jueves, 19 de abril de 2012

¿que es la famosa teologia del Pacto?

por Matthew Silck
Un pacto es un contrato o acuerdo entre dos o más partes. El Pacto es la modalidad a través de la cual Dios ha escogido comunicarse con nosotros, redimirnos, y garantizarnos vida eterna en Cristo Jesús. Estas verdades, reveladas en la Biblia, son la base del cristianismo. La Biblia es el documento del Pacto. El Antiguo y Nuevo Testamento son en realidad los Pactos Antiguo y Nuevo. La palabra "testamento" proviene del vocablo latino que significa "pacto".

Existe un patrón con respecto a los pactos hallados en la Biblia. Básicamente, tal patrón o modelo es como sigue. La parte que toma la iniciativa se describe a Sí misma y lo que ha hecho, luego hay una lista de obligaciones mutuas entre las partes intervinientes. A continuación está la sección que trata de las recompensas y castigos relacionados, respectivamente, con el cumplimiento o el quebrantamiento del pacto. Los Diez Mandamientos, por ejemplo, cumplen este patrón y son un documento de pacto.

El pacto es cómo Dios decidió inicialmente tratar con la humanidad. Sabemos esto a partir del estudio del Pacto Eterno mencionado en Hebreos 13:20, "Que el Dios de paz, que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno". En este pacto, Dios el Padre y el Hijo realizaron un acuerdo concerniente a los elegidos. Este pacto fue establecido antes de que el universo fuera creado y consistía en que el Padre prometió traer al Hijo a todos cuantos el Padre Le diera (Juan 6:39; 17:9,24). El Hijo se haría hombre (Col. 2:9; 1 Tim. 2:5), se tornaría por un poco de tiempo menor que los ángeles (Heb. 2:7), y estaría sometido a la Ley (Gál. 4:4-5). El Hijo moriría por los pecados del mundo (1 Juan 2:2; 1 Ped. 2:24) y el Padre resucitaría al Hijo de los muertos (Salmo 2).

El Pacto Eterno, entonces, lleva al Pacto de Gracia. Mientras que el Pacto Eterno fue hecho entre el Padre y el Hijo, el Pacto de Gracia es establecido entre Dios y el hombre. Este último pacto es aquel donde Dios le promete al hombre la salvación eterna sobre la base del sacrificio de Jesucristo en la cruz. Tal pacto se manifiesta en nuestro mundo en una sucesión de pactos adicionales que Dios hizo con individuos: Adán (Gén. 2:15-17), Noé (Gén. 9:12-16), Abraham (Gén. 17), los israelitas en el monte Sinaí (Exo. 34:28), David ( 2 Sam. 7:12-16), los creyentes en el Nuevo Pacto (Jer. 31:31-37), etc.

Yo presento la opinión de que hay dos pactos principales. Sin embargo, hay desacuerdo en lo concerniente al número de Pactos. Algunos dicen que realmente hay uno solo, el Pacto Eterno, del cual dependen todos los demás. Otros dicen que hay dos, otros tres, otros cuatro, etc. No hay realmente una respuesta absoluta.
De todos modos, comprender la noción de pacto es importante por varias razones:
  1. Vemos que Dios trata con el hombre en una relación de pacto.
  2. Ya que un pacto es un acuerdo, se trata de una promesa hecha por Dios. Ya que podemos confiar eternamente en la palabra de Dios, podemos reconfortarnos grandemente en Su pacto que nos promete vida eterna en Su Hijo.
  3. Nos ayuda a ver la Biblia como un documento de Pacto. El Antiguo y Nuevo Testamentos son en realidad los Pactos Antiguo y Nuevo.
  4. Considerando al pacto como el marco de referencia en el cual la Biblia fue escrita, podemos entenderla mejor; como también entendemos mejor los tratos de Dios con nosotros por su intermedio, y nuestras responsabilidades para con Dios, así como las de El hacia nosotros.
  5. Podemos entender mejor los símbolos usados por Dios en la ratificación del Pacto: la Cena del Señor y el bautismo.

  1. Requerimientos y promesas en el Pacto Eterno
    1. El Padre requirió del Hijo que El expiase por los pecados de aquellos que el Pade le había dado (1 Juan 2:2; Juan 6:39; 10:11,15), e hiciese lo que Adán no pudo hacer, mediante la observancia de la Ley (Gál. 4:4-5; 1 Ped. 2:22).
    2. Esta exigencia incluía los siguientes aspectos particulares:
      1. Que el Hijo asumiese la naturaleza humana (Juan 1;1, 14; Col. 2:9).
      2. Que el Hijo se colocase a Sí mismo bajo la Ley (Gál. 4:4-5)
      3. Que el Hijo, después de lograr el perdón de los pecados y la vida eterna, los aplicase a los elegidos (Rom. 5:18; 1 Cor. 15:22; 2 Cor. 5:14).
  2. La relación entre el Pacto Eterno y el Pacto de Gracia
    1. El Pacto Eterno es el modelo para el Pacto de Gracia. El primero es eterno, es decir, sancionado desde la eternidad, y el segundo temporal, en el sentido de que se realiza en el tiempo. El primero es un acuerdo entre el Padre y el Hijo como certeza y cabeza de los elegidos, mientras que el segundo es un acuerdo entre el Dios Trino y el pecador elegido.
      1. Si no hubiese habido un Pacto Eterno entre el Padre y el Hijo, no podría haber habido un Pacto de Gracia entre Dios y el hombre pecador.
      2. El Espíritu Santo, que produce la fe en el pecador, fue prometido a Cristo por el Padre, y la aceptación del camino de vida a través de la fe fue garantizada por Cristo.
  3. El Pacto con Adán, también conocido como el Pacto de Obras
    1. Este fue un pacto hecho entre Dios y Adán, donde Adán hubiese tenido vida eterna basada en la obediencia a Dios. Esto hubiese sido aparentemente posible, ya que Adán no tenía inicialmente una naturaleza pecaminosa.
      1. "Y mandó Jehova Dios al hombre, diciendo: «De todo árbol del huerto podrás comer; pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás»." (Gén. 2:16-17).
    2. Dios estableció un pacto con Adán.
      1. La promesa relacionada con aquel pacto era la vida. La condición era perfecta obediencia. Su pena, en caso de incumplimiento, era la muerte.
  4. El Pacto con Noé
    1. Este pacto fue la promesa de Dios a Noé de no destruir nunca más el mundo con un diluvio. Dios dio el arco iris como señal.
      1. "«Yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestros descendientes después de vosotros; con todo ser viviente que está con vosotros: aves, animales y toda bestia de la tierra que está con vosotros, desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra. Estableceré mi pacto con vosotros, y no volveré a exterminar a todos los seres vivos con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio para destruir la tierra». Asimismo dijo Dios: «Esta es la señal del pacto que yo establezco a perpetuidad con vosotros y con todo ser viviente que está con vosotros: Mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal de mi pacto con la tierra. Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver mi arco en las nubes. Y entonces me acordaré de mi pacto con vosotros y todo ser viviente de toda especie; y no habrá más diluvio de aguas para destruir todo ser vivo. Estará el arco en las nubes; lo veré y me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con todo lo que tiene vida sobre la tierra». Dijo, pues, Dios a Noé: «Esta es la señal del pacto que he establecido entre mí y todo lo que tiene vida sobre la tierra»." (Gén. 9:9-17).

  5. El pacto con Abraham
    1. Dios prometió una tierra y descendientes a Abraham, a quien se le mandó "guardar" el pacto (Gén. 17:9-10, 14) , y le dio la circuncisión como señal. (Gén 15:8-18; 17:1-14).
      1. "Aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: «A tus descendientes daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el Eufrates»." (Gén. 15:18).

  6. El Pacto con Moisés
    1. Con la entrega de la Ley, la nación de Israel fue constituida una nación santa y se le dieron condiciones a seguir para asegurar su relación con Dios. El Pacto fue ratificado por un sacrificio y el derramamiento de sangre (Exo. 24:4-8).
    2. "Entonces Moisés escribió todas las palabras de Jehová, y levantándose de mañana edificó un altar y doce columnas al pie del monte, una por cada tribu de Israel. Luego envió jóvenes de los hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos y becerros como sacrificios de paz a Jehová. Moisés tomó la mitad de la sangre, la puso en tazones y esparció la otra mitad de la sangre sobre el altar. Después tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: «Obedeceremos y haremos todas las cosas que Jehová ha dicho». Entonces Moisés tomó la sangre, la roció sobre el pueblo, y dijo: «Esta es la sangre del pacto que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas»." (Exodo 24: 4-8).

  7. El Pacto con David
    1. Dios le dio a David una promesa de que sus descendientes tendrían un reino eterno y serían conocidos como hijos de él.
      1. "Hice pacto con mi escogido; juré a David mi siervo, diciendo: «Para siempre confirmaré tu descendencia, y edificaré mi trono por todas las generaciones.»." (Salmo 89:3-4).
      2. Fue a través de la descendencia de David que nació Jesús.

  8. El Nuevo Pacto
    1. Este es el Nuevo Pacto de la era mesiánica, cuando la Ley de Dios sería escrita en los corazones de los hombres.
      1. "«Vienen días», dice Jehová, «en los cuales haré un nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá... este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días», dice Jehová: «Pondré mi ley en su mente y la escribiré en su corazón; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo»." (Jer. 31:31,33).

    2. En el Edén Dios prometió:
      1. "Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú la herirás en el talón." (Gén. 3:15).

