medio de la oración y el estudio de su Palabra. Olvidan que Cristo dijo: "Sin mí nada podéis hacer".*

Andan lejos de Cristo; su vida no está saturada de su gracia y se revelan las características del yo. Su servicio se echa a perder por el deseo de la supremacía y por los rasgos ásperos y carentes de bondad del corazón insubordinado. He aquí uno de los principales secretos del fracaso en la obra cristiana. Esta es la razón por la cual sus resultados son a menudo tan pobres.

"El engaño de las riquezas". El amor a las riquezas tiene el poder de infatuar y engañar. Demasiado a menudo aquellos que poseen tesoros mundanales se olvidan de que es Dios el que les ha dado el poder de adquirir riquezas. Dicen: "Mi poder y la fortaleza de mi mano me han traído esta riqueza".* Su riqueza, en vez de despertar la gratitud hacia Dios, los induce a la exaltación propia. Pierden el sentido de su dependencia de Dios y su obligación con respecto a sus semejantes. En vez de considerar las riquezas como un talento que ha de ser empleado para la gloria de Dios y la elevación de la humanidad, las miran como un medio de servirse a sí mismos.

En vez de desarrollar en el hombre los atributos de Dios, las riquezas así usadas desarrollan en él los atributos de Satanás. La simiente de la palabra es ahogada por las espinas.

"Y los pasatiempos de la vida". Hay peligro en las diversiones que persiguen únicamente la complacencia propia. Todos los hábitos de complacencia que debilitan las facultades físicas, que anublan la mente o entorpecen las percepciones espirituales, son "deseos carnales que batallan contra el alma".*

"Y las codicias que hay en las otras cosas". Estas no son necesariamente cosas pecaminosas en sí mismas, sino algo a lo cual se le concede el primer lugar en vez del reino de Dios. Todo lo que desvía la mente de Dios, todo lo que aparta los afectos de Cristo, es un enemigo del alma.

Cuando la mente es juvenil, vigorosa y susceptible de rápido desarrollo, existe la gran tentación de la ambición egoísta, de servir al yo. Si los planes mundanos tienen éxito, se manifiesta una inclinación a continuar en un camino que amortece la conciencia e impide una estimación correcta de lo que constituye la verdadera excelencia del carácter. Cuando las circunstancias favorezcan este desarrollo, el crecimiento se manifestará en una dirección prohibida por la Palabra de Dios.

En este período de formación de la vida de sus hijos, la responsabilidad de los padres es muy grande. Debe constituir su tema de estudio cómo rodear a la juventud de las debidas influencias, influencias que les den opiniones correctas acerca de la vida y su verdadero éxito. En vez de esto, ¡cuántos padres convierten en el primer objeto de su vida el conseguir para sus hijos la prosperidad mundanal! Eligen todas sus relaciones con este fin.

Muchos padres fijan su hogar en alguna gran ciudad, y presentan sus hijos a la sociedad elegante y a la moda. Los rodean de influencias que estimulan la mundanalidad y el orgullo. En esa atmósfera la mente y el alma se empequeñecen. Los blancos nobles y elevados de la vida se pierden de vista. El privilegio de ser hijos de Dios, herederos de la eternidad, se cambia por el beneficio mundanal.

Muchos padres tratan de crear la felicidad de sus hijos satisfaciendo su amor a las diversiones. Les permiten ocuparse en los deportes y asistir a fiestas sociales, y los proveen de dinero para usar libremente en la ostentación y la complacencia propia. Cuanto más se trata de satisfacer el deseo placer, tanto más se fortalece. El interés de estos jóvenes queda cada vez más absorbido por las diversiones, hasta que llegan a considerarlas como el gran objeto de su vida. Forman hábitos de ociosidad y complacencia propia que hace imposible que alguna vez lleguen a ser cristianos estables.

