jueves, 26 de mayo de 2011

El Arrepentimiento Biblico 3era Parte

 Demuestre Su Arrepentimiento y Manténganse
Mientras que no éramos salvos, nosotros producíamos fruto para muerte (Rom 7:5).  Pero ahora debemos producir buen fruto para evitar el ser cortados y arrojados en el fuego (Mat. 3:10).  Esto requiere acción de nuestra parte que no puede ser una salvación por “obras” ya que Jesús encomió el mensaje de Juan (Mateo 11:11).  

El mensaje estándar del evangelio de gracia del Apóstol Pablo también está de acuerdo con el de Juan:
... que anuncié ...  que se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento (Hechos 26:20).  

Jesús nos hace libres de la esclavitud del pecado (Juan 8:34-36) pero después de la salvación inicial, Pablo enseñó a los cristianos a persistir en buscar la inmortalidad, a continuar en el Espíritu y a hacer morir el pecado para vivir:

Vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad (Romanos 2:7).  

Porque si vivís conforme a la carne, moriréis, mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis (Romanos 8:13).  

La responsabilidad humana y el libre albedrío están también claros en el consejo de Pablo al Pastor Timoteo cuando le dice “no participes en pecados ajenos.  Consérvate puro” (1 Timoteo 5:22).

En forma similar, Juan aconsejó a sus hijos “guardarse de los ídolos” (1 Juan 5:21).

Alguno pudiera alegar, “pero nosotros no estamos bajo la ley”.  Cierto, nosotros no estamos bajo la ley ceremonial, pero b> nosotros todavía estamos bajo la ley moral como puede verse en versos tales como 1 Corintios 6:9, 10;  Efesios 5:5-7;  Gálatas 5:19-21;  Judas 7;  Apocalipsis 21:8;  etc.  Recuerde que Pablo le dijo a los cristianos corintios que no fueran idólatras (1 Corintios 10:7).  El sabía que los cristianos podían convertirse en idólatras y terminar así en el lago de fuego según Ap. 21:8 a menos que se arrepintieran.  Por lo tanto, estos apóstoles aconsejaron a los cristianos mantenerse lejos de tal peligro espiritual.

Santiago enseñó qué clase de religión es aceptable a Dios y de qué debían guardarse los cristianos:
La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es ésta:  Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones y guardarse sin mancha del mundo (Santiago 1:27).  

Estas todas son enseñanzas de la verdadera gracia.  El problema, entonces, estriba en aquellos que tienen un punto de vista distorsionado acerca de la gracia.

Escudriñe Su Corazón y Libérese

El consejo siguiente de los Salmos puede ser de gran beneficio para aquellos que desean mantener un camino santo delante de Dios:

Temblad y no pequéis;  meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad (Salmo 4:4).  

Confesaré mi maldad, y me contristaré por mi pecado (Salmo 38:18)  

Consideré mis caminos, y volví mis pies a tus testimonios (Sal 119:59)  

Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;  pruébame y conoce mis pensamientos;  y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno (Salmo 139:23,24).  

Estas clases de oraciones nos ayudarán a mantener un corazón puro, que es vital ya que estos son los que estarán en el lugar santo de Dios (Salmo 24:3,4).  “Mantener la fe y la buena conciencia” nos preservará de naufragios espirituales (1 Timoteo 1:19).

Pedro y Pablo nos dieron otras importantes salvaguardas y ordenanzas:

Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis en salvación (1 Pedro 2:1,2).  

Porque :  El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño;  apártese del mal, y haga el bien;  busque la paz, y sígala (1 Pedro 3:10,11).  

Por lo cual, oh amados, estando es espera de estas cosas (la morada de la justicia, V. 13), procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.  (2 Pedro 3.14).  

Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros:  fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría;  cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de la desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.  

Pero ahora, dejad también vosotros todas estas cosas:  ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.  No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno (Colosenses 3:5-10).  

Para liberarnos del pecado a fin de regresar a Dios ha existido desde hace mucho tiempo un mandato bíblico:
Si de todo corazón os volvéis a Jehová, quitad los dioses ajenos y a Astarot de entre vosotros, y preparad vuestro corazón a Jehová, y sólo a El servid (1 Samuel 7:3).  

Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo.  ¿Por qué moriréis, casa de Israel?  (Ezequiel 18:31).