    3. Dios proclamó a Abraham:
      1. "Bendeciré a los que te bendigan, y a los que te maldigan maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra." (Gén. 12:3).

    4. Esto se cumplió en Cristo:
      1. "Bendito sea el Señor Dios de Israel, que ha visitado y redimido a su pueblo, y nos levantó un poderoso Salvador en la casa de David, su siervo

      2. –como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio- , salvación de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odiaron, para hacer misericordia con nuestros padres y acordarse de su santo pacto, del juramento que hizo a Abraham, nuestro padre, que nos había de conceder que, librados de nuestros enemigos, sin temor lo serviríamos en santidad y en justicia delante de él todos nuestros días. Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado, porque irás delante de la presencia del Señor para preparar sus caminos, para dar conocimiento de salvación a su pueblo, para perdón de sus pecados, por la entrañable misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó desde lo alto la aurora, para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte, para encaminar nuestros pies por camino de paz." (Lucas 1:68-79).

  9. El Pacto de Gracia
    1. Este pacto puede definirse como el acuerdo por bondad inmerecida entre el Dios ofendido y el pecador ofensor, en el cual Dios promete la salvación por la fe en Cristo, y el pecador la acepta por la fe, comprometiéndose a una vida de fe y obediencia (Juan 1:12-13; 3:16; Rom. 10:9-10).
  10. Una comparación entre el Pacto de Obras (Pacto con Adán) y el Pacto de Gracia
Pacto de Obras

Pacto de Gracia

Dios es el Creador y Señor. Lo estableció por Su amor y bondad.


Dios es el Redentor y Padre. Lo estableció por Su misericordia y gracia.
El hombre aparece simplemente como una criatura de Dios, relacionado correctamente con El.
El hombre aparece como un pecador quien ha pervertido sus caminos, que sólo puede restablecer en unión con Cristo.
No hay mediador
Jesús es el mediador
La rectitud se basa en la obediencia de un hombre voluble, lo cual es inseguro.
Se basa en la obediencia de Cristo como mediador, lo cual es cierto y absoluto.
El camino de la vida exige guardar la Ley
El camino de vida es por fe en Cristo Jesús
El pacto es parcialmente conocido de manera natural, ya que la ley de Dios está escrita en el corazón del hombre.
El pacto puede ser conocido exclusivamente a través de una revelación especial: la Biblia.

Al igual que en el Pacto de Obras, también en el Pacto de Gracia Dios es la primera de las partes; El toma al iniciativa y determina la relación que la otra parte deberá tener ante El.

No es fácil determinar quién es la segunda parte; pero en general, puede decirse que naturalmente Dios estableció el Pacto de Gracia con el hombre caído (alejado de Dios por el pecado).

La noción de que el pacto se realiza plenamente sólo en los elegidos es una idea perfectamente bíblica como se desprende, por ejemplo, de Jeremías 31:21-34 y Hebreos 8:8-12. También concuerda enteramente con la relación que el Pacto de Gracia guarda con el Pacto Eterno.

Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO

lunes, 16 de abril de 2012

Una reseña sobre Movimiento Pentecostal

Una reseña sobre Movimiento Pentecostal
-por Jorge Trujillo
 

El siguiente artículo fue escrito  para dar una breve respuesta a la pregunta que lleva por título la cual fue formulada por una hermana.  Espero que de alguna forma le sirva de ayuda para saber algo sobre los pentecostales. 

El movimiento Pentecostal como tal tuvo sus comienzos al principio del siglo XX cuando un grupo de estudiantes bíblicos del Colegio Bíblico Betel en Topeka, Kansas (USA) bajo la dirección de Charles F. Parham, un predicador de Santidad llegaron a la conclusión que el "Bautismo en el Espíritu Santo" era una experiencia 'posterior' a la salvación y que era esta experiencia la que marcaba la llenura del poder de Dios como ocurrió el día de Pentecostés en el Aposento alto (Hechos 2).  Ya anteriormente desde principios a mediados de los años 1800s (siglo XIX), algunos grupos de santidad y otros que incluían miembros de varias denominaciones (Metodistas, Presbiterianas, Bautistas, etc.) creían en lo que se denominaba "una segunda gracia" y algunos según se cuenta habían hablado en "lenguas" en algunas ocasiones pero nada de forma permanente o verificable.  

La primera persona en hablar lenguas en este grupo fue una joven de nombre Agnes Ozman de denominación Metodista durante un culto de avivamiento dirigido por Parham y así comenzó la "búsqueda del bautismo en Espíritu con la evidencia inicial de las lenguas".  Otros también hablaron en Lenguas y el líder del grupo llegó a creer que el evangelismo mundial sería más fácil porque las personas no tendrían que aprender nuevos idiomas para predicar sino que lo harían hablando en lenguas.  

Históricamente el nacimiento del movimiento Pentecostal sucede después de un "avivamiento" que según se relata ocurrió en la calle Asuza en Los Ángeles California en un culto en una casa llevado a cabo por un tal William Seymour, un alumno de Parham.  Según se cuenta el avivamiento allí era tanto que no paraban los servicios seguidos uno de tras de otro mientras que miles de personas de todas partes de la nación viajaban a aquel lugar a recibir el Bautismo en el Espíritu Santo con la evidencia de las lenguas, aunque también se reportaron casos de personas con comportamiento errático y tanto fuera de control.  

Muchos observadores relatan historias extrañas y hasta los periódicos de entonces presentaron artículos que describían detalladamente el comportamiento descontrolado de varios de los participantes, con algunos estando tirados en el suelo y otros con movimientos raros.  (Esta información la leí hace un tiempo atrás de un periódico de ese entonces).  Lo cierto es que este fenómeno se regó por toda la nación y muchas personas hablaban en lenguas.  Muchos de estos creyentes se vieron en la obligación de comenzar a reunirse con aquellos que creían como ellos ya que las denominaciones históricas no aprobaban tal movimiento de dones y lenguas pues se desviaba de la fe e interpretación histórica sobre los dones espirituales de los cuales particularmente "las lenguas" se consideraba un don del pasado el cual tuvo un tiempo de cumplimiento durante la era del establecimiento del Cristianismo mas no necesario después de esto.   Estos creyentes formaron sus propios grupos de reunión y finalmente formaron concilios de los cuales la Iglesia de Dios es el más antiguo fundado y luego el de las Asambleas de Dios establecido cerca de 1914.  

Las Iglesias Pentecostales son aquellas que se caracterizan por la creencia en la permanencia de los dones espirituales particularmente los nueve dones mencionados en 1 Corintios 12.  Siguiendo sus raíces en Topeka, Kansas, el distintivo principal de las Iglesias Pentecostales ha sido la creencia en lo que se denomina "El bautismo en el Espíritu Santo" experiencia que debe de ir acompañada del "hablar en lenguas", no necesariamente como un don de lenguas sino como 'evidencia inicial' que verifica que la persona ha recibido verdaderamente dicho bautismo.  Se enseña que la persona debe hablar en lenguas "al menos una vez" y aunque nunca más vuelva hablar en lenguas, esa experiencia inicial es la marca de haber sido bautizado "en el" Espíritu Santo.  

En las Iglesias Pentecostales los miembros son instados a buscar incansablemente y con mucha fe el bautismo en el Espíritu Santo con la evidencia inicial y se hacen 'retiros', cultos especiales, cultos de avivamientos y sesiones de "búsqueda" del Bautismo en el Espíritu el cual muchos dicen recibir y otros nada experimentan lo que causa que se sientan como Cristianos de segunda clase pues en muchos de los Concilios y los más grandes organizaciones Pentecostales no se puede llegar a ser pastor, ministro o ni siquiera diácono si no se ha sido bautizado en el Espíritu Santo con la evidencia inicial de las lenguas.

Aunque los Concilios Pentecostales más grandes y muchas otras iglesias de nuestro tiempo siguen afirmando la creencia de "la evidencia inicial", muchas personas dentro del "Movimiento Pentecostal", han llegado a 'dudar' el que las lenguas sea el distintivo del Bautismo en el Espíritu Santo y dicen que las lenguas son una señal del bautismo en el Espíritu Santo pero no la única.
El Pueblo Pentecostal es un pueblo Cristiano.  Los Pentecostales han mantenido las doctrinas del Cristianismo histórico ortodoxo y pueden ser considerados fundamentalistas.  

Creen en la Trinidad, la inspiración e inherencia de las Escrituras (66 libros canónicos), el nacimiento virginal de Cristo, su vida santa, su pasión, su muerte, su resurrección y su ascensión a la diestra del Padre.  Mantienen básicamente las doctrinas Metodistas en cuanto a la salvación (Arminianismo/ Wesleyanismo) aunque para decir la verdad, la gran mayoría de los Pentecostales no saben ni que cosa es eso, pero si saben que la salvación se solo "por Gracia por medio de la fe".  Aunque muchos, no muy instruidos ponen un énfasis exagerado en las buenas obras, la vasta mayoría de los Pentecostales 'saben' que es sólo Jesús el Salvador, por eso cantan fervorosamente "Soy feliz Jesús me libertó...".  

Para los que más han leído y tienen conocimiento lo que no sea como ellos piensan podría ser 'falsa doctrina'.  Las palabras "Calvinismo" y  "Predestinación" causan gran malestar entre ellos, lo mismo ocurre cuando oyen decir que "la salvación no se pierde".  Los Pentecostales han adoptado el concepto Dispensacionalista  como sistema de estudio teológico, por eso ponen gran énfasis en el rapto 'antes' de la tribulación y predican mucho sobre la Segunda Venida de Cristo y hablan bastante sobre los tiempos finales.  Son Pre-milenaristas porque creen que el reino de mil años mencionado en Rev. 20 4-6, tomará lugar 'después' de la segunda venida de Cristo.

Es importante no confundir los Pentecostales Clásicos (1901) con los 'Pentecostales Unicitarios' o 'Apostólicos', también conocidos como 'Solo Jesús'.  Estos últimos no creen en la doctrina de la Trinidad y mantienen el bautismo en agua es necesario para la salvación aunque sí sostienen casi todos los demás puntos históricos de la fe Cristiana.  A diferencia de los Pentecostales Clásicos, los Unicitarios/ Apostólicos creen que el hablar en lenguas es evidencia inicial no de un bautismo 'posterior' a la salvación sino que es evidencia necesaria de la salvación misma al ser recibido el Espíritu Santo por primera vez. Según estos, el que ha hablado en Lenguas no ha recibido el Espíritu Santo y como tal no ha sido salvado.  

Este grupo el cual ha crecido en número de seguidores, salió de las Asambleas de Dios el cual los condenó como "herejes" al negar las doctrinas principales de la fe histórica del Cristianismo como lo es la doctrina de la Trinidad.

Antiguamente los Pentecostales (como otras denominaciones) acostumbraban a llevar un estilo de vestimenta muy conservador que les diferenciaba del mundo.  Las damas no utilizaban pantalones, ni coloretes, y los hombres no llevaban ni bigote ni barba aunque en algunos lugares el bigote era permitido.  La ropa no se llevaba muy ceñida, faldas cortas ni escotes bajos, los vestidos sin mangas eran evitados y ni las damas ni los caballeros utilizaban prendas en su cuerpo aparte del anillo matrimonial y en algunos casos el reloj de pulsera.  

Aunque la descripción anterior suena un tanto 'legalista' muchos la prefieren sobre la actual condición de muchas de las iglesias Pentecostales donde se ha perdido el sentido de pudor y modestia, donde el temor de Dios parece haber desparecido  y donde hay muy poca diferencia entre la manera que se viste un incrédulo y un creyente. No obstante, algunas congregaciones todavía mantienen con rigor en este aspecto de la enseñanza.

Aunque los tiempos cambian los Pentecostales siempre han sido y son por lo general gente que ama a Dios y son dedicados arduamente a la obra.  El énfasis principal de los Pentecostales siempre fue la obra misionera, el campo evangelístico y la salvación de las almas.  La predicación y el evangelismo casi siempre eran y es promovida junto a la oración de fe y sanidad de enfermos por intervención divina aunque puedo decir que 'tristemente' en el presente se ha dejado un poco de lado el tema de la salvación para promover "los milagros".  Muchos predicadores Pentecostales creen que los milagros son una herramienta para traer a las personas a Cristo y he oído algunos decir que "sin milagros no puede haber salvación."  

Esto demuestra un aspecto que ha prevalecido por mucho tiempo en los pentecostales, una pobre preparación teológica.  Pero no obstante a esto, es preciso notar que los Pentecostales son en gran parte responsables por la propagación del evangelio a muchísimas partes del mundo.  El celo Evangelístico de los Pentecostales ha producido cientos de miles que cuentan hasta millones que han venido a los pies del Salvador, lo que demuestra que Dios se mueve por medio de aquellos que son fieles al mandato del maestro que dijo  "id y predicad el evangelio a toda criatura".  Los Pentecostales se han tomado en serio esta comisión y han visto el fruto de su esfuerzo.

Sería bueno que la iglesia Pentecostal moderna tomara ejemplo de sus antepasados quienes dejaban todo lo que tenían con el fin de alcanzar el mundo para Cristo y lo lograban.  Muchos fueron los hombres Pentecostales que con tan solamente una Biblia en sus manos, sin mucha preparación teológica se levantaron valientemente a llevar las nuevas de salvación a un mundo perdido.  Sin embargo, gran parte del pentecostalismo ha sufrido (y sigue sufriendo) una 'evolución' bastante peligrosa.  

El pensamiento neo-pentescostal ha invadido el movimiento pentecostal con doctrinas e ideas ajenas a la Escritura. Hoy día muchos [neo] Pentecostales están más interesados en su bienestar material que en el mundo que se pierde.  De los púlpitos se le enseña a las personas "la confesión positiva" (lo que pides recibes), cómo obtener más dinero, mejores carros, casas más grandes y mejores posesiones.  Los predicadores están más interesados en los diezmos, primicias y ofrendas de los feligreses que en las almas de los que se pierden.  Para muchos líderes, el evangelio se ha vuelto una fuente de ganancia y muchas veces el interés de que se llene la iglesia es con el fin de que vengan más diezmadores, que traigan sus primicias y “siembren” financieramente en los ministerios de los ministros que les prometen que mientras más grande sea la siembra (en ellos) más grande es la cosecha (supuestamente).  

Estas cosas no se oían en el pasado, aunque siempre ha habido vividores.  En su gran mayoría los Pentecostales de antaño amaban la obra y respetaban las ovejas no quitando sino dando sus vidas por ellas, pero hoy día sus sucesores, profetizan mentiras por radio y televisión vendiendo no solamente milagros y sanidades sino también la salvación de los seres queridos a todos aquellos que se atrevan "creerle a Dios" y sembrar dinero en la tierra fértil de sus ministerios.

 Pienso que los Pentecostales modernos deben mirar al pasado si desean tener un mejor futuro.  Ahora tienen mejor preparación teológica, son licenciados y doctores en teología y ministerio, tienen contactos políticos y buena posición económica, visten ropa fina y zapatos caros pero tristemente en muchos casos todo esto no se traduce en ganancia espiritual de un pueblo arrepentido.  

Los Pentecostales del pasado, tal como sus antepasados de la iglesia primitiva “trastornaban el mundo” con el mensaje de Cristo.  Pero ya los Pentecostales no trastornan el mundo con el evangelio, lo trastornan con sus escándalos, su manipulación y sus espectáculos televisivos y conductas vergonzosas que solamente causan gracia y se ganan la burla despiadada del mundo, algo que debe ser normal para el verdadero Cristiano pero solamente cuando la razón es la correcta, por “predicar a Cristo y a este crucificado”.

Gran parte de la condición actual del pentecostalismo moderno es deprimente, pero estoy seguro que como en los días de Elías, “todavía quedan siete mil que no han doblado sus rodillas a Baal”.  Existen muchos que no han olvidado el celo ministerial que movió a hombres del pasado que sin mucho estudio, sin zapatos de piel, sin automóviles de lujo y sin alfombra bajo sus pies, gastaron su vida y sus fuerzas predicando el evangelio al mundo perdido.  Muchos Pentecostales siguen predicando el evangelio con fuego y fervor,  siguen buscando las almas perdidas y no se doblan a los placeres del mundo.  Son fieles a su Dios y a su llamado.   ¡Que Dios bendiga su pueblo Pentecostal!

Mateo 7:24
Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca
Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO

lunes, 19 de marzo de 2012

¿QUIEN ES EL?

¿QUIEN ES ÉL?


Esta ha sido la pregunta por 2000 años.  Y tenemos los testimonios y confesiones de hombres que le vieron:

* Juan el Batista: “El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.”  (Juan 1:29);  “Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.”  (Juan 1:34).

* Andres: “Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo).” (Juan 1:41).

* Felipe:  “Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a Aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret.”   (Juan 1:45);

* Pedro:  “Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.”   (Mateo 16:16).

* Entre las personas, había divisiones causadas por esta pregunta, ¿Quién es El?  “Entonces algunos de la multitud, oyendo estas palabras, decían: Verdaderamente éste es el profeta.  Otros decían: Este es el Cristo. Pero algunos decían: ¿De Galilea ha de venir el Cristo?  ¿No dice la Escritura que del linaje de David, y de la aldea de Belén, de donde era David, ha de venir el Cristo?  Hubo entonces disensión entre la gente a causa de él.”   (Juan 7:40-43).  Ver también (Juan 9:17-18; 10:9-20; Lucas 5:21).

* Los hombres, han cuestionado la Deidad de Cristo, pero los demonios no.  Ellos le reconocieron como el Creador y futuro Juez: “Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios?  ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?”  (Mateo 8:29).

* En el juicio del Señor Jesús, predominó esta misma pregunta: “Jesús, pues, estaba en pie delante del gobernador; y éste le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y Jesús le dijo: Tú lo dices.”   (Mateo 27:11).  Ver también (Mateo 26:63; Lucas 22: 67-70).

* Y mientras colgaba de la cruz, la pregunta todavía agitaba las mentes de sus enemigos:  “Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza, y diciendo: Tú que derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz.”  (Mateo 27:39 40).

* Mientras que tenemos estos testimonios y las confesiones de aquellos que le vieron, nosotros mismos que confiamos en El, y que le amamos, tenemos el testimonio interior (Espíritu Santo) de que Él es el Cristo, el Hijo del Dios Viviente:  “el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.”   (Juan 14:17);  “nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo.”  (1 Corintios 12:3b).

La respuesta según el testimonio de los testigos oculares de la resurrección de Cristo, y de todos aquellos que les ha sido revelado según la Palabra de Dios por el Espiritu Santo hasta el día hoy, podemos decir juntamente  con el Juan el Bautista, Andres, Felipe, Pedro, Pablo entre otros, que el Señor Jesucristo es Dios y es el Salvador del mundo.


BOSQUEJO: ¿TIENES AÚN DUDAS DE LA DEIDAD DE JESUCRISTO?
La gracia y la paz de Jesucristo sea con todos Ustedes.-

Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO

domingo, 19 de febrero de 2012

OBJECIONES Y OBSERVACIONES A LA DOCTRINA DE LA TOTAL DEPRAVACION DEL HOMBRE

ANALISIS OBJETIVO A LA TEOLOGÍA REFORMADA CALVINISTA (PARTE III) DEPRAVACIÓN DEL HOMBRE

de Samuel Duarte Bautista, el miércoles, 5 de mayo de 2010 a la(s) 0:32 ·
EL PELIGRO DE ENSEÑAR QUE LA REGENERACIÓN ES ANTES QUE LA FE

La doctrina de la total depravación del hombre ha sido distorsionada por los Calvinistas extremos, lo cual ha resultado en un entendimiento equivocado de la incapacidad del hombre. El carcelero Filipense preguntó en una oportunidad, ¿QUÉ DEBO HACER PARA SER SALVO? (Hechos 16:30-31 y comparar Hechos 2:37-38). Algunos Calvinistas extremos, si hubiesen estado en el lugar de Pablo, habrían respondido como sigue: ¿Qué tienes que hacer para ser salvo? ¡Nada! ¡Absolutamente nada! ¡Tú estás espiritualmente MUERTO y eres totalmente incapaz de responder a Dios hasta que seas regenerado!

Los Calvinistas extremos enseñan que la regeneración tiene que preceder a la fe y que una persona tiene que nacer de nuevo antes de que pueda creer. Y ¿Cómo es esto? ¿es posible?, vemos claramente PELIGRO!!!. Ellos dirían que una persona tiene que tener vida eterna antes de que pueda creer, porque una persona que está muerta en pecados es incapaz de creer. Ellos enseñan la fe sin regeneración es imposible. Tal enseñanza les parece lógica y razonable basados en el sistema teológico que han adoptado. Pero, “¿QUÉ DICEN LAS ESCRITURAS?

La Biblia enseña claramente lo siguiente: ¡CREE Y SERÁS SALVO! “De cierto, de cierto os digo: El que cree en Mí, tiene vida eterna” (Juan 6:47). “Para que todo aquel que en ÉL cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:15). El Calvinista extremo dice, “¡VIVE Y CREERÁS!” Ruego notar que Juan 1:12 no dice esto: “Pero a todos los que han sido regenerados, a ellos les dio poder para creer en Su Nombre, y ser hechos hijos de Dios.” Note también que Juan 20:31 dice, “para que creyendo, tengáis vida en Su Nombre”. No dice, “para que teniendo vida, podáis creer”. En su condición desvalida y sin esperanza, al pecador se le dice que MIRE al Señor Jesucristo Y VIVA (Juan 3:14-16). (Cantamos el himno “mira a Cristo y vivirás”. El Calvinista extremo debería cambiar las palabras a “VIVE Y MIRA”). Y así como este himno, hay muchos mas que ellos cantan sin darse cuenta de lo que cantan, Creo que deberían revisar el himnario.

Asumamos por un momento que lo que dice el Calvinista extremo es verdad. Si la regeneración precede a la fe, entonces ¿que tiene que hacer el pecador para ser regenerado? El Calvinista extremo nunca ha respondido satisfactoriamente a esto. La respuesta de Shedd es típica: Puesto que el pecador no puede creer, él es instruido a cumplir con los siguientes deberes: (1) Leer y escuchar la Palabra divina. (2) Aplicar seriamente la mente a la verdad. (3) Orar por el don del Espíritu Santo para convicción y regeneración. (W.G.T. Shedd, Dogmatic Theology).

La respuesta de Roy Aldrich a ésto es incisiva: “Una doctrina de total depravación que excluye la posibilidad de la fe también tiene que excluir la posibilidad de “oír la palabra”, “dedicarse seriamente a la verdad divina” y “orar por el Espíritu Santo para convicción y regeneración”.

LA TRAGEDIA DE ESTA POSICIÓN ES QUE PERVIERTE EL EVANGELIO. Al pecador se le dice que la condición para ser salvo es la oración en vez de la fe. Cuán contrario es esto a Hechos 16:31. Al pecador no se le dice que ore por convicción y regeneración. Al pecador se le dice que crea en el Señor Jesucristo. ¿Es posible esto? PELIGRO !!!!!!

Algunos hombres reformados, incluso R.C. Sproul, hasta enseñan que una persona puede ser regenerada cuando niño y luego no llegar a la fe en Cristo hasta años más tarde.

La regeneración es el acto soberano de Dios por medio del cual imparte Su Misma vida y Su Misma naturaleza la pecador creyente (Juan 1:12-13; Tito 3:5). El primer nacimiento del hombre es natural; su segundo nacimiento es espiritual y es sobrenatural. Su primer nacimiento lo hace miembro de una raza caída; su segundo nacimiento lo hace miembro de una raza redimida. Su primer nacimiento le da una naturaleza corrupta (Efesios 2:3); su segundo nacimiento lo hace participante de la naturaleza divina (2 Pedro 1:4). En el momento en que una persona nace de nuevo, recibe una nueva vida (Juan 6:47; 1 Juan 5:12) y una nueva posición como un hijo de Dios (Juan 1:12; 1 Juan 3:1-2). Resumiendo, es una nueva criatura en Cristo (2 Corintios 5:17).

Es imposible ser salvo y no ser regenerado. Es imposible ser regenerado y no ser salvo. Toda persona nacida de nuevo es salva. Es un absurdo bíblico sugerir que una persona es salva y regenerada y que en un tiempo posterior llega a ser un creyente en Cristo. La fe y la regeneración tienen lugar simultáneamente. Ambos suceden en el mismo instante de tiempo. Una es la respuesta de un hombre pecador perdido al evangelio; lo otro es la obra sobrenatural de Dios.

Hoy hay aquellos de convicción Reformada que enseñan que la regeneración precede a la fe. Dicen que una persona tiene que nacer de nuevo antes de creer. Dicen que una persona tiene que tener la VIDA de Dios antes de que pueda creer en Cristo. Lo podemos explicar de esta manera: “El calvinista dice que la vida tiene que preceder la fe, y que es por lógica la causa de la fe. La fe no generó el nuevo nacimiento, el nuevo nacimiento generó la fe”.

¿Por qué esos hombres enseñan esto? “Los calvinistas extremos ponen el nuevo nacimiento antes de la fe, puesto que creen que seres humanos, espiritualmente muertos, no pueden ejercer fe y, por lo tanto, necesitan nacer de nuevo antes de poder creer” La doctrina de la total depravación del hombre ha sido llevada al extremo por algunos calvinistas, resultando en un entendimiento equivocado de la incapacidad del hombre. Ellos creen que el pecador está muerto en pecado, que es como un cadáver, totalmente incapaz de hacer cosa alguna. Ellos creen que primero tiene que ser regenerado y que tiene que tener vida y que solo entonces podrá creer el evangelio. Pero las Escrituras enseñan que primero tiene que creer para luego poder tener vida (Juan 20:31).

El argumento calvinista común es este: “Se dice que el pecador depravado está MUERTO (Efesios 2:1). Puesto que está muerto, es imposible que él crea. Un cuerpo muerto nada puede hacer”. Pero en Efesios 2:1, Pablo está hablando de muerte espiritual y comparar muerte espiritual con muerte física es problemático. Una persona que está muerta físicamente no puede hablar, no puede respirar, no puede reír, no puede caminar, etc. Pero una persona espiritualmente muerta puede hacer todas estas cosas. ES ERRÓNEO DECIR QUE UNA PERSONA ESPIRITUALMENTE MUERTA NO PUEDE HACER NADA. Aún el calvinista tendría que admitir que puede rechazar a Jesucristo, que puede orar, que puede leer la Biblia, que puede pecar y que hasta puede hacer buenas obras en un vano esfuerzo por ganar su salvación. Tiene la habilidad de hacer todas estas cosas.

¿En qué consiste la incapacidad del pecador corrupto? El no puede porque no quiere. Un ejemplo de esto se encuentra en Génesis 37:4 – los hermanos de José “no podían hablarle pacíficamente”. No eran capaces de hablarle pacíficamente. ¿En qué consistía su incapacidad? ¿Algo o alguien mantenía sus bocas cerradas para que no pudiesen hablar? ¿Fueron llevados a cientos de millas de distancia de José, de modo que les era imposible hablarle? No, ellos no podían porque no querían. Ellos no querían hablarle de esa manera por causa de la depravación de sus corazones pecaminosos y envidiosos. ¿Por qué no pueden creer los hombres? ¿Por qué los hombres no vienen a Cristo? “Y no queréis venir a Mí para que tengáis vida” (Juan 5:40). O, literalmente, “No estáis dispuestos a venir a Mí para que tengáis vida” Su incapacidad de venir a Cristo se debía a su rechazo de venir a ÉL para tener vida, [Nota importante: si el calvinista extremo fuese consistente con su creencia, tendría que volver a escribir Juan 5:40 de esta manera: “Y no tendréis vida para que podáis venir a Mí”. Esto es porque el calvinista enseña que un pecador muerto no puede venir a Cristo o creer en ÉL a menos que primero tenga vida].

Estamos de acuerdo en que nadie puede creer en Cristo sin la gran y bondadosa obra que Dios realiza en el corazón, que incluye capacitación e iluminación (Juan 6:44,65; Mateo 11:27; 16:16-17; Hechos 16:14). Es interesante que Dios a veces mande a una persona hacer algo que es totalmente incapaz de hacer por sí misma. Un ejemplo es el hombre de la mano seca (Marcos 3:1-5). Cristo le dio la orden, “Extiende tu mano”. ¿Cómo podría hacer ésto si sufría de parálisis? Cristo mandó, el hombre obedeció y Dios capacitó. Cristo lo capacitó para hacer lo imposible. De igual manera, al pecador se le ordena creer en Cristo. Si el pecador falla en obedecer este mandato, entonces es culpable de desobedecer el evangelio (2 Tesalonicenses 1:8). Nunca podrá usar esta excusa: “Señor, la razón por la cual no creí en Cristo es porque yo era totalmente corrupto y era incapaz de creer”. No, si Dios ordena, el hombre es responsable de obedecer. “Pero ahora, Dios manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30).

¿La regeneración precede a la fe? En realidad, ambas cosas suceden al mismo tiempo. En el momento en que una persona cree en el Señor Jesucristo, él es regenerado (nacido de nuevo). En el momento en que recibe a Cristo por fe, también recibe el don de Dios de la vida eterna. Todo esto sucede en un instante. Pero por lógica, cuando pensamos en esta gran transacción, tenemos que ponerle algún orden. ¿Indica la Biblia que una persona tiene que ser regenerada para que pueda creer o enseña la Biblia que una persona tiene que creer para ser regenerada? ¿Necesitamos vida para poder creer o necesitamos creer para tener vida?

La Biblia enseña claramente esto: cree y vivirás. “De cierto, de cierto os digo: el que cree en Mí, tiene vida eterna” (Juan 6:47). “Para que todo aquel que en ÉL cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:15). El calvinista extremo dice, “vive y creerás”. Ruego notar nuevamente que no es ésto lo que dice Juan 1:12: “pero a todos los que fueron regenerados, les dio poder de creer en Su nombre, dándoles potestad de ser hechos hijos de Dios”. Note también que Juan 20:31 dice, “creyendo tengáis vida”. No dice, “teniendo vida, podáis creer”. En su condición perdida y sin esperanza, al pecador se le dice que MIRE al Señor Jesucristo Y VIVA (Juan 3:14-16; Números 21). El calvinista extremo dice que una persona tiene que tener vida para creer. El Señor Jesús enseñó que una persona tiene que creer (venir a Cristo) para tener vida (Juan 5:40). Recuerde, “venir a Cristo” es sinónimo de “creer en ÉL” (ver Juan 6:35, 37, 40). ¿Por qué la gente no cree en Cristo? ¿Es porque no han sido regenerados o porque se niegan a venir a Cristo por fe (Juan 5:40; 2 Ts.2:10, 12)?

R.C. Sproul cree que la regeneración precede a la fe. Pero a pesar de su doctrina, una vez escribió lo siguiente: “Cuando Lutero captó la enseñanza de Pablo en Romanos, él nació de nuevo” (R.C.Sproul, La Santidad de Dios). Tiene que haber escrito estas palabras de prisa, porque para ser consistente con su teología, él debió haberlo dicho de esta manera: “Cuando Lutero fue regenerado, él captó la enseñanza de Pablo en Romanos”.

Si la regeneración precede a la fe, esto haría la fe innecesaria, puesto que la persona ya sería salva. Si una persona ha sido regenerada, entonces ha nacido de Dios, es miembro de la familia de Dios y es poseedor de la vida eterna. Si tú eres un miembro de la familia de Dios y eres poseedor de la vida eterna, entonces ya eres salvo. Entonces, ¿qué necesidad hay de tener fe?

Charles Spurgeon reconoció la insensatez de decir que el pecador tiene que ser regenerado antes de pueda creer:

Si he de predicar la fe en Cristo a un hombre que ha sido regenerado, entonces el hombre, habiendo sido ya regenerado, ya es salvo y es innecesario y ridículo predicarle a Cristo y pedirle que crea para ser salvo, si ya es salvo, puesto que ya ha sido regenerado. ¿He de predicar la fe solamente a los que ya la tienen? Es absurdo, en verdad. ¿No sería esto como esperar que el hombre se sane para luego llevarle la medicina? Esto es predicar a Cristo a los justos y no a los pecadores.” Cita: [Sermón titulado The Warrants of Faith].

En cuanto a que la regeneración precede a la fe, algunos calvinistas llevan esto a extremos ridículos. Aunque parezca increíble, ellos realmente enseñan que una persona puede haber sido regenerada por Dios y no llegar a tener fe en Cristo sino hasta años más tarde.

The Reformation Study Bible (llamada anteriormente The Geneva Study Bible) afirma ser una clara exposición de la teología Reformada. En la página 1664 hay un artículo sobre la Regeneración. Es una acotación chocante en cuanto a la salvación de infantes: Los infantes pueden nacer de nuevo, aunque la fe que ellos ejerciten no pueda ser tan visible como la de los adultos”. Un pastor conocido escribió a R.C. Sproul (el editor general) para pedir una aclaración a esta acotación. Dicho pastor recibió una respuesta escrita de su asistente, V.A.Voorhis, en la cual hace la siguiente afirmación, que es aún más chocante:

Cuando la RSB habla en sus notas en Juan 3 de “infantes nacidos de nuevo”, está hablando de la obra de avivamiento que Dios hace en los que inclinan su voluntad hacia ÉL. En el Protestantismo, la regeneración siempre precede a la fe y si Dios los aviva, la persona ciertamente vendrá… A menudo, la regeneración y la subsecuente fe parecen suceder simultáneamente, pero por lógica, la regeneración tiene que preceder a la fe. La fe de un infante puede no venir hasta años después que Dios ha obrado por Su Santo Espíritu para regenerarlo (énfasis nuestro). Dos ejemplos bíblicos de infantes que fueron nacidos de nuevo se ven en el Salmo 22:2-10 y Lucas 1:15.

De acuerdo con esta enseñanza un niño puede haber nacido de nuevo o haber sido regenerado como un infante y no venir a tener fe en Cristo hasta años más tarde. Esto puede o no puede haber sido la enseñanza de los Reformadores, pero ciertamente NO es la enseñanza de la Palabra de Dios. En conclusión, esta doctrina queda DERRIBADA al igual que la anterior por no ser bíblica. Srs Calvinistas esto es muy serio, reflexionen.

Esperen la próxima Entrega….

La gracia sea con Ustedes.-

Samuel Duarte Bautista
Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO

OBJECIONES Y OBSERVACIONES A LA DOCTRINA EXPIACION LIMITADA

de Samuel Duarte Bautista, el Lunes, 3 de mayo de 2010 a la(s) 23:05 ·
EL PELIGRO DE ENSEÑAR QUE CRISTO MURIÓ SÓLO POR LOS ELEGIDOS


LA FAMOSA EXPIACIÓN LIMITADA:

Esto se conoce comúnmente como la creencia en una “expiación limitada” (algunos hombres Reformados prefieren llamarla “expiación determinada”). Es la enseñanza excluyente de que Cristo murió en la cruz y pagó la pena solamente por los pecados de los elegidos. EL no murió por aquellos que finalmente terminarán en el lago de fuego. Muchas veces se formula como sigue: “Cristo murió por todos los hombres SIN DISTINCIÓN, pero ÉL no murió por todos los hombres SIN EXCEPCIÓN”. Este es un sutil juego de semántica que les posibilita decir que ÉL murió por todos, sin querer decir realmente que ÉL murió por todos. Lo que ellos quieren decir en realidad es que Cristo murió por toda clase de gente y por gente de toda condición, pero que ÉL no murió por cada individuo en particular. Es decir, ÉL murió por judíos y gentiles, ricos y pobres, esclavos y libres, hombres y mujeres, etc., pero se entiende que ÉL murió solo por los judíos y gentiles elegidos, sólo por los ricos y pobres elegidos, etc.

Después de un estudio minucioso hemos resumido en forma clara y simple la enseñanza de las Escrituras sobre esta materia. ¿POR QUIÉN MURIÓ CRISTO?

ÉL MURIÓ:

1. Por todos (1 Ti.2:6; Isaías 53:6)
2. Por cada hombre (He.2:9)
3. Por el mundo (Juan 3:16)
4. Por los pecados de todo el mundo (1 Juan 2:2)
5. Por los impíos (Rom.5:6)
6. Por falsos maestros (2 Pedro 2:1)
7. Por muchos (Mateo 20:28)
8. Por Israel (Juan 11:50-51)
9. Por la Iglesia (Efesios 5:25)
10. Por “mí” (Gálatas 2:20).

Es evidente que el Calvinista extremo tiene que ignorar el lenguaje claro y el sentido obvio de muchos pasajes y que tiene que forzar las Escrituras y adaptarlas a su modelo teológico. La expiación limitada puede parecer lógica y razonable, pero la verdadera prueba es ésta: ¿ES BÍBLICA? “¿Qué dicen las Escrituras?” (Rom. 4:3). Con una fe sencilla, como la de un niño, debemos dejar que la Biblia diga simplemente lo que dice.

Los que promueven esta doctrina errónea tratan de decirnos que “mundo” realmente no significa “mundo” y que “todos” realmente no significa “todos” y que “todo hombre” realmente no significa “todo hombre” y que “todo el mundo” realmente no significa “todo el mundo”. Se nos dice que versículos tan sencillos como Juan 3:16 e Isaías 53:6 no deben entenderse como los entendería un niño, sino como los entendería UN TEÓLOGO. Es decir, debemos reinterpretar esos versículos a la luz de nuestro sistema teológico.¿Qué es eso?.

La verdadera doctrina de la expiación podría expresarse como sigue:

Las Escrituras enseñan que el sacrificio del Cordero de Dios involucró el pecado del mundo (Juan 1:29) y que la obra de redención del Salvador (1 Ti.2:6; 2 Pedro 2:1), de reconciliación (2 Co.5:19) y de propiciación (1 Juan 2:2), fue por todos los hombres (1 Ti. 4:10), pero que la obra de la cruz de Cristo es eficaz y válida y aplicable solamente para quienes creen (1 Ti.4:10; Juan 3:16). Podríamos decirlo de una manera aún más sencilla: “La muerte de Cristo fue SUFICIENTE PARA TODOS pero es EFICIENTE solo para quienes creen”, la condición “CREER” es la clave. La obra de la cruz de Cristo no es limitada, pero la aplicación de esa obra por la operación del Espíritu Santo está limitada sólo para los creyentes.

El Calvinista extremo diría que la cruz fue designada sólo para los elegidos y que no tenía propósito para los “no-elegidos” (los incrédulos persistentes). Pero la muerte del Hijo de Dios tenía una intención y un propósito divino para ambos grupos. Para los elegidos, la intención de Dios era salvación de acuerdo con Su propósito y gracia en Cristo Jesús desde antes de la fundación del mundo (2 Ti.1:9; 2 Ts.2:13). Para los incrédulos, el propósito y la intención es dejar al incrédulo sin excusa. Los hombres son CONDENADOS porque han rechazado la Persona y la OBRA de Jesucristo y rechazaron el único remedio de Dios para el pecado (Juan 3:18; 5:40). Los incrédulos nunca podrán decir que no se hizo provisión para su salvación y que no les fue ofrecida. Jamás podrán estar antes Dios y decir, “La razón por la cual no soy salvo es porque Cristo no murió por mí”. No, la razón por la cual no son salvos es porque RECHAZARON a Aquel que murió por ellos y que es el Salvador de todos los hombres (1 Ti.4:10). Están sin excusa.

Este no es un asunto meramente académico. Es extremadamente práctico, como ya lo he dicho varias veces. Afecta el corazón mismo del evangelio y su presentación. El evangelio que predicaba Pablo a la gente no salva de Corinto era este: “Cristo murió por nuestros pecados” (1 Co.15:3). ¿Tenemos realmente un evangelio de buenas nuevas para todos los hombres (comparar Lucas 2:10-11)? Al predicar el evangelio, ¿qué podemos decir a una persona no salva? ¿Podemos decir, “mi amigo, el Señor Jesucristo murió por ti? ¿ÉL pagó el castigo por tus pecados? ¿ÉL murió como tu Sustituto”?

UN ESCRITOR REFORMADO DIJO ÉSTO:

Pero los consejeros, como cristianos, están obligados a presentar las demandas de Cristo. Tienen que presentar las buenas nuevas que Cristo Jesús murió en la cruz en lugar de los Suyos, que Él llevó la culpa y sufrió la pena por sus pecados. ÉL murió para que todos los que el Padre le dio vengan a ÉL y tengan vida eterna. Como un cristiano reformado, el escritor cree que los consejeros no pueden decir a un aconsejado no salvo que Cristo murió por él, PORQUE ELLOS NO PUEDEN DECIR ESO. Nadie sabe, excepto Cristo Mismo, quienes son Sus elegidos por quienes ÉL murió. Usted podrá sacar la conclusión de cómo un calvinista presentará el evangelio.

Podemos decir; “Un discípulo de la alta escuela de doctrina (calvinismo extremo) no oirá un evangelio mundial- un evangelio del amor de Dios por el mundo—de buenas noticias para toda criatura bajo el cielo. El tiene un solamente mensaje para los elegidos”.

¿Cómo podemos ofrecer sinceramente a los hombres algo que no ha sido provisto para ellos? ¿Cómo podemos ofrecerles un don gratuito, si el don no ha sido adquirido para ellos? ¿Cómo podemos instarles a beber de la fuente de vida, si el agua no ha sido provista para ellos? ¿Cómo podemos decirles que sean salvos, si el Señor Jesucristo no ha provisto para su salvación? ¿Cómo podemos decirla a una persona, “Toma la medicina y serás sanado” si no hay medicina para tomar y no hay sanidad provista? Sinceramente explicamos que: “Sobre este supuesto (el de una expiación limitada), las invitaciones y promesas generales del evangelio no tienen una base adecuada, y parecen ser una mera burla, en breve, una oferta de algo que no ha sido provisto”.

Si el predicador Reformado fuera realmente honesto en cuanto a ésto, el debería predicar su “evangelio” dentro de estas líneas:

“Quizás Cristo murió por ti”.

“Quizás Dios te amó tanto”.

“Cristo derramó Su sangre por ti, quizás”.

“La salvación ha sido provista para ti, tal vez”.

“Posiblemente Dios encomienda Su amor hacia ti”.

“Esperamos que ÉL sea la propiciación por tus pecados”.

“Es posible que Cristo muriera como tu Sustituto”.

“Tal vez te traiga buenas noticias”.


“Es posible que Cristo muriera por ti. Si llegas a ser salvo, sabremos que ÉL murió por ti, pero si continúas rechazándole, entonces ÉL no murió por ti” y nunca fuiste elegido y quedaste excluido.

“Cristo murió por ti solamente si tú crees que ÉL murió por ti (demostrando que eres un escogido), pero si no crees esto y continúas en tu incredulidad hasta el día de tu muerte, entonces Cristo no murió por ti”.

Los que sostienen una expiación limitada o determinada no presentan el evangelio de esta manera, pero ¿una presentación así, no sería consistente con su teología? ¿No sería esta una manera correcta y prudente y sincera de compartir el evangelio? Un calvinista extremo debe ser muy cuidadoso de como presenta la obra de la cruz de Cristo a una persona no salva, porque nunca puede estar realmente seguro si Cristo proveyó salvación para esa persona. Como ha dicho un teólogo muy conocido, “Creer en una expiación limitada significa que las buenas nuevas de la gracia salvadora de Dios en Cristo no puede ser personalizada. Los que sostienen tal posición no pueden decirle a una persona a la que están testificando que Cristo murió por ella porque esa persona puede, de hecho, ser alguien por quien Cristo no murió”.

John Bunyan hizo la siguiente observación: “La oferta del Evangelio no puede, con el permiso de Dios, ser ofrecido más allá de la muerte de Cristo, porque si es quitada, no hay en realidad Evangelio ni gracia. En otras palabras, ¿cómo puedes ofrecer a alguien el Evangelio si no sabes acaso Cristo murió por esa persona? ¿Cómo podemos ofrecer a un pecador algo que no ha sido provisto? Como dijo Lightner, “Ningún axioma parece más cierto que si una salvación es ofrecida, eso implica que la salvación ha sido provista”.

Boettner dice: “Redención universal significa salvación universal” El Calvinismo extremo sostiene que Cristo tiene que salvar a todos por quienes ÉL murió. Ellos razonan así: si Cristo murió por todos, entonces todos tiene que ser salvos”. Pensemos en la lógica de tal razonamiento. Esto sería como decir, “si la medicina está al alcance de todos, entonces todos tienen que ser sanados”. OBVIAMENTE QUE ESTO ES FALSO. La medicina, aunque esté disponible, no hará ningún, bien a menos que sea tomada. “Hay más que suficiente agua fresca para toda persona sedienta en el pueblo”. ¿Significa ésto que toda persona en el pueblo tendrá su sed aplacada? Sólo si cada persona bebe. Tenemos que hacer una diferencia entre la redención realizada y la redención aplicada.

Por lo tanto, en conclusión y de manera práctica la doctrina de “LA EXPIACIÓN LIMITADA” QUEDA DERRIBADA, y así poco a poco, todos los puntos serán destronados por la verdad de la Santa Biblia. Srs Calvinistas reflexionen esto es serio!.

Espere la próxima entrega…

La gracia de Jesucristo sea con Ustedes.-

Samuel Duarte Bautista
Caracas, Venezuela.-

Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO

OBJECIONES Y OBSERVACIONES A LA TEOLOGÍA REFORMADA CALVINISTA

 (PARTE I)

de Samuel Duarte Bautista, el Domingo, 2 de mayo de 2010 a la(s) 22:42 ·
INTRODUCCIÓN:

Las Escrituras nos dicen “examinadlo todo (verificar todo por la Palabra de Dios); retened lo bueno” (1 Tesalonicenses 5:21). Es nuestra obligación, como creyentes en el Señor Jesucristo, examinar y comprobar todo lo que los hombres enseñan a la luz de la inerrante Palabra de Dios. Trataremos de hacer esto respecto a las enseñanzas de la Teología Reformada. Que el Señor conceda que este análisis sea claro y correcto y, sobre todo, de acuerdo con Su Palabra.


Antes de exponer algunos de los peligros doctrinales de la Teología Reformada, consideremos algunos aspectos positivos de este movimiento. Consideremos los siguientes puntos fuertes:

1. La Biblia (66 Libros) es considerada la única regla de fe y práctica. Los que son de la Tradición Reformada tienen gran reverencia y respeto por la Palabra de Dios y generalmente tienen en alta estima la inspiración, insistiendo que la Biblia es totalmente sin error de ninguna especie. ¡Que todos nosotros seamos contados entre aquellos que tiemblan ante la Palabra de nuestro Dios (Isaías 66:2)! La Inerrancia de la Biblia.

2. A la justificación por fe es dada el lugar que corresponde, como también a otras grandes doctrinas de la Reforma, como el Sacerdocio Universal de los Creyentes y la Sola y Suprema Autoridad de las Escrituras. Solo podemos dar gracias a Dios que estas grandes verdades fueran re-descubiertas y traídas a la luz por los primeros reformadores.

3. La GRACIA DE DIOS es exaltada como corresponde. Conociendo la depravación del corazón humano, los hombres Reformados han expresado profunda gratitud por la asombrosa y superabundante gracia de Dios que puede alcanzar al más grande de los pecadores. Cada creyente debe unirse a ellos en el gloriarse en nuestro misericordioso y bondadoso Salvador y en el regocijarse en Su gracia soberana. Salvos sólo por Gracia.

4. Por causa de su énfasis en la depravación del hombre y en la gloria y soberanía de Dios, los de Tradición Reformada tienden a tener un énfasis CENTRADO EN DIOS y no un énfasis humanístico, centrado en el hombre, que es tan común hoy en día, incluso en el mundo evangélico. Su teología tiende a rebajar al hombre pecador y a exaltar al Dios de toda gloria. Corresponde hacerlo así “porque de ÉL y por ÉL, y para ÉL son todas las cosas. A Él sea la gloria por los siglos. Amén” (Romanos 11:36). La Gloria de Dios—La Prioridad de Dios.

5. Los que pertenecen a la Tradición Reformada tienen usualmente un sano temor de Dios y una gran aversión al pecado. También tienen un respeto reverente por las normas morales absolutas de Dios, especialmente como se han dado a conocer en los Diez Mandamientos. “Sino como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:15-16).

6. La Teología Reformada puede reclamar a su haber a algunos hombres notables y piadosos que deben ser reconocidos y que demandan nuestro respeto. Ellos han sido diligentes en el estudio de la Palabra de Dios, de lo cual todos podemos beneficiarnos. Estos hombres han tratado de señalar hacia Dios y hacia Su Palabra al operar en esta era de gracia. En la medida en que estos hombres han imitado a Cristo, en esa medida podemos imitarlos a ellos (1 Co.11:1).

7. Los que pertenecen a la Teología Reformada han sido muy exitosos en dar a conocer sus puntos de vista. No lo han hecho tanto por medio de las iglesias locales, sino por medio de la literatura. Los escritores Reformados han inundado el mercado de los libros cristianos. Una gran mayoría de los libros teológicos y comentarios bíblicos están escritos desde la perspectiva Reformada. Los primeros dispensacionalistas como Darby, Kelly y Ironside usaron la pluma de manera poderosa y produjeron volúmenes de libros que exaltan a Cristo, pero los dispensacionalistas tardíos han fallado en seguir pasando la antorcha de la misma manera. Por ejemplo, ningún dispensacionalista actual ha llegado ni cerca de la cantidad ni calidad de trabajo que ha realizado el escritor reformado William Hendricksen (ahora con el Señor) en sus Comentarios del Nuevo Testamento (aunque D. Edmond Hiebert, un querido siervo del Señor ha hecho significativas contribuciones en esta área). R.C. Sproul parece publicar un libro nuevo todos los meses.

La mayoría de las personas convertidas a la Teología Reformada admitirán que fueron llevadas a abrazar esta posición como resultado de leer ciertos libros. Aunque no estamos de acuerdo con todo lo que escriben, reconocemos que ellos han sido diligentes en dar a conocer su posición por medio de la página escrita. (Es interesante que muchos hombres reformados fueron convertidos a Cristo por medio de dispensacionalistas y que luego se volvieron a la Teología Reformada por los escritores Reformados. por ejemplo, John Gerstner escribió un libro atacando a los dispensacionalistas, pero él admite, “Creo que mi conversión fue el resultado del testimonio de un dispensacionalista”.

Ciertamente, hay mucho que es recomendable en el movimiento Reformado. Estos siete puntos (más podrían agregarse) están, por cierto, a su favor. En general, ha sido un movimiento que honra a Dios, que ha predicado a Cristo, que detesta el pecado, reconoce que Dios gobierna desde Su trono soberano y proclama la gloriosa doctrina de la justificación por gracia por medio de la fe de acuerdo a las Escrituras. ¡Que estas cosas también puedan decirse de nosotros!

Con todo el debido respeto por este movimiento, los hombres de este movimiento y los frutos de este movimiento, es nuestro propósito alertar a los creyentes contra los problemas doctrinales y los peligros de la Teología Reformada. Al hacer ésto, sin embargo, deseamos subrayar que no consideramos a los hombres reformados como enemigos, sino como hermanos en Cristo, y que de muchas maneras los tenemos en alta estima. Esperamos que esto sea recordado a medida que el lector considere los siguientes puntos en los cuales diferimos con los de la Tradición Reformada.

MANTENIENDO EN EQUILIBRIO LA VERDAD DE DIOS:

Los creyentes están siempre en peligro de fallar en mantener en equilibrio la verdad de Dios. Los cristianos yerran a menudo cuando tratan de limitar la verdad de Dios, encerrándola en sistemas teológicos humanos. C.H. Mackintosh hizo la siguiente observación:

Dios no se ha limitado a Sí Mismo dentro de los estrechos límites de cualquier escuela de doctrina— alta, baja o moderada. ÉL se ha revelado a Sí mismo. Él ha dado a conocer los profundos y preciosos secretos de Su corazón. Él ha desplegado Sus eternos consejos en cuanto a la Iglesia, Israel, los gentiles y la vasta creación. Los hombres bien podrían tratar de aprisionar el océano en baldes hechos por ellos, como para circunscribir la amplia gama de revelación divina dentro de inadecuados compartimientos de sistemas doctrinales humanos. Esto no puede hacerse y no debería intentarse. Es mejor dejar de lado los sistemas teológicos y las escuelas de divinidad y acercarse como un niño a la fuente eterna de la Santa Escritura y beber allí las enseñanzas vivas del Espíritu de Dios.

Querido amigo, tu dificultad es ocasionada por la influencia de una teología desequilibrada (calvinismo extremo) – un sistema que solo puede compararse con un pájaro que tiene una sola ala o un bote con un remo. Cuando nos volvemos a las sagradas páginas de la Palabra de Dios, encontramos LA VERDAD, no un lado de la verdad, sino toda la verdad en todos sus aspectos. Encontramos, lado a lado, la verdad de la soberanía divina con la responsabilidad humana. ¿Hemos sido llamados a reconciliar a ambos? NO, ya están reconciliados porque ambos están expresados en la palabra. Debemos creer y obedecer. Es un error fatal cuando los hombres construyen sistemas de divinidad. NO puedes sistematizar la verdad de Dios como tampoco puedes sistematizar a Dios Mismo. Abandonemos pues todos los sistemas de teología y las escuelas de divinidad, y tomemos la verdad.

Por la gracia de Dios, sigamos la verdad de la Palabra de Dios, no los frágiles y defectuosos sistemas de los hombres. En los siguientes estudios, veremos algunos ejemplos de cómo la Teología Reformada se ha desviado de la simple y equilibrada enseñanza de la Biblia, especialmente en cuanto a la expiación y a la fe salvadora.

Espere la próxima entrega….

La gracia de Jesucristo sea con Ustedes.-

Samuel Duarte Bautista


Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO

domingo, 29 de enero de 2012

JOSÉ: SU TESTIMONIO ANTE LOS EGIPCIOS

JOSÉ: SU TESTIMONIO ANTE LOS EGIPCIOS

Notemos una cosa importante que nos hará ver la vida de José en Egipto como un ejemplo aún más digno de imitar: José estaba solo en Egipto. No tenía familia, ni había quien conociese o sirviese a su Dios. Y aquellos que pensaba que serían sus amigos, lo olvidaban.

Entonces podemos considerar acerca de José:

- Dio testimonio de su Dios en todo momento: al estar en casa de Potifar, al estar en la cárcel, y aún ante el rey. En este último caso podemos observar que las primeras palabras de José a Faraón fueron para decir que no era él quien interpretaba, sino Dios. Dios era lo principal en su vida, por lo que también estaría primero en sus palabras. Y no solo ante Faraón, sino ante sus magos y sabios, completamente ajenos al conocimiento del único Dios.

- José fue bendecido por Dios al interpretar el sueño de Faraón, y fue puesto sobre todo en Egipto. Pasó de lo más bajo a lo más alto en un día, pero "no se le subieron los humos". Dios había sido lo primero hasta ese momento, y seguiría siéndolo. Pablo tuvo una experiencia semejante, confirmada por el texto de Filipenses 4:12: "Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece"

- Luego de interpretar el sueño de Faraón, José sugiere una solución. Al reunirse Faraón y sus consejeros, les dijo: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como este, en quien esté el espíritu de Dios?. Se notaba que Dios estaba en José, a través de sus palabras, sus hechos, su sabiduría. Faraón mismo reconoce que es Dios quien obra en José de esta manera. En el ambiente donde trabajamos, estudiamos, etc. ¿se nota que tenemos el Espíritu de Dios? Nuestros hechos y palabras ¿Pueden ser considerados como obra de Dios? Lucas 6:45: "El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca." ¿Cuál es el tesoro de nuestro corazón?.

- Dios dio a José la sabiduría para proponer la solución a los siete años de hambre que vendrían, pero la diligencia y el empeño fueron propios de José. Se encargo de hacer bien su trabajo. Esto trajo bendición no sólo a José, sino que a todo Egipto también. Un creyente que hace bien su trabajo y actúa como un digno hijo de Dios, trae bendición a los que lo rodean. La confiabilidad de José era tal que Faraón mismo dice al pueblo: Id a José, y haced lo que él os dijere. Un creyente debe, en cuanto de él dependa, hacer diligentemente su trabajo y ser confiable.