Aun a la iglesia, que debe ser el pilar y el fundamento de la verdad, se la halla estimulando el amor egoísta del placer. Cuando debe obtenerse dinero para fines religiosos, ¿a qué medios recurren muchas iglesias? A los bazares, las cenas, las exposiciones de artículos de fantasía, aun a las rifas y a recursos similares. A menudo el lugar apartado para el culto divino es profanado banqueteando y bebiendo, comprando, vendiendo y divirtiéndose. El respeto por la casa de Dios y la reverencia por su culto disminuyen en la mente de los jóvenes. Los baluartes del dominio propio se debilitan. El egoísmo, el apetito, el amor a la ostentación son usados como móviles, y se fortalecen a medida que se complacen.

La persecución de los placeres y las diversiones se centraliza en las ciudades. Muchos padres que se establecen en la ciudad con sus hijos, pensando darles mayores ventajas, se desilusionan, y demasiado tarde se arrepienten de su terrible error. Las ciudades de nuestros días se están volviendo rápidamente como Sodoma y Gomorra. Los muchos días feriados estimulan la holgazanería. Los deportes excitantes -el asistir a los teatros O CINE,* las carreras de caballos, los juegos de azar, el beber licores y las jaranas- estimulan todas las pasiones a una actividad intensa. OJO NO QUIERO QUE SE INTERPRETE LEGALISTAMENTE

La juventud es arrastrada por la corriente popular. Aquellos que aprenden a amar las diversiones por las diversiones mismas, abren la puerta a un alud de tentaciones. Se entregan a las bromas y algazaras sociales y a la jovialidad irreflexiva, y su trato con los amantes de los placeres tiene un efecto intoxicante sobre la mente. Son guiados de una forma de disipación a otra, hasta que pierden tanto el deseo como la capacidad de vivir una vida útil. Sus aspiraciones religiosas se enfrían; su vida espiritual se oscurece. Todas las más nobles facultades del alma, todo lo que une al hombre con el mundo espiritual, es envilecido.

Es cierto que algunos podrán ver su insensatez y arrepentirse. Dios puede perdonarlos. Pero han herido sus propias almas, y han traído sobre ellos un peligro que durará toda su vida. El poder de discernir, que siempre debe ser mantenido aguzado y sensible para distinguir entre lo correcto y lo erróneo, en gran parte se destruye. No son rápidos para reconocer la voz guiadora del Espíritu Santo o para discernir los engaños de Satanás. Demasiado a menudo, en tiempo de peligro, caen en la tentación, y son alejados de Dios. El final de su vida amante de los placeres es la ruina para este mundo y para el mundo venidero.

Los cuidados, las riquezas, los placeres, todos son usados por Satanás en el juego de la vida para conquistar el alma humana. Se nos da la amonestación: "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo".*

Aquel que lee el corazón de los hombres como un libro abierto dice: "Mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida".* Y el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo, escribe: "Los que quieren enriquecerse, caen en tentación y lazo, y en muchas codicias locas y dañosas, que hunden a los hombres en perdición y muerte. Porque el amor del dinero es la raíz de todos los males: el cual codiciando algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores".*

miércoles, 1 de septiembre de 2010

EL MENSAJE DE LA JUSTIFICACIÓN POR LA FE

Señor en su gran misericordia envió un muy precioso mensaje a su pueblo por medio de los Apostoles. Este mensaje había de presentar en forma más prominente al mundo al Salvador levantado, el sacrificio por los pecados del mundo entero. Presentaba la justificación por la fe en el Garante [Cristo]; invitaba al pueblo a recibir la justicia de Cristo, que se manifiesta en la obediencia a todos los mandamientos de Dios. Muchos habían perdido de vista a Jesús.

Necesitaban dirigir sus ojos a su divina persona, a sus méritos, a su amor inalterable por la familia humana. Todo el poder es colocado en sus manos, y él puede dispensar ricos dones a los hombres, impartiendo el inapreciable don de su propia justicia al desvalido agente humano. Este es el mensaje que Dios ordenó que fuera dado al mundo.

Es el mensaje del tercer ángel, que ha de ser proclamado en alta voz, y acompañado por el derramamiento de su Espíritu en gran medida.

El Salvador resucitado ha de aparecer en su obra eficaz como el Cordero inmolado, sentado en el trono, para dispensar las inapreciables bendiciones del pacto, los beneficios que él murió para comprar en favor de toda alma que creyere en él. Juan no podía expresar aquel amor en palabras; era demasiado profundo, demasiado ancho; hace un llamamiento a la familia humana para que lo contemple.