El Verdadero Arrepentimiento Incluye Dolor Santo y Vergüenza

El verdadero arrepentimiento también se manifiesta en dolor, vergüenza por aquellos actos pecaminosos cometidos y en un deseo ferviente de hacer las cosas correctamente:

Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia.  ¿Pero qué fruto tenías de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis?  Porque el fin de ellas es muerte.  Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna (Romanos 6:20-22).  

Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse;  pero la tristeza del mundo produce muerte.  Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido contristados según Dios, ¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación!  En todo os habéis mostrado limpios en el asunto (2 Corintios 7:10,11).  

Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;  al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios (Salmo 51:17). 

Por otro lado, los impíos están vacíos del temor de Dios y el dolor que lleva a la salvación:

La iniquidad del impío me dice al corazón:  No hay temor de dios delante de sus ojos.  Se lisonjea, por tanto, en sus propios ojos, de que su iniquidad no será hallada y aborrecida (Salmo 36:1,2).  

Un buen punto clave de la condición de su corazón, entonces, es:  ¿Teme usted a Dios y aborrece su pecado, o está usted entre los impíos anteriormente descritos?

Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO

miércoles, 25 de mayo de 2011

Cuidado con el Espiritismo

Cuidado con el Espiritismo


¡Cuídese de consultar brujos, hechiceros, encantadores, pronosticadores del futuro, mediums, adivinos y los que consultan a los muertos! ¡No tenga usted nada que ver con los que leen la mano, los que leen hojas de te, tarjetas de Tarot, bolas de cristal, tablas "Ouija," astroligía, horóscopos o magia negra en ninguna manera! "¿Por qué?" se preguntará usted. Porque TODAS esas prácticas son condenadas por la Biblia! No son buenas, sino malas, de acuerdo al Creador de este Universo. Usted será espiritualmente profanado con sólo relacionarse con estas cosas.


Sabía usted que ...


(1) Consultar mediums o buscar espiritistas es contaminarse con ellos!

"No recurran a espíritus y adivinos. No se hagan impuros por consultarlos. Yo soy el Señor tu Dios" (Lev. 19:31 Versión "Dios Habla Hoy").
(2) Dios está EN CONTRA de cualquiera que consulte a los espiritistas o mediums, y lo eliminará.

"Y si alguien recurre a espíritus y adivinos, y se corrompe por seguirlos, yo me pondré en contra de esa persona y la eliminaré de entre su pueblo" (Lev. 20:6, Versión Popular Dios Habla Hoy [VPDHH]).
(3) TODOS los que practican la magia, la hechicería y cosas similares son "detestables" para el Señor, según la Escritura.
"Que nadie de ustedes ofrezca en sacrificio a su hijo haciéndolo pasar por el fuego, ni practique la adivinación, ni pretenda predecir el futuro, ni se dedique a la hechicería, ni a los encantamientos, ni consulte a los adivinos y a los que invocan a los espíritus, ni consulte a los muertos. Porque al SEÑOR le repugnan los que hacen estas cosas. ..." (Deut. 18:10-12, VPDHH).
"También hicieron quemar a sus hijos e hijas, practicaron la adivinación y los augurios, y se entregaron a hacer lo malo a los ojos del Señor, provocando así su ira. Por lo tanto, EL SEÑOR se enfureció contra Isarael y lo arrojó de su presencia ..." (2 Reyes 17:17,18, VPDHH).
(4) Ocozías intentó conocer el futuro de su propia condición y murió por consultar a Baal-Zebub, una fuente prohibida (2 Reyes 1:2 cf. v. 16). Aprenda de este ejemplo y busque sólo la verdad establecida en la Biblia acerca del futuro.
(5) El Apóstol Pablo echó fuera de una niña un demonio de adivinación, diciendo

"En el nombre de Jesucristo, te ordeno que salgas de ella" (Hechos 16:16-18).
¡Cuando el demonio salió, se fue también de ella la habilidad para predecir el futuro! (6) Consultar a un medium por dirección y guía es serle infiel a Dios:

"Así fue como murió Saúl a causa de su maldad, pues pecó al no obedecer las órdenes del Señor y al consultar a una adivina en vez de consultarlo a él." (1 Cron. 10:13).
(7) El hombre rico no pudo comunicarse con sus hermanos después de muerto, ni tampoco Lázaro (Luc. 16:19-31). No se dejen engañar por mediums y espiritistas que dan una impresión diferente.


(8) Un encantador se opuso a que el Apóstol Pablo y Bernabé le predicaran la Palabra de Dios a un hombre que quería escucharla (Hechos 13:6-11, VPDHH). Pablo, lleno del Espíritu Santo, dijo al encantador,

"¡Mentiroso, malvado, hijo del diablo y enemigo de todo lo bueno! ¿Por qué no dejas de torcer los caminos rectos del Señor? Ahora el Señor te va a castigar: vas a quedarte ciego, y por algón tiempo no vas a ver la luz del sol."
(9) Ex-hechiceros en Efeso, convertidos a Cristianismo, publicamente quemaron sus libros (Hecos 19:18,19). Esta fue su manera de probar su arrepentimiento (Hechos 26:20) en el Cristianismo del primer siglo.

"Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos. Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata (Hechos 19:18,19, VPDHH)."
(10) "Pero en cuanto a los cobardes, los incrédulos, los odiosos, los asesinos, los que cometen inmoralidades sexuales, los que practican la brujería, los que adoran ídolos, y todos los mentirosos -- a ellos les toca ir al lago de azufre ardiente, que es la muerte segunda." (Apoc. 21:8, VPDHH). Vea también Apoc. 22:15. La única esperanza para estas personas es arrepentirse de sus malos caminos.

Manasés fue un ejemplo en el Antiguo Testamento de una persona quien "practicó la hechicería, la adivinación y la brujería," pero se salvó probó su arrepentimiento con sus acciones (2 Cron. 33:1-20). Simón es un ejemplo en el Nuevo Testamento example de un mago que fue salvo en Hechos 8:9-13, pero más tarde, su corazón no estaba recto delante de Dios (Hechos 8:20,21).


(11) No se deje engañar por mediums y espiritistas, aún cuando algunos puedan realizar ciertos tipos de milagros (Exo. 7:11). no hablan ni actúan conforme a las Escrituras, por lo que aún "no les ha amanecido."

"Y si os dijeren: Preguntad a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿no consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido." (Isa. 8:19,20, RV).
(12) Satanás, los demonios y todos los espiritistas doblarán sus rodillas y confesarán un día que "Jesucristo es el Señor" (Fil. 2:9-11), aún cuando hoy no lo crean así.

(13) ¡Jesucristo murió por usted, haya usted o no practicado la hechicería o consultado a espiritistas! Jesucristo puede salvarle y le salvará de sus pecados permiténdole llegar al cielo. Jesús dijo, "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame" (Luc. 9:23).

Pídale Jesucristo que le perdone todos sus pecados pasados y acéptele como su Señor y Salvador. Es importante que le comunique verbalmente que lo ha hecho (Rom. 10:9,10). Ni la membresía a una iglesia, el bautismo en agua, las buenas obras, el Rosario, María, los Sacramentos, ni los Diez Mandamientos, pueden salvarle. Deposite (100%) su confianza en Jesús. Demuestre su arrepentimiento con sus acciones (Hechos 26:20). "Si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres." (Jn. 8:36). Lea y obedezca la Sagrada Biblia. SU DESTINO ETERNO DEPENDE DE ESTO.
Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO

martes, 24 de mayo de 2011

El Arrepentimiento Biblico 2da Parte


 El Remedio

En el libro de Ezequiel, el Señor ordenó que una marca fuera puesta en las frentes de aquellos que “gimen y que claman a causa de todas las abominaciones (pecados) hechas en la ciudad (9:4) para protegerlos de ser asesinados (9:6).  Algún tiempo después, Dios hizo que Ezequiel profetizara:
Así dice Jehová el Señor:  Convertíos y volveos de vuestros ídolos, y apartad vuestro rostro de todas vuestras abominaciones (14:6). 

Ezequiel enseñó que “el alma que pecare, ésa morirá” (18.20).  Sin embargo, Dios tiene un remedio:
Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá;  no morirá.  Todas las transgresiones que cometió, no le serán recordadas;  en su justicia que hizo vivirá.  ¿Quiero yo la muerte del impío?  Dice Jehová el Señor.  

¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?  ...  Y apartándose el impío de su impiedad que hizo, y haciendo según el derecho y la justicia, hará vivir su alma.  Porque miró y se apartó de todas sus transgresiones que había cometido, de cierto vivirá;  no morirá. ...  Convertíos, y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la iniquidad causa de ruina.  Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo.   

¿Por qué moriréis, casa de Israel?  (Ezequiel 18:21-23, 27,28,30,31). 
No hay ningún cristiano que alguna vez haya vivido que no haya sido tentado al pecado, pero el Espíritu Santo dio una verdad relevante y consoladora a los cristianos de Corinto que se extiende hasta nosotros hoy:
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana;  pero fiel es Dios que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar (1 Cor. 10:13). 

Todos seremos tentados pero ninguno tiene por qué ceder a la tentación.  ¿De qué otra manera podríamos nosotros evitar el pecado?  El Apóstol Pablo nos dio visión que puede ser una salvaguarda para nuestras almas:

Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne;  pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.  Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz (Romanos 8:5,6). 

Perdón Condicional

Muchos maestros populares en nuestros días erróneamente proclaman que todos los pecados de los cristianos – pasados, presentes y futuros – han sido ya perdonados.   En contraste, la Biblia cita condiciones para ser perdonados después que se ha experimentado la verdadera regeneración:

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad (1 Juan 1:9). 

El Apóstol Juan – que era salvo – se incluía a sí mismo aquí usando el pronombre “nosotros”.  Esta confesión de pecados a Dios debe estar también combinada con la voluntariedad de renunciar a esos pecados: 

El que encubre sus pecados no prosperará;  mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia (Proverbios 28:13).  

El Señor Jesús dio otro condición relevante para recibir el perdón, de la que pocos en nuestros días tienen deseos de predicar:

Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial.  Mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre celestial os perdonará vuestras ofensas (Mateo 6:14,15). 

Jesús está dirigiendo su enseñanza a sus propios discípulos que vinieron a El (5:1,2).  Observe también en Mateo 6:14,15 que Jesús les dijo que “vuestro Padre” no os perdonará vuestras ofensas si vosotros no perdonáis a los hombres sus ofensas.  El no puede estar hablando a gente no salvada ya que ellos no tendrían a Dios como su Padre espiritual.

El Rey David escribió, “Bienaventurado aquél cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado” (Salmo 32:1) y dijo cómo él había obtenido el perdón:

Mi pecado te declaré y no encubrí mi iniquidad.  Dije:  Confesaré mis transgresiones a Jehová, y tú perdonaste la maldad de mi pecado (Salmo 32:5).  

El perdón no viene en forma automática, como se evidenció en el versículo precedente.  David tuvo que hacer algo para obtener este perdón.  Quizás Juan tenía este versículo y otros similares en mente cuando escribió 1 Juan 1:9.

El consejo del Dios Soberano a través de Isaías fue:

Lavaos y limpiaos;  quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos;  dejad de hacer lo malo;  aprended a hacer el bien;  buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.  Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta:  si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos;  si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana (Isaías 1:16-18).  

Dios es compasivo y misericordioso, no queriendo que ninguno se pierda, sino que todos procedan al arrepentimiento (2 Pedro 3:9) pero nosotros debemos hacer nuestra parte según está registrada en las Santas Escrituras.  La Biblia no enseña que los cristianos están ya perdonados aun antes de que sus pecados futuros sean cometidos.  No deje que los falsos maestros de nuestros días lo engañen.  Presten atención al mensaje de la Escrituras:

El Arrepentimiento es Fundamental para el Cristianismo

El escritor de Hebreos enseñó (entre otras enseñanzas elementales) que el arrepentimiento es un principio fundamental cristiano: 

Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección;  no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, y de la fe en Dios (Hebreos 6:1).  

Pronto examinaremos algunas de las “obras muertas”.  Pablo dijo a los cristianos romanos que el pecado lleva a la muerte espiritual (Romanos 6:16) y Santiago advirtió cómo ocurre esta "muerte": 

Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.  Entonces, la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado;  y el pecado, siendo consumado, a la luz la muerte.  Amados hermanos míos, no erréis.  (Santiago 1:14-16)  

Estas fueron las enseñanzas básicas y elementales de la iglesia primitiva que raramente se repiten en nuestros días y aun peor, que son negadas por los maestros de la eterna seguridad.

El Verdadero Arrepentimiento produce “Fruto”

En el momento del arrepentimiento y de la salvación inicial, pasamos de muerte a vida (1 Juan 3:14), de las tinieblas a la luz (Hechos 26:18, Efesios 5:8, 1 Pedro 2:9), y del poder de Satanás a Dios (Hechos 26:18).  Pero esto no acaba aquí.  Juan el Bautista dio su entendimiento inspirado por el Espíritu Santo en cuanto a lo que Dios requiere del arrepentimiento, en Lucas 3:8-14:

Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento.  Y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos:  Tenemos a Abraham por padre;  porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.  Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles;  por tanto, todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa en el fuego.  Y la gente le preguntaba, diciendo:  Entonces, ¿Qué haremos?  Y respondiendo, les dijo:  El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene;  y el que tiene qué comer, haga lo mismo.  

Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron:  Maestro, ¿qué haremos?  El les dijo:  No exijáis más de lo que os está ordenado.  También le preguntaron unos soldados, diciendo:  Y nosotros, ¿qué haremos?  Y les dijo:  No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis;  y contentaos con vuestro salario.    

Observe la responsabilidad humana involucrada.  ¿Estaba Juan enseñando una salvación por medio de “obras”?  De ningún modo.  El padre de Juan, Zacarías, profetizó acerca de él bajo la inspiración del Espíritu Santo (Lucas 1:67) que Juan daba al “pueblo de Dios conocimiento de salvación para perdón de sus pecados”,  V. 77.  Aunque algunos pudieran reclamar equivocadamente que Juan enseñaba la “ley” y las “obras” del Antiguo Testamento, ¡Dios dio el conocimiento de la salvación a través de él!

La enseñanza de Jesús acerca de los justos fue muy similar e incluía acción de la parte de los redimidos o  los “benditos”:

Entonces el Rey dirá a los de su derecha:  Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.  Porque tuve hambre, y me disteis de comer, tuve sed, y me disteis de beber;  fui forastero, y me recogisteis;  estuve desnudo, y me cubristeis;  enfermo, y me visitasteis;  en la cárcel, y vinisteis a mí” (Mateo 25:34-36).  

Jesús enseñó, “Esforzaos a entrar por la puerta angosta;  porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán” (Lucas 13:24).  Pero “la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo” (Juan 1:17).

Aunque esto está en conflicto con el falso mensaje de “gracia” de hoy en día, ésta es la verdadera gracia Bíblica del Dios Todopoderoso.  Escoja a quién creer – al que tiene toda autoridad en el cielo y en la tierra (Mateo 28:18) o a los impíos convertidores de la gracia de hoy (Judas 3,4).

Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO DC MINISTRIES

lunes, 23 de mayo de 2011

¿UNIDAD? ¿CÓMO?: SI, La Verdadera y la Falsa

Unidad: La Verdadera y la Falsa

En nuestros días, escuchamos mucho hablar sobre unidad. Mucho de esto es bueno, pero la mayor parte es malo. La verdadera unidad Bíblica es algo que nosotros los Cristianos necesitamos tratar de alcanzar, ya que los Cristianos estamos todos en un cuerpo, siendo Jesucristo la cabeza (1 Cor. 12:12; Efe. 5:23). Dios "no quiere desunión en el cuerpo" (1 Cor. 12:25).  

 Los cristianos somos todos parte de un mismo equipo o cuerpo, con una meta en común,  "Si una parte del cuerpo sufre, todas las demás sufren también; y si una parte recibe atención especial, todas las demás comparten su alegría" (1 Cor. 12:26). La verdadera unidad Bíblica se menciona también en Efe. 4:3,13. Más aún, el Señor oró por la "unidad" entre aquellos que son sus verdaderos seguidores:
Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo sepa que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me as amado (Jn. 17:20-23).
En contraste con todo esto, ¡hay también una unidad falsa ofrecida por el diablo! La unidad falsa quisiera combinar todos los que meramente profesan una creencia en Jesucristo bajo una bandera. Ellos parecen pensar que debemos unirnos en cosas tales como el "Padre Nuetsro".

También, se ven obligados a decir, "La Doctrina no es importante." Pero esa misma aseveración, la doctrina no es importante, es en sí misma una doctrina! Por lo tanto, ¡los que buscan tal unidad SI creen realmente que la doctrina es importante! ¡De hecho, esa doctrina precisamente parece ser su medida para juzgar, condenar y catalogar a todos los que creen de otra manera, como faltos de amor y divisionistas, aún cuando ese juicio NO ES Bíblico!

 La verdad es: la doctrina es importante. El Apóstol Pablo, quien enseñó la unidad en 1 Corintios  Efesiaos, también le ordenó a Tito:

         Pero tú habla lo que esté de acuerdo a la sana doctrina (Tito 2:1).

De hecho, para cualificar como anciano uno debe no solo guardar la sana doctrina, sino también ser estar capacitado para refutar a los que se oponen:
 
Debe apegarse al verdadero mensaje que se le enseñó, para que también pueda animar a otros con la sana enseñanza y convencer a los que se oponen. Porque hay muchos rebeldes, sobre todo entre los que insisten en la circuncisión, que dicen cosas sin sentido y engañan a la gente. A esos hay que taparles la boca, pues trastornan familias enteras, enseñando lo que no deben para obtener ganancias mal habidas. (Tito 1:9-11).
 
Pablo también enseñó acerca de la separación y la división  de la que pocos en nuestros días parecen saber. El enseñó que debemos apartarnos de las personas que causan divisiones y ponen obstáculos espirituales en nuestro camino que son contrarios a las doctrinas del apóstol:

Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos  en contra de la doctrina que habéis aprendido, Y QUE OS APARTEIS DE ELLOS. Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos (Rom. 16:17,18).

Observe qué más enseñó él acerca de la separación:
No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; Porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como dijo Dios: "Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, salid de en medio de ellos, Y APARTAOS, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré a vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso" (2 Cor. 6:14-18).
 
El Apóstol Juan de la misma manera exaltó la verdadera doctrina (o enseñanza). Por favor observe el daño espiritual que puede hacerse:
 
Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa ni le digáis: ¡Bienvenido! Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras (2 Jn. 10,11).
 
La doctrina es una de las razones por las que la Biblia fue dada (2 Tim. 3:16). Todavía más, el amoroso Señor Jesús mismo exaltó la verdadera doctrina y advirtió en contra de la falsa doctrina:
 
 Y Jesús les dijo: "Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos ... ¿Cómo es que no entendéis que no fue para el pan que os dije que os guardaseis de la levadura de los fariseos y de los saduceos?" Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la DOCTRINA de los fariseos y de los saduceos (Matt. 16:6,11,12).
 
Aunque es cierto que Jesús comía y bebía con pecadores en su esfuerzo por evangelizarlos, ¡El nunca  compartió la platforma de enseñanza con falsos maestros ni se unió a organizaciones formadas por tales!  (Tampoco lo hicieron los Apóstoles.) 

Si Jesús lo hubiera hecho, Sus seguidores hubieran mal interpretado tal aceptación como un endoso al error. El hubiera estado concediéndoles credibilidad al no denunciarles. ¡Cristo era y es amor encarnado, pero El es también el supremo ejemplo de fidelidad inquebrantable a la verdad! Nadie denunció públicamente a los fariseos como el amoroso Señor Jesús, quien quería unidad entre Sus verdaderos seguidores, por lo cual oró. Vea Mat. 23:1-33.

En forma similar, Pablo y Bernabé tuvieron una "discusión y contienda no pequeña" con varias personas que enseñaban una falsa doctrina en cuanto a la salvación (Hech. 15:1,2). Este conflicto llevó al Concilio de Jerusalén, elcual resultó en algo bueno. Una mirada interna al conflicto de Pablo se cita en Gal. 2:5:

A los cuales [los falsos hermanos] ni por un momento accedimos a someternos, para que la verdad del evangelio permaneciese con vosotros.
 
Su ejemplo demuestra que ¡la verdad en cuanto al plan de salvación es pre-eminente por sobre la unidad! Por lo tanto, la unidad a expensas de la verdad, NO es de Dios.  ¡Más aún. Pablo arriesgó la unidad con Pedro por mantener la verdad, cuando Pedro estuvo en error! Vea Gal. 2:11-21.

 Esto revela otro another problema. ¿Por qué es exaltada la doctrina de la Trinidad por encima del  plan de salvación? ¡En 2 Cor. 11:4, vemos que es tan malo predicar un evangelio diferente, como predicar un Jesús diferente!  (El Evangelio es el plan de salvación, 1 Cor. 4:15; 15:1,2; Rom. 1:16,17.) ¿Cómo pueden, entonces, predicadores bien conocidos, compratir la misma plataforma con un sacerdote Católico o alguien más, que represente un sistema religioso que enseñe un plan de salvación falso que esté dirigiendo a multitudes al Infierno?

¿Por qué no están los líderes Cristianos de hoy siguiendo el ejemplo de Jesús? ¿No pueden ver el daño que están haciendo? ¡La "unidad" que está surgiendo del Movimiento Ecuménico, de la Conferencia Carismática, de los Guardadores de Promesas y otras reuniones similares, ciertamente no es la clase de unidad que procede del "Espíritu de Verdad", también conocido como el Espíritu Santo (Jn. 14:17; 15:26), que inspiró los escritos de la Biblia! ¡En cambio, tal unidad engañosa solo lleva a una mezcla con lo que no es santo y con lo falso, y por lo tanto, debe evitarse!

 El Espíritu Santo llevó a Pablo a exaltar el verdadero plan de salvación y a condenar eternalmente a  todos los que predicaban un falso evangelio. ¿Por qué exaltar el verdaero evangelio hasta ese punto? Porque es el UNICO mensaje que puede traer salvación:

Mas aún si nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Jesucristo (Gal. 1:8-10).
 
¡Según la antes menionada Escritura, Pablo asumió una posición tan firme porque él estaba tratando de agradar a Dios!  Siervos de Dios de hoy, si ussstedes están tratando de hacer lo mismo, Estén alerta: Si ustedes asumen tal posición Escritural como lo hizo Pablo, probablemente otros les juzguen mal, como faltos de amor y divisionistas.  Pero recuerden, Pablo habló como hombre aprobado por Dios y comisionado con el evangelio. El no estaba tratando de complacer a los hombres:

Sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase elevangelio, así hablamos;  no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones (1 Tesa. 2:4).

Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO con D.C. Alcance Ministerial

El Arrepentimiento Biblico 1era Parte

 El Arrepentimiento Bíblico

Hay diferentes ideas en nuestros días acerca de lo que es el “arrepentimiento”.  Pero ¿están ellas basadas en lo que las Escrituras enseñan? (2 Timoteo 3:16-17)?  ¿Es meramente un cambio de mente o hay mucho más involucrado en ello?

Vamos a mirar a algunas de las más claras y más precisas definiciones bíblicas del arrepentimiento, comenzando con la enseñanza de Jesús acerca de Jonás y los ninivitas:

Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio contra esta generación, y la condenarán;  porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar (Mateo 12:41).
Para averiguar exactamente lo que Jesús quiso decir cuando dijo:  “se arrepintieron”, vamos a revisar el recuento al cual se está refiriendo:

Y los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos.  Y llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se levantó de su silla, se despojó de su vestido, y se cubrió de cilicio y se sentó sobre ceniza.  E hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey  y de sus grandes, diciendo:  Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna;  no se les dé alimento, ni beban agua;  sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente;  y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos.  

¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos?  Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino;  y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo (Jonás 3:5-10).

Los ninivitas se humillaron y clamaron fuertemente a Dios, convirtiéndose cada uno de su mal camino.  Según la autoridad final, esto constituye el “arrepentimiento”,  a diferencia de lo que algunos en nuestros días equivocadamente quieren que nosotros creamos – un simple “cambio de mente”.

El Ejemplo del Hijo Pródigo

Otro buen ejemplo de arrepentimiento es la enseñanza de Jesús acerca del hijo pródigo:

Y volviendo en sí, dijo:  ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!  Me levantaré e iré a mi padre, y le diré:  Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.  Ya no soy digno de ser llamado tu hijo;  hazme como a uno de tus jornaleros.  Y levantándose, vino a su padre ...  el hijo le dijo:  Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo (Lucas 15:17-21). 

Jesús declaró que la humildad del pródigo, su compunción, reconocimiento del pecado y regreso a su Padre, hicieron que el volviera de nuevo a la vida de su estado espiritual de muerte y perdición:

Porque este mi hijo muerto era, y ha revivido;  se había perdido, y es hallado.  Y comenzaron a regocijarse (Lucas 15:24).  

Esto es obviamente muerte y vida espirituales, ya que el pródigo no fue afectado físicamente por esta muerte.

¿Cuán Importante es Arrepentirse?

Pedro enseñó que el arrepentimiento es el remedio para la muerte: 

El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento (2 Pedro 3:9). 

No solamente fue el arrepentimiento el mensaje de Juan el Bautista (Mat. 3:1,2), sino que Jesús continuó el mensaje de Juan después que éste fue aprisionado.  No hay mayor sanidad en el mensaje de uno que cuando está respaldado por el mensaje del propio Señor: 

Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea ...  Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir:  Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado  (Mat. 4:12,17). 

Otros Ejemplos Bíblicos

El arrepentimiento de David después de su adulterio y asesinato incluyó el reconocimiento de su pecado (2 Samuel 12:13).  Observe su oración sincera y de corazón en el Salmo 51.

Por otro lado, Saúl estaba más preocupado de ser honrado delante del pueblo que de mostrar verdadera humildad con respecto a su desobediencia: 

Y él dijo:  Yo he pecado;  pero te ruego que me honres delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel,  y vuelvas conmigo para que adore a Jehová tu Dios (1 Samuel 15:30). 

La reacción de Pedro hacia su propio pecado (negar a Jesús tres veces) fue el llanto amargo:

Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro;  y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho:  

Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.  Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente (Lucas 22:61,62). 

¡Cuán sabio es seguir el consejo de Santiago, que predicó el verdadero arrepentimiento que, a propósito, refuta el punto de vista sobre el avivamiento en el  movimiento de la “risa santa”:

Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.  Pecadores, limpiad las manos;  y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.  Afligíos, y lamentad, y llorad.  Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza.  Humillaos delante del Señor, y él os exaltará (Santiago 4:8-10).

¿Cómo Obtener Perdón y Misericordia?

Para obtener perdón y misericordia del Señor, Isaías aconseja, “Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar” (Isaías 55:7).  Observe que dice que Dios “será amplio en perdonar” pero según el contexto, eso está condicionado a que el impío deje sus caminos y pensamientos malvados, y se vuelva al Señor. 

El Profeta Daniel era altamente estimado (Daniel 9:23) y dio consejo (aunque no fue escuchado) al Rey Nabucodonosor:

Por tanto, oh rey, acepta mi consejo:  tus pecados redime con justicia, y tus iniquidades haciendo misericordias para con los oprimidos, pues tal vez será eso una prolongación de tu tranquilidad (Daniel 4:27). 

El hijo de Nabucodonosor, Belsasar, no se humilló aunque él sabía del juicio de Dios sobre su padre, y aun se exaltó en contra del Señor del cielo (Daniel 5:22,23).  ¡Cuánto más sabio él habría sido de haber seguido el buen ejemplo del propio Daniel:

Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión, ...  hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas...  y no hemos implorado el favor de Jehová nuestro Dios, para convertirnos de nuestras maldades y entender tu verdad (Daniel 9:4,5,13). 

Jeremías aconsejó a los oficiales y al pueblo:  “mejorad ahora vuestros caminos y vuestras obras, y oíd la voz de Jehová vuestro Dios” (Jeremías 26:13).

Salomón oró, “Si el cielo se cerrare y no lloviere, por haber ellos pecado contra ti, y te rogaren en este lugar y confesaren tu nombre, y se volvieren del pecado, cuando los afligieres” (1 Reyes 8:35).  El también sabía lo siguiente acerca del arrepentimiento:

Y ellos volvieren en sí en la tierra donde fueren llevados cautivos;  si se convirtieren y oraren a ti en la tierra de su cautividad, y dijeren:  pecamos, hemos hecho inicuamente, impíamente hemos hecho;  si se convirtieren a ti de todo su corazón y de toda su alma en la tierra de su cautividad, donde los hubieren llevado cautivos, y oraren hacia la tierra  que tú diste a sus padres, hacia la ciudad que tú elegiste, y hacia la casa que he edificado a tu nombre (2 Crónicas 6:37,38). 
  
Por COMUNIDAD BIBLICA DE LA GRACIA DE JESUCRISTO D.C. Ministries