- José tuvo el encargo de administrar la economía egipcia, y lo hizo bien. Nosotros no tenemos que administrar los bienes de un país, pero sí los nuestros. También Dios nos concede la administración de nuestro tiempo, nuestras capacidades, nuestros dones, etc. 1 Corintios 4:2: "Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel."

En estos días de tanta preocupación y angustia que vivimos en el mundo, le invito a que tenga una lectura de la vida de José en Génesis capítulo 39 al capitulo 50, de seguro se sentirá identificado con este personaje de la Biblia.

REPLEXIÓN: ¿ESTAS DANDO TU TESTIMONIO AL MUNDO?
La gracia sea con Ustedes.-
Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO

jueves, 26 de enero de 2012

EL AMOR FRATERNAL Y EL TRABAJO (PRIMERA PARTE).-

EL AMOR FRATERNAL Y EL TRABAJO (PRIMERA PARTE).-

LECTURA 1 Tes. 4:1-12

"Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros; y también lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda Macedonia. Pero os rogamos, hermanos, que abundéis más y más; y que os esforcéis afanosamente por tener tranquilidad, y ocuparos en vuestros propios asuntos, y trabajar con vuestras manos de la manera que os hemos mandado, a fin de que os conduzcáis honradamente para con los de afuera, y no tengáis necesidad de nada" (1 Tes.4:9-12).

Después de haberles hecho tan solemne advertencia acerca de las serias consecuencias que se acarrearían al desechar: desoír o desobedecer, o menospreciar como palabras de hombres las instrucciones que les ha comunicado por la autoridad del Señor Jesús, el apóstol Pablo pasa a hacerles ciertos reconocimientos y recomendaciones, con los cuales complementa sus exhortaciones a vivir como les conviene, a fin de agradar a Dios, que es la meta que como cristianos debemos procurar alcanzar día a día. Sabiamente el apóstol bajo el control del Espíritu Santo coloca la aprobación o el reconocimiento del evidente amor fraternal, del cual hacían ejercicio los miembros de la iglesia en Tesalónica, entre la amonestación solemne y la recomendación a una vida tranquila, laboriosa y honrada; y de paso, nos enseña por medio del ejemplo la manera cómo debemos hablar y edificar a nuestros consiervos. La exhortación a abundar más y más en la práctica del amor fraternal se hace siempre necesaria porque el tope o la cima se mantiene todavía muy alta.

(:9) "Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba". Obviamente, esta manera de expresarse del apóstol nos deja ver claramente el cuidado que tenía al escribir sus cartas. Pablo conocía bien la condición en general de esa iglesia; se mantenía bien informado, aún a pesar de la lentitud del correo o la falta de medios de comunicación, como los que tenemos ahora. En este caso, siendo que él mismo había sido instrumento en las manos de Dios para traer a la existencia esta iglesia, sin duda, los conocía bien; él los había instruido y ellos habían aprendido de él. Por referencias en otras cartas, sabemos que él recibía informes de hermanos interesados en la obra del Señor, personas conscientes de la autoridad apostólica bajo la cual se halla la iglesia; pero -incluso- ya hemos leído que el apóstol, al no poder ir él mismo a visitarles, les envió a su más cercano colaborador: Timoteo. Ahora bien, ¿era esta condición señalada por el apóstol aquí, una condición exclusiva de los hermanos tesalonicenses, o es una condición básica de cada verdadera iglesia? Creo firmemente que ambas cosas merecen una respuesta positiva. El apóstol está haciendo un reconocimiento a la práctica del amor fraternal entre aquellos hermanos, que de local se había extendido a provincial, como vemos en el :10 "y también lo hacéis así con todos los hermanos que están por toda Macedonia".

La provincia de Macedonia contaba con varias ciudades, en algunas ya se había establecido una iglesia, como Filipos, Berea y Tesalónica. Así que, los tesalonicenses supieron poner en práctica el amor entre hermanos, extendiéndose hasta otras iglesias locales en otras ciudades de la provincia, y el apóstol les hace un reconocimiento a ellos. Pero el amor fraternal es -antes que nada- una condición básica del verdadero cristianismo: por eso el escritor a los hebreos exhorta a los destinatarios de su carta de esta manera: "Permanezca el amor fraternal" (Hebreos 13:1), lo cual deja implícito que el amor fraternal ya era una realidad en ellos. Es, entonces, una recomendación a perseverar en el ejercicio de esa gracia, a no decaer a pesar de las muchas dificultades y provocaciones a abandonarla. Según 1 Juan.3:10 el amor al hermano es la manifestación de los hijos de Dios. Lo contrario es la condición de los hijos del diablo, los que no practican justicia y no aman a su prójimo.

En cuanto a la practica del amor fraternal entre los hermanos tesalonicenses, y aún más allá de los límites de su iglesia local, ellos no tenían necesidad de que se les escribiera nada, el apóstol Pablo no tenía una nueva instrucción que darles, porque ellos se mantenían en el ejercicio de ese amor por los hermanos, se sintió motivado sólo a animarles a que abunden más y más en ello.

No obstante, en los evangelios y en otras cartas del NT encontraremos varias exhortaciones a activar esa gracia entre los creyentes en Cristo, los hijos de Dios, porque como cualquier otro pecado el amor puede enfriarse a causa de la maldad. En Romanos 12:9,10 el apóstol nos exhorta: "El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, adheríos a lo bueno. Amaos entrañablemente los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honor, dando la preferencia los unos a los otros". Ahora bien, lo que hace innecesario que el apóstol tenga algo que escribir a los hermanos tesalonicenses al respecto es:

(1) Que ellos mismos habían aprendido de Dios a amarse unos a otros.
(2) Que ellos lo estaban poniendo en práctica, no sólo localmente sino también a nivel de toda la provincia de Macedonia.

"porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros; y también lo hacéis así con todos los hermanos que están en toda Macedonia". Dios es amor. Dios nos ha enseñado a amar. "En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados. Amados, si Dios nos ha amado así, también nosotros debemos amarnos unos a otros. Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros" (1 Jn.4:9-12).  

"No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros, porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley" (Rom.13:8). El amor fraternal es la evidencia del amor a Dios: "Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso" (1 Jn.4:19,20ª). "Dios ha mostrado su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros" (Rom.5:8). El amor de Dios a nosotros no tuvo su origen en el objeto del amor sino en Dios mismo. Él nos amó siendo impíos, pecadores y enemigos suyos, si hemos aprendido de él, entonces amaremos y no aborreceremos ni aún a nuestros propios enemigos.

Que podamos amarnos fraternalmente es una realidad "porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado" (Rom.5:5). Si es así, y así lo creemos, la exhortación es a ponerlo en operación, manifestarlo, haciendo el bien: "porque el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad" (1 Jn.3:17,18).

La mejor definición de Amor la ofrece el mismo apóstol Pablo al escribir a los Corintios en 1 Cor.13:4-8 "El amor es paciente, es servicial; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se engríe; no hace nada indecoroso, no busca su propio interés, no se irrita, no toma en cuenta el mal (no ve malas intenciones), no se goza de la injusticia; mas se goza de la verdad. Todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta; el amor no caduca jamás". El amor es comunión entre personas; como dice un cántico: "Amor es entregarse". Cuando Cristo vino a la tierra, el perfecto amor fue encarnado. El mismo Dios hecho hombre; los que le vieron a él, vieron al Padre. Ni aún sus enemigos encontraron falta en él.

La salvación misma fue concebida por el amor de Dios, no tuvo otro motivo. El Padre planeó la salvación; el Hijo la ejecutó y el Espíritu Santo es el que la aplica. Las tres divinas personas están perfectamente unidas en la obra de la salvación. El verdadero punto de contacto entre Dios y el hombre es el amor: Cristo nos amó hasta el fin y se entregó a sí mismo por nosotros. Hemos sido vueltos a la imagen de Dios, y ahora somos capaces de entregarnos a nosotros mismos por amor. Mientras más bondadosos y amantes seamos más nos pareceremos a Dios, porque Dios es bueno, Dios es amante. El amor no busca lo suyo; una persona que ama prefiere a los otros antes que a si misma; a una persona egoísta le será imposible amar.

Quien ama verdaderamente se halla por encima de la ley; el amor hace nula la ley porque la sobrepasa; el amor contiene su propio sentido de obligación; lo que nos impulsa a la acción es el amor, manifestamos el amor actuando de forma natural, no como el cumplimiento de un deber; el amor no necesita la ley. Cuando se nos manda a amar, tal mandamiento contiene dos cosas:

(1) Un juicio o reprensión contra el desamor
(2) Una prescripción o exhortación para ser amantes. Siendo totalmente dependientes de Dios, no nos relacionados correctamente con él a menos que nos presentemos completamente humildes ante El. Si amamos a Dios le adoraremos, y esta comunión es posible por la vida y la muerte de Cristo.


El más importante mandamiento es amar a Dios sobre todas las cosas y el segundo es semejante: "amarás a tu prójimo como a ti mismo". Debemos señalar que todo ser humano normal tiene un sentido de su propia dignidad escrito en su corazón; por eso no llamaremos buena a una persona que no dé señales claras de recibir tal dignidad. El amor a uno mismo es la base del amor al prójimo. Debemos amar al prójimo con la misma intensidad, celo y consistencia con que nos amamos a nosotros mismos. Así como no hay límites prácticos a los derechos del amor propio, tampoco los hay para nuestro deber de amar al prójimo.

REFLEXIÓN: ¿TIENES AMOR FRATERNAL?



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