Cristo está intercediendo por la iglesia en los atrios celestiales, abogando en favor de aquellos por quienes pagó el precio de la redención con su propia sangre. Los siglos y las edades nunca pueden aminorar la eficacia de este sacrificio expiatorio. El mensaje del Evangelio de su gracia había de ser dado a la iglesia con contornos claros y distintos pero enseñando acerca de Cristo y su norma de vida.

La eficacia de la sangre de Cristo había de ser presentada a los hombres con frescura y poder, a fin de que la fe de ellos pudiera echar mano de sus méritos. Así como el sumo pontífice asperjaba la sangre caliente sobre el propiciatorio, mientras la fragante nube de incienso ascendía delante de Dios, de la misma manera, mientras confesamos nuestros pecados, e invocamos la eficacia de la sangre expiatoria de Cristo, nuestras oraciones han de ascender al cielo, fragantes con los méritos del carácter de nuestro Salvador.

A pesar de nuestra indignidad, siempre hemos de tener en cuenta que hay Uno que puede quitar el pecado, y salvar al pecador. Todo pecado reconocido delante de Dios con un corazón contrito, él lo quitará. Esta fe es la vida de la iglesia. Como la serpiente fue levantada por Moisés en el desierto, y se pedía a todos los que habían sido mordidos por las serpientes ardientes que miraran y vivieran, también el Hijo del hombre debía ser levantado, para que "todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna".

A menos que haga de la contemplación del Salvador la gran ocupación de su vida, y por la fe acepte los méritos que tiene el privilegio de reclamar, el pecador no puede ser salvado más de lo que Pedro podía caminar sobre las aguas si no mantenía sus ojos fijos permanentemente en Jesús. En este tiempo ha sido el propósito determinado de Satanás el de eclipsar la visión de Jesús, e inducir a los hombres a mirar al hombre, a confiar en el hombre, y ser educados para esperar ayuda del hombre.

Durante siglos la iglesia ha estado mirando al hombre, y esperando mucho del hombre, pero no mirando a Jesús, en el cual están centradas nuestras esperanzas de vida eterna. Por lo tanto, Dios dio a su siervo un testimonio que presentaba con contornos claros y distintos, la verdad como es en Jesús, que es el mensaje del tercer ángel.

El pueblo de Dios ha de hacer resonar las Palabras de Juan, según las cuales todos pueden discernir la luz y andar en la luz: "El que de arriba viene, sobre todos es: el que es de la tierra, terreno es, y cosas terrenas habla: el que viene del cielo, sobre todos es. Y lo que vio y oyó, esto testifica: y nadie recibe su testimonio.

El que recibe su testimonio, éste signó que Dios es verdadero. Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla: porque no da Dios el Espíritu por medida. El Padre ama al Hijo, y todas las cosas dio en su mano. El que cree en el Hijo, tiene vida eterna; mas el que es incrédulo al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él".

Este es el testimonio que debe circular por toda la longitud y la anchura del mundo. Presenta la ley y el Evangelio, vinculando ambas cosas en un conjunto perfecto. (Véase Romanos 5 y 1 Juan 3: 9 hasta el fin del capítulo.) Estos preciosos textos serán impresionados sobre todo corazón que esté abierto para recibirlos.

"El principio de tus palabras alumbra; hace entender a los simples" -aquellos que tienen el corazón contrito. "Mas a todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su nombre". Estos no tienen una mera fe nominal, una teoría de la verdad, una religión legal, sino que creen con un propósitos, apropiándose de los ricos dones de Dios. Suplican que se les conceda el don, a fin de que puedan dar a otros. Pueden decir: "De su plenitud tomamos todos, y gracia por gracia".

"El que no ama, no conoce a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no que nosotros hayamos amado a Dios, sino que él nos amó a nosotros, y ha enviado a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.

Amados, si Dios así nos ha amado, debemos también nosotros amarnos unos a otros. Ninguno vio jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios está en nosotros, y su amor es perfecto en nosotros: En esto conocemos que estamos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu".